Escenario

María Vaner deja un vacío en la sensualidad de los 60

La actriz, que falleció ayer tras una larga dolencia, brilló por su interpretación en cine y televisión

Martes 22 de Julio de 2008

La actriz María Vaner, hermana de Norma Aleandro, ex esposa de Leonardo Favio y dueña de una extensa trayectoria en la escena, la TV y el cine nacionales, falleció ayer en Buenos Aires a los 73 años. Aunque no se dieron a conocer oficialmente los motivos de su deceso, fuentes de la Asociación Argentina de Actores indicaron que estaba internada en el Sanatorio Mitre, de Buenos Aires, a causa de un cáncer de larga data.

Nacida en España en 1935, María Josefa Aleandro Robledo de Juri, hija de María Luisa Robledo y Pedro Aleandro, trascendió internacionalmente gracias a una importante presencia en el cine de la Argentina, fundamentalmente en las décadas del 60 y 70.

Vaner comenzó su carrera cinematográfica con "El secuestrador", de Leopoldo Torre Nilson, protagonizada por Leonardo Favio, que al tiempo se convertiría en su marido.

La trayectoria de la actriz abarca unos 50 títulos en este país y en España, y se redondea con "Cara de queso (mi primer ghetto)", en 2006, de Ariel Winograd, su última aparición en la pantalla grande, en donde le dio vida a Chola. "La mujer sin cabeza", de Lucrecia Martel, en la que interpreta a la tía Lala, aún no fue estrenada comercialmente y su lanzamiento está anunciado para el próximo 21 de agosto.

A principios de los 60 fue uno de los rostros más sugestivos de la pantalla nacional. Sus profundos ojos negros encandilaron a varios directores: David José Kohon en "Tres veces Ana" (1961) y "Prisioneros de una noche" (1962) y Rodolfo Khun en "Los jóvenes viejos" (1962) fueron algunos de los cineastas que quedaron conmovidos con su trabajo.

Otros que cayeron bajo sus encantos fueron René Mugica ("El octavo infierno", 1964) y Fernando Ayala ("Primero yo", 1964). Un año antes, ella y Lautaro Murúa habían prestado sus voces para "Un largo silencio", cortometraje de un jovencísimo Eliseo Subiela.

En otra faz creativa, a principios de los 70 lanzó un larga duración que contenía tangos clásicos, entre ellos "Cambalache" y "A media luz" y además "El que me hizo debutar", versión beat del tango "Guapo sin grupo", de Salvador Merico y Manuel Romero.

La separación con Favio significó un quiebre en su carrera, a lo que se sumó una amenaza de muerte de la Triple A, que la obligó a volver en 1974 a España, donde ya estaban por el mismo motivo Héctor Alterio, Luis Politti y Marilina Ross, entre otros argentinos.

Regresó al país en 1983 y al año siguiente protagonizó "Heroica de Buenos Aires", de Osvaldo Dragún, además de dar clases de actuación, canto y danza.

El cine volvió a convocarla para "En retirada", de Juan Carlos Desanzo, y "Darse cuenta", de Alejandro Doria, ambas de 1984, en una lista que incluye "Adiós, Roberto", "Los insomnes" y "Sentimientos: Mirta, de Liniers a Estambul" . En televisión se lució en "Valeria" y "Alas, poder y pasión"; y planeó guiones que no llegaron a filmarse.

Escribió cuentos y poemas, actuó también en "Feliz año viejo", de Marcelo Rubens Payva, fue docente de actuación en la Escuela Superior de Cine y comenzó a preocuparse por la ecología. En el plano íntimo, logró reconciliarse con su hermana Norma Aleandro, tras años de estar distanciadas.

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