Escenario

Los Vándalos: "Todavía mantenemos el juego de los primeros años"

La banda más emblemática del rock and roll local celebra treinta años de vida con un show en el Anfiteatro el sábado 17 de abril. "Popono" Romero y Cristian "Larva" Bruscia, dos referentes del grupo, hablaron con Escenario y revelaron detalles de la historia de esta agrupación

Domingo 11 de Abril de 2021

Se hace. Después de días de incertidumbre, finalmente Los Vándalos celebran su aniversario número treinta el sábado 17 de abril, a las 20 (puntual), en el Anfiteatro Humberto de Nito (Parque Urquiza). Toman como referencia 1990, cuando se consolidaron con la formación que iba a grabar el primer disco. Pero durante el 2020 la pandemia impidió los festejos, y ahora con protocolos estrictos, finalmente lo pueden concretar.

  La historia comenzó a finales de la década del 80 cuando 4 amigos en la intersección de las esquinas Valentín Gómez y Urgarte, en la zona norte de Rosario, deciden forma una banda de rock and roll.

  En 1994 aparece el primer disco y con él, los primeros clásicos: “El Indulto”, “Rosario” y “Tonigth”. El gobierno de Carlos Menem arrasaba con las esperanzas de la juventud que, agobiada por las políticas económicas y la falta de contención social, buscaba refugio en lo que podía y tenía al alcance de la mano. Las letras, entonces, hablaban de lo que pasaba constantemente a su alrededor en un barrio alejado del casco céntrico: cerveza, dealers, chicos malos, indulto, hartazgo y rock and roll.

Los Vandalos - el indulto

  La gráfica de ese material quedó sellada para siempre, con un personaje dibujado que parece ser Diego “Popono” Romero (voz), pero que no lo es. “El personaje de la tapa no soy yo, es un Vándalo”, revela y cuenta toda la historia: “El dibujante (Leo Fernández) vivía en Arequito, y el diseñador del disco lo conocía. Nosotros le dimos el disco y fotos nuestras, entonces dibujó ese personaje sacando una parte de cada uno de los músicos”.

  En diálogo con La Capital, Popono Romero y Cristian “Larva” Bruscia, ambos integrantes de los primeros días, repasan su historia y a través de ella, mucho de los que tiene que ver con la cultura rosarina vinculada al rock. Prometen para el show del Anfiteatro repasar canciones de todos los discos, y muchos amigos invitados, “porque a tu cumpleaños invitás a tus amigos”, dice Popono.

  —¿En qué zona geográfica de Rosario nacen Los Vándalos?

  Popono: La banda nace en el barrio Luz y Fuerza, un barrio de monoblocks que está dentro de una pequeña burbuja en el barrio La Florida. Nos juntábamos en la esquina a molestar al barrio, de hecho, los pibes más grandes nos ponen Los Vándalos porque hacíamos gilada, ruidos molestos a la noche, con la guitarra criolla. Y ahí nace, de pibitos, barrio de futboleros, con muchos chicos. Con la primera formación nos conocemos desde los 5 años, de la escuela primaria y jugar a la pelota.

  Cristian: El Luz y Fuerza es el último barrio de Rosario, donde está el puente de la Circunvalación que da al puente Rosario/Victoria, que en ese momento no existía. La primera formación, en 1988, éramos yo en guitarra y voz, César Aguirre (guitarra), Damián Castillo (batería) y Cristian “Cata” Cataldi (bajo). Ensayábamos en la casa del baterista, con muy pocas cosas, sin instrumentos, de hecho, el primero lo trajo Cata de la iglesia evangelista a la que iba el padre. Después de dos shows en el barrio, entra Popono. Escuchamos la voz, yo no quería cantar nunca más porque me parecía horrible, y Popono estaba agitando con nosotros, le dijimos si quería cantar basándonos en Tato Vega, que en ese momento era el cantante de Los Pordioseros, alta banda, y pensamos en tener alguien que sea carismático cantando. Y Popono era un personaje, le dijimos y aceptó.

 Popono: Cristian y César no tocaban la guitarra, fueron a un profesor a aprender. O sea, la banda se formó antes de que supieran tocar los instrumentos. El único que sabía tocar era el Cata, que tocaba la guitarra en la iglesia evangelista, y agarró el bajo.   Cristian: Yo recién me compré la guitarra que tengo hoy en 1992. A mí me gustaba la Stratocaster por Clapton, pero en un estudio de música donde estaba Hugo García, nuestro profesor, se vendía una Gibson. Era el 1 a 1, increíblemente barata, y mi viejo me la compra. Cuando la desarmo para ver los micrófonos decía Ariel Pozzo ?músico de Graffitti y actual guitarrista de Miguel Mateos - 1987, que después me contó que la había vendido porque no le gustaba, no estaban de moda. Lo borré y le puse Cristian Bruscia 1992.

