Escenario

"Llegué a sentirme un perdedor", reveló Hemsworth

El protagonista de "thor 3: Ragnarok" contó cómo fueron sus comienzos antes del éxito.

Domingo 22 de Octubre de 2017

Una cosa es entrevistarlo en una habitación de hotel en Beverly Hills, vestido de traje y corbata y otra es sentarse a hablar con él en Australia, más precisamente en la Costa Dorada, en el gigantesco set en donde se rueda "Thor 3: Ragnarok", que se estrena este jueves en Argentina. Es que Chris Hemsworth ha dejado de ser el actor que interpreta al superhéroe de Marvel para convertirse en él. Después de rodar una toma en la que es perseguido por un increíble Hulk que luego será agregado en CGI y vestido con ropas de gladiador, el macizo australiano se sienta a dialogar con el enviado de La Capital mientras devora un pequeño plato de comida saludable. Mientras él habla animadamente, es inevitable observar los inmensos bíceps que parecen tener vida propia mientras uno lucha por contener los arrebatos de envidia ante un estado físico perfecto y disimular el impacto que causa ver tan de cerca a uno de los superhéroes de Marvel.

   —¿La posibilidad de volver a encarnar a Thor nunca pierde atractivo para vos?

   —No, porque una vez que hicimos la primera película, que es la que te cuenta el origen del personaje, logramos establecer quien es él, y fue ahí en donde me gané el derecho de ser el héroe de las historias que siguen a continuación. Hay muchos obstáculos en el periplo clásico del héroe que todavía nos quedan para mostrar. Pero una vez que se ha convertido en el héroe, es muy fácil que el personaje se vuelva un poco predecible. Si tiene todo el poder y el conocimiento, ¿de qué manera podría perder? Por eso en esta película, él termina en un mundo en donde es tan fuerte como todos los que le rodean y no se destaca por sus talentos. Nadie conoce su historia, a nadie le interesa conocerla, y mucho menos saber si es un príncipe o un rey de otro mundo. Termina como uno más entre un gran grupo de personas, y tiene que encontrar la forma de salir de esa situación por sus propios medios, y la única forma de hacerlo es convirtiéndose en cierta forma en un gladiador. Pero a la vez debe regresar a su hogar porque hay algo muy peligroso que está ocurriendo allí y el es el único que puede prevenir que se desencadene una situación terrible.

   —¿Es cierto que tenías dudas antes de aceptar hacer esta película?

   —No, porque contractualmente no tenía la posibilidad de decir que no. Pero por otro lado, no tenía razones para dudar, porque a mi me encantan estas películas. Yo quería hacer algo que no hubiésemos hecho antes y me interesaba que tuviese un tono diferente desde el humor.

   —¿Te alegra que en este filme Thor se haya cortado el cabello?

   —Mucho. Fue parte del proceso de ingresar a prisión y pasar por una experiencia de limpieza personal. Como termina convirtiéndose en parte del mundo de los gladiadores, cortarse el cabello fue parte de la transformación. Todavía nos quedan por filmar unas cuantas escenas, probablemente entre 20 y 30, en las que tengo que usar la peluca, y de verdad ninguno de esos días de rodaje va a figurar entre mis favoritos. Cuando empezamos con esta franquicia Kevin Feige dijo que Thor era un personaje que venía de los libros de historieta, y en la primera película, teníamos que honrar todo lo que estaba allí, particularmente el aspecto y el cabello. Pero luego dijo que como ya estaba establecido que yo era Thor, podíamos hacer lo que quisiéramos con mi aspecto, lo cual nos dio una licencia creativa enorme, y entre otras cosas, pude deshacerme de esa peluca insoportable.

   —Este filme se destaca por su humor como todos los de Marvel...

   —Es así. Siempre disfruté mucho del humor en las películas de Marvel. Creo que ha sido una de las razones del éxito que han tenido, y es además lo que le da validez a toda la exageración que está implícita en las historias que contamos. Yo quería que este filme tuviera incluso más humor, y si te fijás en las películas previas de Taika, vas a ver que tienen una enorme dosis de humor y se nota que él se divierte mucho cuando filma. Pero a la vez, sus historias tienen corazón y están hechas de una manera muy real y relevante. Por eso me pareció el director perfecto para este proyecto, porque fue capaz de darle peso a toda la locura que tiene nuestra historia y a la vez darle sensibilidad y mucho humor.

   —¿Por qué crees que es importante seguir convocando a directores independientes para que hagan películas de Marvel?

