Escenario

Los estrenos de cine bajo la lupa de Escenario

Un niño corre desesperado en una desolada calle sudafricana de Ciudad del Cabo. La imagen muta en el mismo niño, pero ya convertido en un hombre, corriendo sobre una cinta en su departamento.

Domingo 29 de Noviembre de 2015

 

 

"Operación Zulú" ***

Intérpretes: Forest Whitaker, Orlando Bloom, Tanya van Graan, Natasha Loring y Sven Ruygrok. Dirección: Jérôme Salle. Género: Drama. Salas: Del Centro, Hoyts, Monumental y Village.

Un niño corre desesperado en una desolada calle sudafricana de Ciudad del Cabo. La imagen muta en el mismo niño, pero ya convertido en un hombre, corriendo sobre una cinta en su departamento. Ambos tienen algo en común: la tristeza en sus ojos. Desde ese punto sensible se dispara “Operación Zulú”, el filme de Jérôme Salle, que hace foco en el apartheid para retratar un policial violento, en donde la intención de justicia y venganza se cruzan en límites difusos, más allá de la intención del director de privilegiar la justicia como mensaje. Ali, protagonista clave en la trama (Forest Whitaker), es un policía que está en la vereda de enfrente de la felicidad. Su gesto adusto sólo cambia cuando ve a su madre, pero no puede alcanzar el placer sexual (la película revelará los motivos) y está obsesionado por combatir, junto a dos colegas, una red de narcotráfico. Pero lo que parecía una droga más terminará siendo una compleja sustancia química, con consecuencias violentas en quien las consuma. El director, en una vuelta de guión demasiado pretenciosa, quiso reflejar un plan maquiavélico del poder político en tiempos de la segregación racial sudafricana y sumó demasiada distorsión al filme, tanto que casi arruina la propuesta original. Con todo, la película mantiene al espectador atado a la butaca hasta el final y pese a lo explícito de algunas escenas sanguinarias, vale la pena sentarse a verla.

Por Pedro Squillaci / La Capital

"Un grandioso dinosaurio" **

Dirección: Peter Sohn. Guión: Meg LeFauve. Música: Mychael Danna y Jeff Danna. Género: Animación. Salas: Monumental, Showcase, Hoyts y Village.

El proceso de producción de “Un gran dinosaurio” fue tortuoso: el director original (Bob Peterson, el de “Up”) fue reemplazado por el debutante Peter Sohn, el guión sufrió retoques de todo tipo, el elenco vocal también cambió y la fecha de estreno se postergó varias veces. Así y todo, había expectativas con la película, porque en definitiva se trataba del nuevo filme de Pixar, el estudio que revolucionó la animación y que regaló joyas como “Toy Story”, “Buscando a Nemo”, “WallE” o la más reciente “Intensamente”. Pero por desgracia, cada “accidente” de ese proceso de filmación se termina reflejando en “Un gran dinosaurio”. Y no es tanto que la película falle porque se la compare con sus antecesoras o porque se le exija más por provenir de la factoría de excelencia de Pixar. “Un gran dinosaurio” no se sostiene en sí misma, más allá de las comparaciones. La historia del dinosaurio Arlo —un típico antihéroe torpe y querible, que se hace amigo de un niño salvaje— nunca encuentra el rumbo. El guión carece básicamente de ideas: es previsible, reiterativo y moroso. El humor físico nunca llega a ser gracioso, y la emoción se pierde cuando se machaca tanto sobre la moraleja. Visualmente la película es deslumbrante, y ese es su único punto a favor. La naturaleza (el movimiento del agua, las tormentas, los árboles, los campos sembrados) se reproducen aquí con un realismo que impacta. La tecnología digital está llevando al cine de animación a niveles de perfección y sutileza impensados años atrás. Sin embargo, el universo de Pixar —aún en ese nivel— se derrumba sin una buena historia.

Por Carolina Taffoni / La Capital

"Víctor Frankenstein" ***

Intérpretes: Daniel Radcliffe, James McAvoy, Jessica Brown Findlay y Andrew Scott. Dirección: Paul McGuigan. Género: Biográfica. Salas: Hoyts, Monumental, Showcase y Village.

Con ritmo de thriller contemporáneo y la atmósfera de una intriga en la Londres victoriana, “Victor Frankenstein” muestra que los clásicos pueden -y considerando la trama de jugar con la vida y la muerte- revivirse una y otra vez con buenos resultados. El equipo es ciento por ciento inglés (a partir de Mary Shelley, la autora de la novela) e incluye a algunos de los más talentosos actores y actrices contemporáneos del Reino Unido. Allí están James McAvoy (“Expiación, deseo y pecado”), como Frankenstein; Daniel Radcliffe (“Harry Potter”, y también “La dama de negro”, otra de terror gótico), como Igor, su brillante asistente; Jessica Brown Findlay (Lady Sybil Crawley, en “Downton Abbey”) en un personaje ideal para su estilo, como lo mostró en la también victoriana “Un cuento de invierno”, y Andrew Scott, (C, en “Spectre”), como el inspector que va tras los pasos de Frankenstein. Todos están a las ordenes de Paul McGuigan (“7, número equivocado”, “Push”) cuyo cine reúne dos de los elementos que predominan en su versión de “Frankenstein”: la acción y los hechos extraordinarios. Con algunas licencias en el guión, la trama sigue la historia conocida y la cuenta desde el final, con la famosa criatura creada de la nada. “La naturaleza no conoce la compasión”, le dice uno de los personajes al doctor Frankenstein, quien una y otra vez, y contra todo razonamiento -aunque el origen de su osesión se descubre hacia el final, en un hecho de su infancia-, deberá enfrentarse a sus impulsos creadores. Esa línea resume casi en totalidad esta lograda versión de este clásico cuento de terror.

Por Rodolfo Bella / La Capital

 

 

 

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