Los héroes de historieta, al rescate de Hollywood
Los personajes de Marvel y DC Cómics se adueñaron de la pantalla grande y recaudan millones. Claves para entender un fenómeno popular

A fines de los setenta, cuando Christopher Reeve se calzó la capa roja en la emblemática "Superman", nadie hubiera imaginado que el cine de superhéroes se convertiría, en el siglo XXI, en un fenómeno de masas que cruza generaciones, fronteras y géneros cinematográficos. El año pasado, los superhéroes protagonizaron cuatro de las diez películas más taquilleras a nivel mundial: "Spider-Man: de regreso a casa", "Guardianes de la Galaxia Vol. 2", "Thor: Ragnarok" y "Wonder Woman". Y este año dieron grandes batacazos con "Avengers: Infinity War" (que ya es la película del género más taquillera de todos los tiempos), "Pantera negra" y "Deadpool 2". Varios hitos marcaron este camino ascendente —el Batman de Tim Burton en 1989, el Spider-Man de Sam Raimi en 2002—, pero el fervor por los héroes de historieta terminó de explotar hace justo diez años, cuando se estrenó "Iron Man". Ese personaje canchero y carismático interpretado por Robert Downey Jr. fue el puntapié para lo que hoy conocemos como Universo Cinematográfico de Marvel, una serie de películas relacionadas que desembocaron en el bombazo de taquilla de los Avengers.

   El cine de superhéroes tiene muchas aristas curiosas, pero la principal es su impresionante poder de convocatoria en esta época de vacas flacas, cuando el cine está compitiendo con Internet y la era dorada de las series de televisión. "El cine apuesta cada vez más a las películas gigantes. Y en algún punto los superhéroes le vinieron como un guante a Hollywood", dijo a Escenario el periodista y crítico Juan Manuel Domínguez, autor del libro "Super Hollywood: los héroes del cómic salvan al cine". "En un momento Hollywood se dio cuenta de que era dueño de estos personajes, que tenían 75 años de historia, y además se dieron cuenta de que tenían todos los medios tecnológicos para recrearlos en la pantalla. Al mismo tiempo sucedió el atentado a las Torres Gemelas, y eso disparó que se necesitaran grandes héroes, pero no de una forma patriotera, porque nadie quería ver guerra", explicó.

   De todas maneras, Domínguez aclaró que el fenómeno de los superhéroes no sería posible sin la precisa estrategia comercial de Marvel Entertainment, la empresa que ha llevado al cine a clásicos de los cómics de Marvel como el Hombre Araña, el Capitán América, Iron Man y Thor. Desde 2006, la compañía trazó un plan y lo cumplió: producir tres películas por año con personajes y líneas de argumento que terminan de cerrar en Los Vengadores. "Marvel generó una especie de adicción masiva en el público popular que es bastante infrecuente y exagerada", dijo el crítico, que escribe para medios como La Nación e Inrockuptibles. "La conducta que ahora tiene el público normal es muy similar a la conducta que tuvo eternamente el público de las historietas: los superhéroes generan cariño en el público y por eso la gente sigue sus aventuras. Ahora estamos frente a superseriales, películas-evento que poseen un entramado de personajes en común. Se podrían buscar otros ejemplos como el de Harry Potter, pero los superhéroes han logrado un sacudón en Hollywood a nivel económico y de modelo que no se veía desde el inicio de «Star Wars»", aseguró.

   El disparador de este fenómeno fue la primera película de Iron Man, que en 2008 se convirtió en un éxito de taquilla y de crítica, y que de alguna manera delineó las características de las películas de Marvel: una mezcla de acción, humor y romance con personajes carismáticos interpretados por buenos actores. A la hora de explicar por qué pegó tanto "Iron Man", Juan Manuel Domínguez sólo dijo tres palabras: "Robert Downey Jr". "Ahí empezó a aparecer otro factor que es muy importante para el superhéroe de hoy: se empieza a leer al superhéroe como celebridad canchera, como la contracara más hiperbólica de Instagram y Facebook, de lo que era Robert Downey Jr supuestamente en su vida privada. El personaje de Tony Stark era una especie de Isidoro Cañones de plasma. Y ahí se empezó a generar un encanto. En esa película uno disfruta más de la actitud del personaje que de los momentos de acción que están animados. Se logró la fascinación con el personaje y no tanto con el espectáculo, que igual es impresionante", afirmó.

