Escenario

Los estrenos de cine bajo la lupa de Escenario

"Carol", contra viento y marea; "Creed", el retorno del mito; "Bus 657", víctima y victimario.  

Domingo 07 de Febrero de 2016

"Carol", contra viento y marea

Calificación: ****. Intépretes: Cate Blanchett, Rooney Mara y Kyle Chandler. Dirección: Todd Haynes. Género: Maximino Díaz. Género: drama. Salas: Centro, Hoyts, Monumental, Showcase, Sunstar y Village.

Hace 60 años, cuando pocos lo hacían, Patricia Highsmith publicó “Carol”, una novela en la que la pareja está formada por dos mujeres. El texto de la misma creadora de Mister Ripley encontró interlocutores calificados para llevar al cine la delicada trama del libro. Ambientada a fines de los 50, el director Todd Haynes se reunió con Cate Blanchett, productora ejecutiva del filme. Blanchett interpreta a Carol, una mujer de clase alta en proceso de divorcio. Como su coprotagonista convocó a Rooney Mara, impecable como Therese, una desorientada aspirante a fotógrafa que conoce a Carol mientras trabaja en una gran tienda. Haynes, secundado por el director de fotografía Edward Lachmann (nominado al Oscar por “Lejos del paraíso”, también de Haynes, y ahora por “Carol”, filme que aspira en total a seis premios de la Academia) y el diseño de producción de Jesse Rosenthal (nominado el año pasado por “Escándalo americano”), reconstruye en detalle no sólo la época, sino el carácter subversivo de un tipo de relación censurada por el contexto de Carol y apenas tolerada por el de Therese. En la actualidad, a diferencia de hace más de medio siglo, una pareja del mismo sexo no es motivo de escándalo, pero “Carol” hace foco en la evolución de la relación antes que en el género de sus integrantes con un trazo fino admirable y cuenta con un equipo a la altura de las expectativas.

Por Rodolfo Bella / Escenario

"Creed", el retorno del mito

Calificación: ***. Intérpretes: Sylvester Stallone, Michael B. Jordan y Tessa Thompson. Dirección: Ryan Coogler. Género: drama. Salas: Hoyts, Monumental, Showcase y Village.

Después de casi diez años Rocky Balboa regresó al ring, esta vez como entrenador de una joven promesa. El novato que deja la buena vida que le ofrece su madre lleva los genes de Apollo Creed, el último gran rival y posterior amigo que tuvo Balboa. Estructurada como un relato épico -aunque sin exagerar- sobre la superación personal, la película se toma su tiempo para mostrar qué hizo Rocky todos estos años. La verdadera acción recién comienza al promediar este relato por el que Sylvester Stallone aspira a llevarse a casa su primer Oscar. Y lo tendría merecido. Stallone tuvo la suerte de protagonizar “Rocky” en seis oportunidades antes de este filme, una película que le dio fama, dinero y que recaudó casi mil millones de dólares en todo el mundo. Pero el personaje se confundió con el actor en todo lo que intentó después de Rocky, y “Rambo” no ayudó a superar el cliché del actor de acción. Ahora es el turno de la mesura y el balance para Rocky, y también para Stallone, que le pone el cuerpo a un boxeador retirado, pero que no perdió la pasión. Y Adonis, el hijo de Apollo Creed, será la razón para volver a la acción, desde el rincón del ring, pero en sintonía con Adonis y con una nueva generación de espectadores.

Por Rodolfo Bella / Escenario

"Bus 657", víctima y victimario

Calificación: ***. Intérpretes: Robert De Niro, Jeffrey Dean Morgan, Dave Bautista, Gina Carano y Kate Bosworth. Dirección: Scott Mann. Género: Acción. Salas: Hoyts, Monumental, Showcase y Village.

Simple y efectiva, así es “Bus 657”. Con buen pulso para un filme de acción, el director Scott Mann compuso un relato ágil que, sin ser novedoso (es otra película de toma de rehenes, y van...), tiene lo suficiente como para que los amantes del género se peguen a la pantalla y salgan de la sala satisfechos. Robert de Niro, con los tics de siempre aunque rendidor, compone a Pope, el dueño de un casino en donde sobran los negocios non sanctos. Un empleado, que ve desfilar millones todos los días en las ruletas, se topará con una situación límite. Su hija tiene un tumor maligno y la única forma de salvarle la vida es juntar el dinero para una cirugía muy costosa. Y como por las buenas no lo consigue, Vaughn (logrado rol de Jeffrey Dean Morgan) decide dar un golpe en el casino para lograr su objetivo. Aquí arranca una espiral de acción y violencia que, pese a algunos lugares comunes, acierta en breves escenas de alta emotividad, en las que Jeffrey Dean Morgan demuestra oficio. El atraco se complica más de la cuenta y la única puerta de salida para retener el tesoro es subirse al primer colectivo que pasa (el 657) y tomar a los pasajeros de rehenes. Habrá una mujer embarazada, un niño solo, una veterinaria forzada a tomar el rol de médica, uno vestido con traje de oso de promociones callejeras y hasta un violento con cuchillo en mano. Ese combo sobre cuatro ruedas será como tirar un fósforo sobre nafta cuando suben tres ladrones dispuestos a arriesgarlo todo para salvar su botín. La figura del héroe ambiguo, de víctima y victimario, será adoptada por Vaughn, un personaje a quien el director le ofrecerá un guiño redentor, que hasta puede abrir polémica. Aunque coquetee con la historia rosa, vale la pena subirse a este colectivo.

Por Pedro Squillaci / Escenario

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