Escenario

Los estrenos de la semana bajo la lupa de Escenario

Comentarios de "Cold War", "El cascanueces y los cuatro reinos" y "Bohemian Rhapsody".

Sábado 03 de Noviembre de 2018

"Cold war", los colores del amor

Calificación: ****. Intérpretes: Joanna Kulig, Tomasz Kot, Agata Kulesza. Borys Szyc, Cédric Kahn, Jeanne Balibar y Adam Woronowicz. Dirección: Pawel Pawlikowski. Género: Drama. Salas: Del Centro, Showcase.

Toda relación amorosa conlleva un grado de dificultad o 360 grados en el peor de los casos. Pawel Pawlikowski, que venía de brillar con "Ida", llega a "Cold War" con una historia de amor que tiene un valor agregado. Porque se trata de un homenaje a la relación de sus padres. Tanto es así que los dos personajes protagónicos Wiktor y Zula tienen los mismos nombres que el papá y la mamá del realizador polaco. En el contexto de la Guerra Fría (traducción literal del título, que por una rareza cada vez más frecuente no aparece en castellano), Wiktor (Tomasz Kot) y Zula (Joanna Kulig) se conocen en Polonia en 1949. El blanco y negro elegido por el director realza la puesta estética. El color es otro protagonista, porque expone de manera más visible los claroscuros de la represión, de las campañas políticas que no necesitan ser subliminales, de los informantes sin disfraz y también de las relaciones amorosas. Wiktor es un pianista y director de orquesta que trabaja para la corona. En medio de un casting de talentos se enamora de la irresistible Zula, cantante y bailarina. Ese vínculo será turbulento y extenso. El ida y vuelta del cruce pasional atravesará Varsovia en 1951, una excursión a París en 1954, Yugoslavia en 1955 y otra vez París en 1957. En el medio habrá traiciones, convivencia, reproches y el deseo, que siempre se mantiene como común denominador. "Cold War" podría verse como la antítesis de "Cuando Harry conoció a Sally", sobre todo porque la pareja protagónica se corre del lugar común del híbrido "chica gusta de chico, chico gusta de chica". Aquí el vínculo de pareja es atravesado por la búsqueda artística, los vaivenes de la guerra, las presiones políticas y la realización individual. Un amor real y colorido, aunque sea en blanco y negro.

Por Pedro Squillaci


"El cascanueces y los cuatro reinos", un cuento de hadas

Calificación: ****. Intérpretes: Mackenzie Foy, Keira Knightley y Morgan Freeman. Dirección: Lasse Hallström y Joe Johnston. Género: comedia. Salas: Hoyts, Nuevo Monumental, Showcase y Village.

La impronta de Disney inunda "El cascanueces y los cuatro reinos", una ambiciosa apuesta que cuenta con todos los elementos visuales tradicionales del estudio. En esta ocasión se trata de una adaptación del clásico de E.T.A. Hoffman y el ballet de Petipa. Sin embargo la magia habitual aparece actualizada con una heroína a la que no le atraen especialmente los bailes, ni los vestidos de alta costura ni las fiestas de gala, y prefiere descubrir los secretos de los mecanismos antes que pensar en la apariencia.

   La aventura comienza una noche de Navidad, cuando Clara, la protagonista, recibe un singular regalo la lleva a descubrir un universo paralelo desconocido. Se trata de los cuatro reinos con sus cuatro referentes. Juntos deben enfrentar la amenaza inminente de la destrucción de una obra que Clara descubre que es gran legado de su madre, considerada la reina de ese mundo secreto.

   Con un enorme e impecable despliegue técnico y una imaginación desbordante, "El cascanueces y los cuatro reinos" cumple no sólo con los preceptos estéticos de una trama de cuento de hadas, sino que también reúne en un mismo proyecto la posibilidad de redescubrir un clásico a un segmento tradicional de espectadores que además pueden disfrutar los adultos.

Por Rodolfo Bella

"Bohemian Rhapsody", último momento de gloria
Calificación: ***. Intérpretes: Rami Malek, Lucy Boynton, Gwilym Lee y Ben Hardy. Dirección: Bryan Singer y Dexter Fletcher. Género: Biográfica. Salas: Monumental, Del Centro, Showcase, Hoyts y Village.
No hay por qué negarlo. Después de ver "Bohemian Rhapsody" uno sale del cine emocionado, en estado de gracia y con los himnos de Queen resonando en la cabeza. Pero esta excitación y este entusiasmo no pueden nublar el juicio sobre la película, que es otra cosa. La demorada (y esperada) biopic sobre la vida de Freddie Mercury se encuentra en un balance perfecto: tiene tantas virtudes como defectos. Por cada acierto suma una torpeza, desde el primer minuto. No es de extrañar que su principal defecto sea la superficialidad del relato, teniendo en cuenta que dos integrantes de Queen (Brian May y Roger Taylor) figuran como productores ejecutivos. Esta es una "historia oficial" bastante lavada, donde los hechos se cuentan como en una cronología de Billiken, con frases trilladas para hacer dulce. Los orígenes de Mercury, sus relaciones y sus elecciones sexuales pasan por la pantalla como un recital más o la edición de un disco. Entonces a la película le falta carnadura, y uno no termina de creer en los personajes. En el haber, por otro lado, hay varios ítems, aunque ninguno llega a conformar un hallazgo. El casting, en primer lugar, es genial. Rami Malek no imita a Mercury, lo personifica. Y el resto de los integrantes de Queen está a tono. El ritmo narrativo es efectivo (la película tiene pocos baches en sus 134 minutos) y su estructura circular funciona muy bien: empieza y cierra con el histórico concierto del Live Aid de 1985, donde Queen tocó para una multitud, pocos días después de que al cantante le diagnosticaran sida. Sin golpes bajos ni efectismos, y con una recreación que transmite la potencia de la banda en vivo y el carisma de Mercury como showman, "Bohemian Rhapsody" logra captar ese último y épico momento de gloria.
Por Carolina Taffoni

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

script type="text/javascript"> window._taboola = window._taboola || []; _taboola.push({flush: true});