Escenario

Los cinco momentos más bizarros de la gran fiesta de los Magazine

Como toda fiesta que se precie de serlo, la de los Magazine, que Carlos Bermejo y su incansable grupo de colaboradores organiza año a año magistralmente, tiene sus momentos inesperados, graciosos y hasta ridículos que después de pasado el resplandor del primer momento forman parte del anecdotario inolvidable del gran acontecimiento. 

Lunes 27 de Junio de 2011

Inmejorable, como cada año, la entrega de los permios Magazine que organiza esmeradamente Carlos Bermejo tuvo momentos que, más allá de las presencias rutilantes de las estrellas porteñas y de los hacedores de la cultura locales, resultaron graciosos, al menos, para los televidentes que siguieron la transmisión por la pantalla chica. Más allá de las refinadas actuaciones del ballet Glamorée que dirige Pecky Land, impecable con su abrigo de luces rojo, y Cecilia Milone, que evocó el leit motiv del musical "Drácula" 20 años depués, hubo perlitas para señalar. Por ejemplo, que el intendente Miguel Lifschitz, que tanto habló de que está de novio, asistió solito y su alma al la reunión. ¿Se habrá terminado el amor?

1- Mirtha Legrand: La diva de los almuerzos, una vez más, le dijo "sí" a la gran celebración de la cultura rosarina. Llegó sobre la hora, pasó sin detenerse por la alfombra roja, de la mano con Carlitos Bermejo, que la fue a recibir a la puerta del Metropolitano. Pero lo más llamativo es que estuvo en todo momento acompañada por el chef mediático Marcelo Megna y otro muchacho, bajito y calvo, que con traje gris parecía Elmer, el antagonista del conejo Buggs Bunny. Cuando Mirtha se encaminó hacia el escenario, se paró como si quisiera subir con ella y después, durante toda el discurso de la señora, quedó de pie, mirándola extasiado. Fue él quien inició el clamor para que Mirtha haga su programa en la televisión de Rosario.

2- Oscar Fernández Fini: Había sido bendecido por Carlos Bermejo para ser el encargado de elegir a los mejores vestidos de la velada. La idea del conductor de "La fiesta de los Magazine" era que emulara a Joan Rivers, la ácida crítica de moda de la de Hollywood que creó el programa "Fashion Police" de E!. No le salió. El otrora animador de "Moda en off" por Canal 5 fue víctima del síndrome de abstinencia de pantalla y cada vez que la cámara se posó sobre sus bucles ensortijados le arrebató el micrófono al conductor de "La alfombra roja", el joven e intrépido Eric Tropper, y se puso a parlotear sobre cualquier cosa menos sobre sus vestidos con los invitados a la fiesta. ¡La cara del notero cuando se quedaba con las manos vacías!

3- Violencia Rivas: No, el aplaudido personaje de Diego Capusotto no estuvo en la fiesta, pero sí la cantante que los inspiró: Violeta Rivas. Llegó acompañada de su marido, el también cantante Néstor Fabián, hizo un alto obligado en la "alfombra roja" donde Oscar Fernández Fini le elogió el vestido y le preguntó de qué diseñador era, a lo que ella, inocente, cándida, nada que ver con la ácida imitación de Capusotto, le respondió: "De tela.." Y eso no fue todo, antes de perderse en el salón anunció su inminente actuación en Rosario. "Vamos a estar con Denis", deslizó entusiasmada, y los espectadores pensaron que se trataba del gran Sergio, pero no, era el otro Denis, el rosarino, Marco Antonio.

4- Pablo Gavira: El multifacético cronista de deportes de Canal 3, que además de comentar fútbol en "Telenoche" y "Zapping Sport", practicar deportes extremos en su programa semana y aparecer en gigantografías publicitarias como la imagen de un línea de perfumes masculinos, tuvo un desliz que uno de sus compañeros y amigos no dudaron de destacar al aire. Consultado el lote de periodistas deportivos invitados a la fiesta sobre en qué puesto harían jugar a la bellísima Anita Martínez, el muchacho no pudo contenerse y dijo: "¡No importa dónde juegue, lo que importa es acompañarla en el vestuario...!". "¡Una grosería!", fue la calificación que Ale Simonetto le dio a sus palabras. Y la verdad es que no le erró ni un poquito.

5- Susana Rueda: La envidia que despertó entre los "entregadores", el lote de famosos, semifamosos y aspirantes a famosos a los que Carlos Bermejo les pide año a año que entreguen los Magazine a los galardonados de ocasión, el plano largo y de cuerpo entero que le dedicó la transmisión televisiva a la conductora de "Bien temprano". Sorpresivamente ataviada con pantalón y camisa, Susana, la nuestra, la rosarina, subió al estrado y, a diferencia del resto de sus colegas, como cada mañana la cámara se enamoró de su figura esbelta e insinuante. Aquí, allá y en todas partes, un murmullo cruzó la sala como un fantasma: ¿Por qué a ella sí y a mí no?, era el clamor general. La respuesta estaba a la vista.

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