Escenario

Los estrenos de la semana bajo la lupa de Escenario

Las Invasiones Inglesas son el puntapié de "No llores por mí, Inglaterra", la ambiciosa nueva película de Néstor Montalbano.

Sábado 02 de Junio de 2018

"No llores por mí, Inglaterra", todo por un gol

Calificación: ***. Intérpretes: Diego Capusotto, Gonzalo Heredia y Mirta Busnelli. Dirección: Néstor Montalbano. Género: Comedia. Salas: Hoyts, Monumental, Showcase y Village.

Las Invasiones Inglesas son el puntapié de "No llores por mí, Inglaterra", la ambiciosa nueva película de Néstor Montalbano. La historia es uno de los elementos de este singular relato del director de "Pájaros volando" y "Soy tu aventura" en el que explora los límites de la comedia sin perder el sello de trabajos anteriores. Montalbano, que también fue responsable de "Todo x 2 pesos", el clásico con Diego Capusotto y Fabio Alberti que revolucionó el humor a principios del 2000, crea en este filme la historia apócrifa del primer clásico Boca-River y del primer partido entre Argentina e Inglaterra.

   Todo comienza con el desembarco de las tropas británicas en Buenos Aires. Ante el descontento de la población, el comandante Beresford (Mike Amigorena) decide darles algo para que se entretengan y eso es el fútbol. Pero es un productor de espectáculos (Gonzalo Heredia) quien tiene la idea de explotar las pasiones y la rivalidad entre dos barrios porteños para que el enfrentamiento entre los equipos sea un éxito. Montalbano pone en escena su guión con una producción impactante y un equipo de actores (Diego Capusotto, Luciano Cáceres, Roberto Carnaghi y Mirta Busnelli) y ex futbolistas (Jose Manuel Chatruc, Fernando Cavenaghi) que se ajustan con convicción dispar a esta comedia con final sorprendente.

Por Rodolfo Bella


"Dios los cría y ellos...", lluvia de bendiciones

Calificación: **. Intérpretes: Ramzy Bedia, Fabrice Eboué, Audrey Lamy. Guillaume de Tonquedec, Mathilde Seigner. Dirección: Fabrice Eboué. Género: Comedia. Salas: Del Centro, Monumental, Showcase, Hoyts y Village.

En medio de un mundo convulsionado por el conflicto religioso, aparece "Dios los cría y ellos...", una comedia francesa que reúne a las tres religiones monoteístas principales bajo un tono paródico. Situada en Francia, esta historia está protagonizada por un productor musical, Nicolás, interpretado por el director y guionista de filme, que se ve obligado por su jefa a buscar un nuevo fenómeno. Así, se le ocurre formar un trío compuesto por un cura, un rabino y un imán. Pero no será nada fácil encontrar a personas que canten bien, y menos que acepten "coexistir", como se llama el filme original.

   Después de mucho esfuerzo, la banda se forma y las diferencias explotan. Con el encantador tono de las comedias francesas, este filme indaga en los textos sagrados del catolicismo, el judaísmo y del islamismo, poniendo en jaque sus creencias. No faltan los chistes obvios referidos a la pedofilia de los curas, la circuncisión de los judíos o los atentados musulmanes. Entre situaciones desopilantes y hasta bizarras, este trío llena teatros, filma videoclips y da entrevistas, convirtiéndose en un fenómeno. Sin embargo, más allá de escenas divertidas, la trama de la película resulta previsible y chata. Entretenida, sí, brillante, en absoluto.

Por Luciana Boglioli


"Amor de medianoche", romance atado a una fórmula

Calificación: **. Intérpretes: Bella Thorne, Patrick Schwarzenegger, Rob Riggle y Quinn Shepard. Dirección: Scott Speer. Género: Drama. Salas: Monumental, Showcase, Hoyts y Village.

Después del éxito de dramas para adolescentes como "Todo, todo" o "Bajo la misma estrella" no debería extrañarnos que Hollywood empiece a exprimir esta fórmula hasta que no caiga una gota de jugo. "Amor de medianoche" pertenece a esta categoría, y repite sin ninguna sorpresa la fórmula de amor juvenil condenado desde un principio. La protagonista es Katie (la efectiva Bella Thorne), una chica con una extraña enfermedad genética llamada XP (Xeroderma Pigmentoso), que le impide exponerse a la luz del sol. Katie vive encerrada tocando la guitarra, pero en una de sus excursiones nocturnas conoce a Charlie (Patrick Schwarzenegger, el hijo de Arnold), un chico dulce y comprensivo que viene de sufrir un accidente. El flechazo será fulminante y empieza enseguida el romance, aunque ella le oculta la enfermedad y la alegría dura poco. El director Scott Speer no se priva de ningún lugar común, vueltas de tuerca incluidas, y los diálogos almibarados están a la orden del día. La música (Bella Thorne canta y lo hace muy bien) está estratégicamente ubicada para generar un efecto dramático, pero los personajes son tan previsibles que no consiguen emocionar nunca. ¿Y el hijo de Arnold?, preguntaría algún chismoso. Y sí, el pequeño Schwarzenegger es de madera.

Por Carolina Taffoni

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