Escenario

Luli Salazar contó que vivió una situación "desesperante" de abuso

"Tenía 22 años, y me sentí atrapada entre la repulsión y la necesidad de seguir trabajando", recordó.

Miércoles 25 de Abril de 2018

Luciana Salazar se muestra muy feliz desde la llegada de su hija Matilda hace cuatro meses a través del método de subrogación de vientre..
"Gracias Dios por esta bendición". Porque eso es Matilda. Ella simboliza mi felicidad", dijo en una entrevista con la revista Gente donde relató una situación de abuso que sufrió en un camarín.
Por ahora Luciana analiza una propuesta de la productora de Marcelo Tinelli para regresar a la pista de Bailando o aparecer como figura invitada, con sección propia, en el nuevo ciclo de Marcelo Polino.

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Además, podría tomar las riendas de su propio programa. "Quiero ser conductora", revela. "Existe la posibilidad de debutar en ese rol en un show producido por KZO, para una de sus nuevas señales. Y como no concibo caer de la nada en ese lugar, desde hace algún tiempo, me preparo duro tomando clases de oratoria en un instituto de locución", comenta.
Respecto a la maternidad insiste con que "lo sexy se lleva en la piel. Nací así y jamás dejaré de serlo. ¡Ya en el colegio me retaban porque iba como desfilando de un lado al otro! Soy una seductora nata, como decía mamá. Pero ya no pondría ese rasgo en función de ningún formato, como lo hice alguna vez en 'Poné a Francella'. Ojo, como defensora de los derechos y la igualdad, no me parece mal que las mujeres se desnuden o se muestren provocativas hasta en sus propias redes sociales: siempre y cuando sea su elección auténtica, esa es la clave".
Entonces recordó el episodio traumático de sus inicios. "No fue un intento, fue un abuso. Una situación horrible. Estábamos en camarines, y alguien (un compañero de elenco que no nombrará) me tomó de los brazos, me puso contra la pared y quiso obligarme a besarlo. Fue desesperante, no sabía cómo sacármelo de encima. Me repetía: '¡Dale!...¿no te gusto?' De los nervios me salió gritarle: '¡Estoy de novia, estoy de novia!' Yo tenía 22 años, y me sentí atrapada entre la repulsión y la necesidad de seguir trabajando. Busqué la ayuda de la productora del programa, con quien tenía más confianza, y solucionó la situación. Volví a trabajar con ese señor, ya sin problemas. Y me lo crucé muchas veces más a lo largo de los años".
"Sé que denunciar es lo correcto. Si el tipo fuese soltero o tan solo casado, iría por todo. Pero si tiene hijos, trataría de resolver el tema low profile, puertas adentro, sin trascendencia mediática. Mi sentido de familia es tan fuerte, que me dolería más que sus hijos, que tienen amigos, que van al colegio, lleven esa etiqueta, un estigma social que no les corresponda", agregó.

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