Escenario

Leonor Benedetto: "No hago de más mala de lo que yo soy"

Cuando apareció como Matilde en “Rolando Rivas, taxista”, con rulos ensortijados y pretendiendo seducir nada menos que a su cuñado, la gente adoptó a Leonor Benedetto como “la mala”.

Domingo 30 de Enero de 2011

Cuando apareció como Matilde en “Rolando Rivas, taxista”, con rulos ensortijados y pretendiendo seducir nada menos que a su cuñado, la gente la adoptó como “la mala”.

Pasaron casi cuatro décadas de aquel hito en las telenovelas argentinas y aún hoy la siguen buscando para hacer de villana. “La mayoría de las personas consideran malas a las mujeres que son libres y que luchan por su individualidad. Bueno, a mí me tocan esas malas, bienvenidas sean”, le dijo Leonor Benedetto a Escenario, en un alto de la grabación de “Herederos de una venganza”, la tira de Pol-ka que se ve por Canal 3 y que en sus dos primeras semanas de emisión arrasó en su franja horaria y apunta a ser la ficción más fuerte del año.

  —¿Cómo te sentís en tu vuelta a la tele con “Herederos de una venganza” en un rol tan particular para vos?

  —Digamos que es particular, pero también es un personaje de los que me son requeridos habitualmente. No sé si es por adornarme la oreja (risas), pero en general me dicen que no hay demasiadas actrices para este tipo de personajes, yo me dejo convencer, me dejo halagar y caigo. Pero, fuera de broma, me gusta hacerlos, son mujeres particulares, mujeres fuertes, mujeres con una singularidad muy especial. Y como actriz, siempre decimos en lunfardo, son personajes que garpan. Estoy disfrutando enormemente el hacerlo.

  —Tu criatura Regina tiene muchos puntos de contacto con Amanda, de “Padre Coraje”, o Alberta, de “Hombres de honor”.

  —Claro, claro. Tengo que reconocer, para ser honrada, que hay algo de ir y venir, sobre todo en la tira. El autor y los productores, en este caso Adrián Suar y Marcos Carnevale, hacen una especie de boceto en borrador de lo que quieren. Luego ven lo que hace el actor o la actriz, en este caso, y se genera un ida y vuelta que determina prácticamente lo que va ocurriendo. Y hay un buen entendimiento.

  —¿Qué búsqueda actoral se requiere para llegar a un personaje tan oscuro como el que te toca interpretar en este caso?

  —No me es para nada difícil. Si yo algo hago en mi vida es luchar para ser una persona sin prejuicios, más compasiva. Es decir, que si tengo que luchar tengo todas esas características en mí, simplemente las busco dentro mío como las busco para combatirlas en la construcción de mi persona, y entonces no me resulta ni difícil, ni me escandaliza, ni siento que son más malas de lo que soy yo. Hace tiempo que miro a las personas y a mí misma como parte de la humanidad, y lo hago sin prejuicios y aceptando mis partes oscuras. Simplemente pienso en ellas cuando me toca actuar y no me da demasiado trabajo.

  —¿Cómo ves a la distancia tus inolvidables personajes en “Rolando Rivas, taxista”, en 1972, y “Rosa, de lejos”, de 1979?

  —Los veo con muchos puntos de contacto respecto de los personajes que hago ahora. Y es curioso esto porque la gente en la calle me pregunta siempre: «¿hacés de mala?». Y esto mismo me comprueba que la mayoría de las personas consideran malas a las mujeres que son libres y que luchan por su individualidad. Es lo que veo. Y por defender su libertad y su manera de pensar las consideran malas, bueno, de acuerdo, si a mí me tocan esas malas, entonces bienvenidas sean.

 —Algunos las llaman, a manera de eufemismo, mujeres de carácter.

  —Sin duda, mujeres en la búsqueda de ser dueñas de su propia vida.

  —La tele actual te pone en un lugar difícil con “El elegido” enfrente, que es una novela fuerte que les va a pelear cabeza a cabeza el rating durante todo el año. ¿Sentís esa competencia del prime time?

  —No, esa competencia no es mía. Es de empresas que están jugando a otra cosa, que ganan otro tipo de cosas, no sólo en términos económicos sino en términos de una puja que de ninguna manera pasa por los actores. Yo estoy encantada de estar haciendo “Herederos...” pero seguramente si me hubieran llamado para hacer “El elegido” estaría contenta haciéndola.

  —¿Volverías a la conducción, luego de tu paso por el programa “Mirada de mujer” y de otras experiencias en la animación?

  — (Risas) Sí, yo intentaría nuevamente cualquier cosa de las que he hecho e iría por otras nuevas también. Yo soy bastante múltiple, cuando una idea me parece interesante busco la manera de plasmarla, a veces sale en forma de conducción, otras en dirección, otras como película o programa de televisión, incluso también he escrito libros. Lo que me parece interesante es tener una idea y llevarla a cabo, la forma después aparece sola.

  —¿Cuál es tu mayor expectativa como actriz en este presente con la telenovela “Herederos de una venganza?

  —Mis expectativas son siempre el disfrute, yo me quiero ir de los lugares donde la paso mal y me quiero quedar en los lugares donde soy feliz. No tengo expectativas más grandes que esa, y la alegría de estar bien con los compañeros y sentirse contenta porque una ha provocado un momento de distracción o de pensamiento en el televidente, no hay mucho más que eso.
 

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