Escenario

Maná entregó una noche de pop deslumbrante

La banda mexicana liderada por Fher Olvera tocó sus clásicas baladas ante una multitud en el estadio del Parque Independencia y en el marco de su gira internacional.

Miércoles 02 de Marzo de 2016

Era la segunda oportunidad en que Maná pisaba el terreno del estadio de Newell’s Old Boys (la anterior había sido en mayo de 2007) y la conexión con el público rosarino volvió a producirse luego del largo paréntesis. Muy ansiosos, los miles de fanáticos que iban llegando adquirían objetos con la imagen de la banda. En los accesos del Coloso del Parque Independencia se ofrecían remeras, musculosas, vinchas, sombreros y credenciales.
  Con media hora de retraso y sonando “Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band” de los Beatles de fondo, arrancó el show con una puesta imponente de luces y sonido. Las imágenes en video preludiaban el concierto y los teléfonos se encendieron para registrar todos los detalles.
  Los mexicanos iniciaron la noche con “La prisión”, tema del último disco “Cama incendiada”, la placa que también da nombre a esta gira. Con una ajustada dinámica de producción visual que acompañó eficazmente cada canción, las imágenes en las pantallas resaltaron cada lucimiento individual.
  “¡Arriba!”, arengó Fher Olvera (voz, guitarra y armónica), mientras se lucía Sergio Vallín en el riff de “Corazón espinado”, el hit salsero que en su versión original tiene el aporte del genial Carlos Santana. Con despliegue por el ancho escenario, Vallín trató de llegar al nivel de Santana y estuvo cerca.
   “Rosario, la vamos a pasar de puta madre”, anunció y prometió Fher en el saludo inicial, repitiendo el discurso preparado para los shows en Argentina. Inmediatamente, quedó en musculosa.
   También del último disco, ofreció “Adicto a tu amor”, una letra transgresora y un sonido con aire funk. Bajaron la intensidad con “Eres mi religión” y confirmaron su compromiso con las causas ecologistas dedicando “Cuando los ángeles lloran” al activista brasileño Chico Mendes. Con ritmo sudamericano, pusieron énfasis en la letra y el tema cerró con un mensaje en pantalla de Mendes abogando por la conservación del Amazonas.
      Cabe recordar que en 29 años de trayectoria, Maná fue incorporando a su trabajo un compromiso manifiesto con causas humanitarias. En 1995 crearon la Fundación Selva Negra, a través de la cual aportan su imagen para concientizar sobre problemáticas ecológicas. Mantuvieron reuniones por estos temas apoyando la candidatura republicana de Hillary Clinton y la reelección de Barack Obama.
  
Siempre el amor. Sin mucha variante musical, todas las canciones estuvieron atravesadas por la temática infalible del amor. De las bondades y perjuicios del amor, justamente, se trata “Ironía”, enganchada con otra romántica, “Mi verdad”. En esta última, en el disco la canción tuvo a Shakira de invitada. En el show, la colombiana surgió en pantalla acompañando a la banda con su voz.
  También, Los Maná se muestran con un look pensado adrede con desaliño. El vestuario y la actitud en el escenario remiten a estéticas del hard-rock: mucho negro en la ropa, barba de varios días, tatuados y con borcegos, imagen que seduce de manera contundente a las damas.
  Cuando Fher se va de escena, la banda queda en formato de power trío para un instrumental donde vuelve a lucir Vallín con su guitarra al frente. Después del instrumental, Fher volvió y se acercó al público cantando “En el muelle de San Blas”, tema que en el arranque se vistió con base electrónica. Con Jeremías, guitarrista rosarino invitado, Alex González (voz y batería) se lució cantando “Me vale” y en el final el músico local se trenzó en duelo de guitarras con Vallín, logrando ambos un momento de gran efecto.
  
Ranchera y un blanco. En otro momento del recital, Fher tomó aire y un trago de vino blanco (“lo traje de Mendoza”), antes de rescatar “El rey”, obra cumbre del prócer de la ranchera José Alfredo Jiménez. La versión incluyó tramos de cumbia y en el final se transformó en un rock and roll. Con bandera argentina sobre los hombros, infaltable en los artistas internacionales, improvisó la letra de “Clavado en un bar” adaptándola a Rosario “la tierra de Fito Páez y de las mujeres más lindas”.
  Alex González es un elemento clave en el sonido de la banda, “un animal de la batería” según lo define Fher. Con un extenso solo a protagonizó un paréntesis que resultó una excelente maniobra de distracción, además de su lucimiento individual. Una tarima móvil y un elevador lo ubicaron en el centro y al frente del escenario y, mientras recibía una ovación final, Fher y Vallín se acomodaban en otro escenario montado en el corazón del estadio para iniciar un set nostálgico con sus primeras canciones.
   La “cama incendiada” se transformó en un fogón donde sonaron “Te lloré todo un río”, “El reloj cucú”, “Vivir sin aire”, “Cachito” y “Se me olvidó otra vez”, todas a dúo y contando previamente la historia de cada canción. “Para las chicas engañeras”, ya con el resto de los “cuates” sumados, fueron cerrando el bloque con “Mariposa traicionera”. Natalia fue la rosarina elegida entre el público para subir mientras cantaron la última del tramo nostálgico. “Le duela a quien le duela, Messi es el mejor del mundo, aunque confieso que a mi hijo le gusta más Ronaldo”, dijo Fher haciendo mención a su estada en el club del astro rosarino y corazón leproso. Cerró cantándole a Natalia y a la multitud “Si no te hubieras ido”.
   Mientras sonaba una música incidental, se desplazaron entre el público para volver al escenario mayor y con furia, con un sonido muy mejorado, tocaron “Oye mi amor”, un hit de melodía pegadiza.
   En un break en el centro del tema, Fher presentó a la banda y se fueron para volver rápido a regalar el bis. Agradecieron al staff que “carga y descarga 80 toneladas de equipo”, especialmente a Simón, el rosarino encargado de operar los monitores. Con humo, papelitos y un efecto lumínico deslumbrante, se despidieron con “Labios compartidos”, una que debían y pagaron en el final.
  “Argentinos, los mejores anfitriones del planeta, de corazón lo digo”, expresó Fher en la despedida de un show impactante que conformó a todos.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario