Escenario

Los estrenos de cine bajo la lupa de Escenario

"La chica danesa", lo que hay que saber; "Mi gran noche", una celebración caótica; "El abrazo de la serpiente", el viaje dentro del viaje.

Domingo 21 de Febrero de 2016

"La chica danesa", lo que hay que saber

Calificación: ***. Intérpretes: Eddie Redmayne, Alicia Vikander, Amber Heard, Ben Whishaw. Dirección: Tom Hooper. Género: drama. Salas: Del Centro, Hoyts, Monumental, Showcase, Village.

Que el actor Eddie Redmayne, protagonista de “La chica danesa”, haya sido nominado como mejor actor por su transformación del artista plástico Einar Wegener en el personaje femenino de Lili Elbe, invalida uno de los reclamos que se hicieron a los Oscar que se entregan el 28 de febrero: ignorar la diversidad sexual. La racial –el muy difundido “Oscar-tan-blanco”, impulsado por la comunidad negra de Hollywood a partir de un comentario en Twitter del director Spike Lee- es otro tema. El filme se basa en el best seller de David Ebershoff sobre el caso real de Wegener, el primer caso documentado de transexualidad. “La chica danesa”, con sus altas dosis de melodrama, es fiel al perfil literario de un best seller en el tratamiento del conflicto. Y Redmayne salva la película, pero es contradictorio cómo si, como dice Wegener, “soy una mujer”, necesita copiar la sensualidad y gestualidad femenina en una especie de prostíbulo, aunque esto excede al actor y sería una decisión de la dirección y del guión. Recordar a Einar Wegener como un pionero del siglo XX en su coraje y decisión hace pensar también en por qué Hollywood todavía no hizo una película exclusivamente sobre Rosa Parks, la primera mujer negra que se atrevió a desafiar la segregación racial y que fue un símbolo de los derechos civiles en Estados Unidos.

Por Rodolfo Bella / Escenario

"Mi gran noche", una celebración caótica

Calificación: **. Intérpretes: Raphael, Mario Casas, Pepón Nieto, Blanca Suárez, Carlos Areces, Luis Calleja. Dirección: Alex de la Iglesia. Género: Comedia. Salas: Monumental, Showcase y Village.

Alex de la Iglesia siempre se sale con la suya: su visión absurda y desorbitada hace de sus películas una experiencia única. Que sea buena o no, ese ya es otro tema. Lo cierto es que en su nueva comedia, “Mi gran noche”, el director español se embarca en un desfile incesante de personajes excéntricos y situaciones bizarras que no dan respiro al espectador, lo que resulta un tanto extenuante. El relato, protagonizado por Raphael, se centra en la tradicional celebración televisiva que la TV de España realiza cada fin de año, que en ese país se llama “noche vieja”, y donde el cantante español es la figura principal. Todo transcurre en un estudio de televisión, donde se desarrolla la grabación de esta emisión especial, que se compone de una fiesta, recitales en vivo y un gran número de extras haciendo que comen y disfrutan del espectáculo. En medio de esta puesta en escena, todo se transforma en caos cuando el gran cantante, llamado “Alphonso” en la ficción, es amenazado de asesinato. Situaciones extremas y un relato un tanto desordenado y ácido hacen de esta película una opción entretenida pero que no llega a momentos de gloria como sí sucede en sus antecesoras “Muertos de risa” o “Un crimen ferpecto”.

Por Luciana Boglioli / Escenario

"El abrazo de la serpiente", el viaje dentro del viaje

Calificación: ***. Intérpretes: Nilbio Torres, Jan Bijvoet, Antonio Bolivar, Brionne Davis, Yauenkü Migue. Dirección: Ciro Guerra. Género: Drama. Salas: Del Centro, Hoyts y Showcase.

A veces ir en busca de un sueño se convierte en una obsesión. Ese sentimiento atravesó a dos científicos, un alemán y otro estadounidense, que expusieron su vida en la selva amazónica de Colombia con el único objetivo de encontrar una planta curativa, entre sagrada y alucinógena. La película de Ciro Guerra se inspiró en las vivencias de esos científicos, en épocas distintas, con la particularidad de que se relacionan con el mismo chamán, Karamakate. Relatada en blanco y negro, el filme expone en la crudeza del paisaje la soledad y la angustia de quien es el último sobreviviente de su tribu. La desconfianza hacia el hombre blanco será inevitable. Ese vínculo con el otro, por necesidad, también florece. Al igual que en “Fitzcarraldo”, de Werner Herzog, un blanco necesitará de un nativo para lograr su objetivo. El nativo lo ayudará por su espíritu solidario, pero también por curiosidad y hasta por control. Si tiene más cerca al hombre blanco sabrá que al menos podrá defender con su cuerpo lo poco que le queda. Y este chamán conducirá a ambos por el camino que los lleva a la yakruna. Pero el sendero que los guiará hacia esa planta medicinal también servirá para ver cómo el paso del tiempo hizo mella en la vida de Karamakate. Es un viaje dentro de otro. Porque el joven desconfiado y divertido que asomó en la primera búsqueda se convertirá en un ser huraño, quebrado, a quien en la Amazonía se los llama un chullachaqui, alguien sin memoria ni sentimientos, una cáscara vacía. Basada en un caso real sobre relatos de los exploradores que hilvanaron este derrotero, la película de Guerra tiene alta consideración de la crítica, tiene cierto aire poético, y el domingo próximo podría dar la sorpresa si gana el Oscar como mejor película extranjera.

Por Pedro Squillaci / Escenario

 

 

 

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