  —¿Cuál era el contexto musical de Rosario cuando se forma la banda?

  Popono: El contexto de la música de Rosario era pop y rock. En la radio no pasaban música de Rosario, era música internacional, muy poco. A finales de los 80 se escuchaban Graffiti e Identikit. Después cuando en los 90 se forma la banda, cuando entro yo, que venían de un tiempo antes que cantaba la Larva, se puso de moda el blues. También en nuestro barrio vivía Tato Vega ?voz en Los Schoklenders-, que ya había formado Los Pordioseros, y lo fuimos a ver y dijimos “esto nos gusta a nosotros”. Y nos influyó mucho para querer formar la banda. Con Eric Clapton empezamos a escuchar blues, y los Rolling Stones. Y después investigamos qué escuchaban ellos, y entonces íbamos a eso. Chuck Berry, Muddy Waters, y ahí se nos abrió un abanico desconocido para nosotros. Cuando empezamos a conocer gente nos dimos cuenta que había otros bluseros en la ciudad, como Bonzo o Taxi Blues, que los conocimos cuando empezamos a tocar en los bares del centro. O sea, curtimos en los 80 la movida pop rosarina, pero escuchándola. Cuando arrancamos con la banda, empezamos con rock and roll y blues.

  —¿Ustedes venían de la zona norte al centro o se quedaban en el barrio?

  Cristian: Para nosotros ir al centro era como ir a Buenos Aires.

 Popono: Empezamos a ir a una disquería por calle Rioja que se llamaba Black and Blue, que como no teníamos para cd?s, nos grababa en casete música de blues.

 Cristian: Claro, y Peter Tosh, James Brown. El centro era otra gente. En el centro por ahí el que nos mete es Mario Zilly (saxo) que tenía todos amigos más grandes, más bohemios, que curtían como nosotros, pero tenían otra cultura. Y empezamos a tocar en el centro.

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Vándalos en el 2000. El Poti (remera roja), Chelo al lado lo agarra del cuello a Cata, César (remera negra), Fazzini (remera blanca), Larva tirado en el piso y Popono de pie para la foto.

Vándalos en el 2000. El Poti (remera roja), Chelo al lado lo agarra del cuello a Cata, César (remera negra), Fazzini (remera blanca), Larva tirado en el piso y Popono de pie para la foto.

  —¿Siempre hicieron canciones propias?

  Cristian: Las canciones siempre eran propias, solamente hacíamos una especie de versión de un tema de Clapton y Derek and de Dominos, que era “Roll it over”, y nosotros le habíamos puesto “Dando vueltas”. Después eran instrumentales, eran muy rudimentarios, demasiado.

 Popono: Siempre hicimos temas nuestros, desde el principio. Surgían en los ensayos por la música que escuchábamos, rock and roll y blues bien cuadrado. El Cata, César o Larva empezaban algo y todos los seguíamos colaborando. Ahí mismo le poníamos letras, entre todos, pero más yo. Lo mismo que pasa ahora, pero las llevo todas yo.

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  —¿Cómo sale la letra de “El indulto”, muy contextualizada con la política de la época?

 Popono: La letra de ”El indulto” no es mía, la hace Ariel Moya, el hermano del Poyo ?teclados-, en forma de parodia, sobre que cualquiera podía asesinar, total te indultaban.

 Cristian: Era muy sarcástico y concreto con lo que ocurrió durante el gobierno de Menem, con el indulto a los militares, tenía ese contexto, que por ahí ahora mucha gente no lo entiende y piensa que era un chabón que iba por el barrio haciendo cualquiera, o una apología del machismo, y nada que ver.

 —¿Cuán difícil fue llegar al primer disco?

  Popono: El disco llega porque nos iba a ver un montón de gente. Habíamos grabado 10 temas en un sótano, con unos tipos que andaban en sonido que trabajaba Cata. Y eso ya sonaba en las radios, habían cambiado los tiempos, había aparecido la TL que ponía música de acá y rock nacional, y nos contacta Roberto Ibarra y Norberto Ponce, el marido de Nora Pandol que tenía un estudio, y ellos nos produjeron el primer disco. Lo grabamos y fue un éxito, todas las disquerías lo tenían al palo. Sale por Gapp Records, un sello que armaron para sacarnos el disco, y sacaron el primero y el segundo disco.

  Cristian: Salió en 1994, ya se habían ido varios bateristas, y estaba Chelo Vanzetti, más Poyo Moya (teclados) y Mario Zilli (saxo). Ya éramos un quinteto, y sonaba en todos lados.

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  —¿Y después qué pasó?