Estalló la guerra. "Iron Man" inició una cadena de películas hermanas que compartirían un mismo espacio narrativo, desde la trilogía del Capitán América hasta la trilogía de Thor, y que después desembocaron en la saga de Los Vengadores, con tres películas que batieron récords de taquilla. El llamado Universo Cinematográfico de Marvel alcanzó lo casi imposible: millones de dólares en ganancias y reconocimiento de la crítica. En la vereda de enfrente, su principal competidor, DC Cómics, no puede hablar de los mismos logros. De hecho, esta suerte de guerra entre Marvel y DC se transformó en la competencia más apasionante de los últimos años. DC se anotó un triunfo con la trilogía de Batman de Christopher Nolan (2005, 2008 y 2012), pero después decidió emprender su propio "universo" y tropezó con "Batman vs Superman" (2016), "Escuadrón suicida" (2016) y "Liga de la Justicia" (2017).

   ¿Por qué las películas de Marvel parecen siempre sacarle ventaja a las de DC? Para Amadeo Gandolfo, doctor en Ciencias Sociales especializado en historieta, Marvel tiene muy clara la fórmula del éxito: "Un plan ejecutado a la perfección, un equilibrio entre la serialidad y el auto-contenido de cada película, diversificación de los temas y personajes, y un trabajo de casting (elección de los actores) impresionante". Además, apuntó, hay otro factor clave: "La maquinaria gigantesca del imperio Disney, que compró Marvel Entertainment en 2010". Sin embargo, Gandolfo destacó que la diferencia radica sobre todo en "una cuestión de tono". "Las películas de DC post-Nolan son un plomazo", disparó. "Con la excepción, de a ratos, de «Wonder Woman», son todas películas grises, agrias, pesadas, llenas de un sentimiento de auto-importancia ridículo. Todas quieren ser películas importantes, y terminan siendo películas insufribles. En cambio, Marvel hizo uso extenso del humor —una de las características más infravaloradas del cómic de superhéroes—, y del cruce de géneros. Entonces tenés una película como «Guardianes de la galaxia», que combina superhéroes y ciencia ficción; una como «Capitán América 2», que mezcla superhéroes con thriller político de los años 70, y otra como «Spider-Man: de regreso a casa», que combina superhéroes y estudiantina. Esto funciona bárbaro, porque el cómic de superhéroes siempre fue un nexo de géneros diversos, de acuerdo a las inclinaciones y gustos personales de sus muy variados dibujantes y guionistas", explicó.

   El rosarino Juan Angel Szama —editor de cómics y uno de los organizadores de Crack Bang Boom, la convención de historietas más importante de Argentina— coincidió con esta visión y agregó: "En los cómics de superhéroes es muy común que los personajes se crucen e interactúen, y Marvel tuvo la iniciativa de llevar esto por primera vez a la pantalla grande. Además han sabido reinventarse muy bien. Cuando todas las películas transcurrían en Nueva York, con un ataque inminente de extraterrestres o de algo externo, ellos se fueron al espacio con «Guardianes de la Galaxia». De repente, para un montón de pibes, «Guardianes de la Galaxia» pasa a ser lo que para mi generación fue «Star Wars». Marvel tiene ese nivel de épica", afirmó. Szama no condenó a las producciones de DC, pero reconoció que la compañía dueña de Batman y Superman "corre detrás del éxito de Marvel y se acordó tarde de crear un universo coherente en sí mismo. Si DC fracasa es porque tiene que contar muchos años de historia en pocas películas. Entonces sus películas resultan muy confusas para el público de a pie", consideró.

Pistas para el futuro. Desde hace un par de años los agoreros vienen pronosticando un desgaste del cine de superhéroes. Sin embargo los números en la taquilla no les dan la razón. "Avengers: Infinity War" se convirtió en un fenómeno de recaudación y sigue en cartel, y también "Deadpool 2" es un éxito. El próximo 5 de julio Marvel estrenará "Ant-Man y la avispa", y hay mucha expectativa por la segunda parte de "Infinity War", que se estrenará el año que viene. DC, por su parte, probará suerte con "Aquaman", que llegará en diciembre. "Sin dudas va a haber un desgaste, pero es pronto para hablar de eso", opinó Juan Manuel Domínguez. "Marvel ha logrado un cariño en el público que tal vez necesite de un cambio generacional para perder un poco de fuerza. Será por cansancio o por rebelión", arriesgó entre risas. "No sé cómo va a funcionar la psicología de la generación que no creció todavía".