   —Es algo que Kevin Feige ha explicado varias veces. El dice que le gusta trabajar con gente que tiene algo que demostrar, ya sea que se trate de una segunda oportunidad o que no la hayan tenido. Hay un apetito que tiene que ver con eso, y estos directores tienen que tener una resistencia que es imprescindible para poder lograrlo. Rodar cada una de estas películas es una experiencia agotadora que lleva muchos meses. Además, él prefiere gente con la que puede colaborar. Alguien que ya se ha ganado el respeto de todos probablemente se limitará a hacer lo que siempre ha hecho, con todo el derecho que le da el haberse ganado esa posición, pero a la gente de Marvel le gusta trabajar de una forma mucho mas colaborativa.

   —¿Cómo hacés para darle consistencia al personaje a lo largo de tantas películas?

   —Creo que la consistencia tiene que ver con el vestuario y con el cabello. Después de un par de películas, uno siente que se ha convertido en el personaje, y es bastante difícil desviarse de lo que uno ha podido construir. Digamos que ahora me preocupo más por tratar de que sea un poquito inconsistente, para que la gente se sorprenda y no pierda el interés. Tengo la sensación de que haga lo que haga, yo siempre seguiré siendo este personaje, no se de qué manera podría romper con este esquema dentro de esta franquicia. Por eso yo siempre le doy la bienvenida a lo inesperado y a los cambios que tengan que ver con Thor.

   —¿Cómo hacés para mantener semejantes bíceps?

   —Me paso mucho tiempo en el gimnasio. Tengo mis pesas en el set, por lo que cada vez que tenemos un minuto para descansar practico un poco, y luego sigo una dieta muy estricta, en donde ingiero muchas proteínas puras, como pollo, pescado, carne, verduras, y algunos carbohidratos. Creo que la clave es la constancia. Estoy comiendo cada dos horas más o menos, y siempre es la comida correcta.

   —¿Cuan complicado es rodar una escena como ésta, en donde te persigue algo que no está allí y será agregado luego con CGI (imágenes generadas por computadora)?

   —A esta altura de mi carrera no me resulta complicado para nada, porque todo el tiempo me están recordando hacia donde tengo que mirar. Siempre te recuerdan el tamaño y el peso de quien te persigue, y te ponen una pelota de tenis sobre una vara con la que te indican en donde estarán los ojos de Hulk en la pantalla.

   —¿Alguna vez te has sentido como un perdedor?

   —Creo que todos los actores se sienten como perdedores. Me parece que hay una gran mezcla de miedo absoluto y una necesidad de autoconvencerse a uno mismo de que es totalmente seguro. Por lo tanto uno trata de engañarse a si mismo tanto como al estudio, al director o al director de reparto. Durante los primeros 6 o 7 años de estar en Los Angeles cada vez que me rechazaban para un papel, que era lo generalmente ocurría, llegué a sentirme como un perfecto perdedor.

   —Mucha gente dice que sos un hombre perfecto. ¿Sentís que tu esposa (la modelo y actriz Elsa Pataky) te ha hecho aún mejor?

   —Sin ninguna duda. Vamos, puedo darte una lista de problemitas que tengo para que veas que no soy tan perfecto. Deberías pasarte un tiempito en mi cabeza y verías que es un sitio que de tanto en tanto puede ser un poco escalofriante. Obviamente es mucho más fácil para los demás opinar sobre lo que se ve por afuera pero si uno tiene que autoanalizarse las cosas se vuelven un poco mas complicadas. Lo cierto es que yo creo que estaría en una situación muy diferente en mi vida y en mi carrera si no hubiera conocido a mi esposa. Ha sido una de las cosas más maravillosas que me han pasado y tenerle cerca me ayuda a que no se me suban los humos a la cabeza y a recordar que es lo verdaderamente importante.

   —¿Cuando Elsa se enoja contigo, te grita en castellano o en inglés?

   —Tal vez me ha gritado un par de veces. Prefiero pensar que me he portado muy bien, por lo tanto no he merecido que me gritara demasiado ni en castellano ni en inglés...

   —¿Comparás los superhéroes con tu hermano Liam?

   —Claro que si. Nos damos consejos, yo le doy mis guiones y él los suyos. Respeto mucho lo que tenga para decirme porque se que su opinión será honesta. Pero mi carrera no se parece en nada a la de Liam o a la de mi hermano mayor, Luke. Me gustaría poder darles una fórmula que les garantizara que les fuese bien. Pero la verdad es que en esta carrera uno se la pasa adivinando.

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