 Popono: No paramos más. Hasta el día de hoy sólo dejamos de ensayar en pandemia. Y nunca paramos de tocar, entre disco y disco siempre quisimos subir un escalón musical, ir evolucionando musicalmente. Y pasamos por muchas etapas, con diferentes managers y cambios de integrantes. Pasamos por todo, pero siempre mantuvimos a la banda delante de todo. Con virtudes y sin virtudes. Como banda siempre mantuvimos la expectativa, con cada músico que entraba, con cada disco nuevo, con cada gira, cada recital. Siempre ahí adelante, con entusiasmo y ganas al 100%. Y la pasión, porque en definitiva todo empezó como un juego, al que le agregamos primero la pasión y después el trabajo. Pero el juego de los primeros años todavía lo mantenemos, en cada ensayo, en cada show, en cada grabación. Nos divertimos y jugamos como al principio, con logros y sin logros, siempre hicimos todo porque quisimos, porque tenemos ganas, nos gusta. Pasamos por todo, éxito, muertes, desengaños, y siempre seguimos adelante, nos volvimos a levantar siempre. Y acá estamos, festejando los 30 años, y componiendo temas nuevos.

 —¿Les cuesta hablar de los compañeros que fallecieron?

  Popono: Lo de Cata para la banda y en lo personal, fue que se fue un amigo. Un amigazo de toda la vida que fallece en un accidente de auto. Fue una bisagra para Los Vándalos. Perder un amigo es fuerte, y en lo musical aportaba muchísimo, era el que más aportaba.

 Cristian: Lo que Cata fue durísimo, al comienzo para mí se había terminado todo. Mi ilusión era seguir toda la vida juntos, con los amigos del barrio. Para mí no podíamos llamarnos más Los Vándalos. Y Popono arengó para seguir. Para mí ya no tenía sentido, el sueño era todos juntos. Pero tengo la imagen de Popono diciendo “hay que seguir, vamos a darle para adelante”. Y seguimos con Juano Reyes, que tocaba con Hijos del Reyna, en el bajo. Lo de Augusto ?Fazzini, saxo- fue diferente, porque ya no tocaba con nosotros, lo veíamos poco. Tuvimos una amistad muy grande en un momento, después lo cruzamos cada tanto, y fue fuerte el final.

LOS VÁNDALOS "VIAJO DENTRO DE MI" videoclip oficial

  —¿Cuáles son los discos de ustedes que más le gustan y cuál fue la mejor etapa en vivo de la banda?

 Popono: Yo creo que el mejor disco es el último, “Trabajo duro” (2015). Igualmente, la crudeza del primero es incomparable. Nunca más vamos a poder hacer algo así, tan crudo y natural. Y en cuanto a la mejor etapa para tocar tuvimos muchas buenas, esta de hoy está muy buena. Las giras que hicimos por España (2010) y Cuba (2012/13) también, y el comienzo fue bueno. También hay unos cuántos años que no estuvimos tan bien, jajaja.

 Cristian: Todos los discos tienen su etapa, pero creo que el segundo es el mejor. Después del primero que nos gustó a todos, el segundo tiene muy mal audio, pero con cosas que se nota que habíamos crecido, porque metimos más cosas que queríamos. Después “No significa nada” (2009), con producción de Dani Pérez, es otra movida. “Con alegría che” (2004) fue complicado, porque se va el Chelo ?batería- y grabamos en varios lados. Y “Cosecha propia” (2001) fue uno de los que se disfrutó bastante, fue el crecimiento que pensábamos después del I y II. Y el último, “Trabajo duro”, creo que dentro de nuestro rango es el más profesional y con más arreglos de otro palo.

  —¿Tenían decidido separarse el año pasado?

 Cristian: Yo me quise ir un montón de veces de Los Vándalos.....

 Popono: En realidad no habíamos decidido separarnos, sino que yo estaba decidido. Me estaba aburriendo y costaba que todos tiren para el mismo lado, entonces dije “ma, sí, yo hago la mía, no puedo esperar a que los demás tengan ganas de componer un tema”, por ejemplo. Y estaba todo medio raro, con poco incentivo. Era una decisión mía, pero la pandemia cambió todo.

  —Dentro de toda la historia de la banda, hay dos frases que quedaron en el vocabulario de la calle: “Rosario es el rock and roll” y “Con alegría che”. ¿Qué se siente?

  Popono: Cuando queda marcada una frase es raro, pero se siente re lindo. “Rosario es el rock and roll” no surge de nada raro, es el estribillo de la canción. Y “Con alegría che” viene de los primeros días. Antes de sacar el primer disco teníamos un presentador, el Giru, que nos presentaba y al final decía: “Con alegría che”. Yo lo retomo en el disco del mismo nombre, porque me llaman de una radio para fin de año para que salude a la gente, y digo: “Les deseo mucha locura, muchas felicidades, con alegría che”. Es muy loco también escuchar en la cancha un tema que hicimos nosotros como pasó con “Todo rompo”, son todas cositas que te alegran la vida de alguna forma.

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