   Para Juan Angel Szama, el mundo de los superhéroes es muy dinámico y todas las posibilidades están abiertas. "Ninguna película es exitosa per se. Todo tiene que ver con lo que le ofrezcas al público, con lo que tengas para contar, con si se repite una fórmula o si ofrecés algo nuevo. «Logan», la última peli de Wolverine, parece una película de cinearte y fue muy celebrada por la crítica, pero no tuvo el acompañamiento del público que tuvo la primera saga de Wolverine. Hay tantos ejemplos distintos como películas de superhéroes. Varía en función de lo que le ofrezcas al público", enfatizó.

   "Yo creo que tenemos varios años más de películas de superhéroes", opinó Amadeo Gandolfo. "Aunque es verdad que hay como una cauta espera: inclusive a los que nos gustan estamos como temerosos, pensando que esto es una moda, un movimiento pendular", reconoció. Así y todo, su mirada sobre el fenómeno es muy optimista. "Creo que en el futuro la renovación pasa por experimentar: más géneros, más cineastas con su marca personal manejando a los personajes, más personajes olvidados o poco populares obteniendo su chance. Obvio que esta experimentación estará marcada por la repetición de ciertos esquemas, porque son películas con un formato narrativo absolutamente clásico, pero si logran una buena variedad estética, creo que seguirán siendo aceptadas y apreciadas. Además la evidencia demuestra que la gente es perfectamente capaz de seguir una historia compleja contada en distintos soportes a través del tiempo. Hay que tener fe en la audiencia", afirmó.

   Según Domínguez, hay un aspecto fundamental que suele pasar inadvertido. "Lo que a veces no se sabe leer de los superhéroes, y no es culpa de nadie, es las posibilidades elásticas que poseen. Batman puede ser el de Adam West o el de Christian Bale. Y eso los hace resistir el paso del tiempo y cualquier tipo de relato. Espero que la gente entienda eso, que se divierta con los superhéroes y que no estén esperando siempre la misma película", concluyó.

¿Por qué hay sectores que miran a estas películas con desprecio?

Directores de cine de la talla de Ridley Scott, David Cronenberg y Mel Gibson han deslizado críticas varias a las películas de superhéroes. Alejandro González Iñárritu llegó a afirmar que son "un genocidio cultural" y Jodie Foster dijo que "están transformando al cine en un parque de diversiones". ¿Es puro prejuicio? ¿Es envidia? ¿Por qué hay sectores que miran a estas películas con desprecio? "Hay una suerte de intelligentzia que considera que el cine de superhéroes es un género menor, un género infantil, que es lo mismo que en definitiva piensa esa misma gente de las historietas", contestó el escritor y editor de cómics Juan Angel Szama. "Es la teoría de que hay una cultura mayor y una cultura menor, y que la cultura de los superhéroes viene a vaciar la cabeza de los adolescentes y los niños. Es una discusión eterna que se da en muchas ramas. Hay gente que todavía considera que la fotografía o el videoarte es un arte menor. El que se pone en contra de las películas de superhéroes cree que está parado en un lugar de superioridad, cree que eso le da cierto estatus", explicó. El doctor en Ciencias Sociales Amadeo Gandolfo reforzó esta idea. "A las películas de superhéroes se las mira con desprecio desde una posición clásicamente adorniana: la cultura de masas es mala, achata la creatividad, aniquila el genio y a la obra de arte singular... Son posiciones viejísimas y aburridísimas", señaló. "La gente que critica desde ese punto de vista vive en la ilusión de una falsa conciencia que dicta: «Si tan sólo estos productos mestizos y degradantes desaparecieran, las masas correrían a ver a Godard y al arte que verdaderamente importa». Lamento arruinarles la ilusión, pero ningún arte realmente importa y ningún arte va a hacer la revolución de las conciencias. El arte existe para darnos esperanza, para entretenernos. ¿Y quién sos vos para descalificar totalmente un género o una expresión artística? Eso denota desconocimiento y un profundo resentimiento", aseguró. El crítico y periodista Juan Manuel Domínguez acotó que "los directores que cuestionan al cine de superhéroes, en todo caso, deberían preguntarse qué tienen los superhéroes que le están hablando tanto al mundo en este momento. No es casual que «Pantera negra», que apunta a ciertas reivindicaciones históricas, se convierta en la primera película del año en pasar los mil millones de ganancias globales. Eso sorprendió al mismo Hollywood. Quizás, como adultos, el cine tampoco nos está hablando tanto como corresponde", analizó.