Escenario

"Las pilas te las da hacer lo que amás"

Nora González Pozzi, directora y fundadora de la escuela, dijo que apuesta a seguir creciendo para ofrecer la mejor formación.

Domingo 17 de Marzo de 2019

"Siempre les digo a los chicos que las pilas te las da hacer lo que amás". Así lo aseguró Nora González Pozzi, la fundadora y directora del Estudio de Comedias Musicales que festeja sus 25 años. González Pozzi se dedica al género desde hace 45 años, pero completó su "sueño" cuando el 5 de mayo de 1994 abrió sus puertas la escuela que funciona en el teatro El Círculo.

Por allí pasaron figuras como Eleonora Cassano, Juan Rodó, Valeria Lynch, Ricky Pashkus, Christian Giménez o Alejandro Lavallen quienes dictaron cursos y seminarios, pero también fue el espacio de formación de profesionales que hoy son docentes de la institución o que se dedicaron a proyectos personales ligados a la comedia musical.

Los festejos por este primer cuarto de siglo se extenderán a lo largo del año y se verán no sólo en el escenario con la reposición de obras emblemáticas y estrenos, sino también en el ámbito académico. Sin embargo, el festejo central será el 5 de mayo, una fecha en la cual el Estudio de Comedias Musicales va a "tirar la casa por la ventana", adelantó González Pozzi.

—¿Cómo serán los festejos por los 25 años del Estudio?

—En un consenso con nuestros docentes, con los que tengo la felicidad de que casi el 90 por ciento son egresados de la escuela, será en el aula. Pensamos renovar totalmente los planes de estudio incorporando todo lo nuevo que hay en el mundo en danza, teatro y canto, con nuevas técnicas que han traído los grandes maestros. Estamos tratando de aggiornarnos a lo último para dar la mejor formación a nuestros alumnos y después trasladar eso al escenario con obras de repertorio que han sido emblemáticas para la escuela. Las vamos a reponer y vamos a estar todo el año con espectáculos. La fecha exacta es el 5 de abril es el día que inauguramos la escuela y ese día tengo que ver de qué manera vamos a tirar la casa por la ventana. Como sorpresa vamos a presentar "Miserables" en concierto que será la inauguración del año, los días 24, 25 y 26 de mayo en El Círculo, con orquesta de treinta músicos dirigidos por el maestro Fernando Ciraolo, un coro de 60 voces y cantantes solistas. Después se van a reponer obras emblemáticas como "Robin Hood", "Peter Pan", "Romeo y Julieta", con autoría de mi hija Luciana. Y "Cenicienta", que es la obra de la que más funciones hicimos y de las más exitosas. Esto además de shows, conciertos y muestras que vamos a hacer durante todo el año con nuestros alumnos.

—¿Cómo descubrió su interés en este género hace más de 40 años?

—Yo arranqué hace 45 años con la comedia musical en Adoratrices con musicales como "Heidi" y "Bella Durmiente", que los filmaba el Canal 3 y fueron el puntapié para que después de muchos años pudiera tener la escuela porque en esa época los hacía en las escuelas. Trabajé en Adoratrices, Stella Maris, Maristas, Santísimo Rosario. Mi maestro fue Ernesto de Larrechea que fue un adelantado. En la escuela él daba las materias de teatro, canto, danza, folclore, y después armaba los espectáculos que no eran propiamente comedias musicales sino espectáculos con canciones y teatro. Creo que ahí se gestó mi amor por la unificación de las partes. El lo hacía de una manera genial. Lo admiro y lo admiré toda mi vida. El tenía su escuela en San Juan y San Martín, íbamos toda la semana a clase y todas las tardes estaban dedicadas a eso, y después nos llevaba a hacer giras por hospitales, barrios, escuelas. Fue un hombre increíble.

—¿En qué momento decidió que era hora de organizar su propio espacio?

—La primera etapa fue formativa. Desde mis 4 años hasta mis veinte y pico era una fanática estudiante terrible. Después vino la etapa del trabajo y la experimentación. Con todo lo que había aprendido empecé a hacer musicales en escuelas. Cuando terminó esa etapa, que fueron 20 años, llegó un momento que vino la tercera etapa que fue cuando llegué a este lugar emblemático que es El Círculo, donde venía con Ernesto y siempre pensaba que sería mi sueño hacer algo ahí. Me dijeron que había tres salones que había para restaurar. Los alquilé, los restauré y así empecé en el 94. La escuela fue creciendo y empecé a necesitar otras alas del teatro que estaban en desuso, pedí autorización, fui restaurando otras salas y así fue creciendo la escuela, y así se organizó un espacio donde las tres materias, canto, teatro y danza, se dan de una manera conjunta con el objetivo orientado hacia el musical.

—¿Por qué tuvo tanto arraigo en Rosario?

—Rosario es la cuna del musical en cuanto a formación. Tengo la alegría que en cada escuela que hay de la ciudad, hay un director o un maestro egresado del Estudio. Son todos queridos ex alumnos y gracias a Dios les prendió la semilla, transmiten el amor por esto. Hay una pasión por el musical porque realmente no es tan grande Rosario para tener tantas escuelas. Para mí es una satisfacción porque no fue una formación inerte, sino que les dio vida y fuerza para hacer cosas, motivación y herramientas porque no es fácil sostener una escuela. Es un género muy completo. Yo estudié mucha danza clásica. Cuando egresa tenía que hacer un ballet y le dije a la directora que era Lucrecia, la hija de Ernesto, a mí en el ballet me falta algo, cantar, hablar, y ella me dijo eso que querés hacer, hacelo. El musical es el género que para mí transmite todas las emociones. Y Rosario es una cuna de talentos. De hecho Buenos Aires está sembrado de artistas rosarinos, coreógrafos, bailarines y directores.

—¿Las series y los musicales de Hollywood como "La la Land" o "Los Miserables" influyeron en darle impulso a género?

—La primera película que fue un impacto para la juventud fue "Fama", y después fueron las series "Glee" y "High School Musical" las que generaron un movimiento adolescente muy fuerte. El adolescente se entusiasma, ingresa a la escuela pero no acepta el rigor de las clases, y así quedan los que realmente tienen la vocación por esto. La gente que persiste en el estudio es la que tiene vocación.

—¿Cómo incide el rigor de la formación en una generación acostumbrada a la inmediatez y los tiempos acotados impuestos por las redes?

—Con mi larga cantidad de años vividos, los miro y ya se quién es el que va a permanecer porque tiene el fuego sagrado, porque ama eso que vino a buscar. Después está el que viene con el celular pensando en las series que ve en televisión porque se quiere poner a bailar y se va. Eso está diferenciadísimo, pero la gente que realmente viene a prepararse es mucha y a medida que va creciendo intensifica la formación y el estudio porque se da cuenta que el que más estudia y cuanto más se esfuerza, logra muchos más resultados. Es proporcional, lo saben y lo hacen. Así van incorporando más horas de estudio o se van a perfeccionar a Buenos Aires o hacen viajes a Estados Unidos para estudiar.

—¿Cuál fue la puesta en escena que más disfrutó?

—Todas me dieron satisfacciones, no podés hacer algo que no te guste. Pero hay una que fue la que más disfruté. Fue "Nazareno Cruz y el Lobo". Lo veía de chica, y Leonardo Favio me había transmitido algo con su película, la poesía que tenía, me había dado vuelta la cabeza. Así que le hablé a Lito Vitale para que haga la música, a Hernán Piquín para hacer el Lobo. Tuvimos a Leonel Lúquez en la dirección de la orquesta. Me dí el gusto de hacer una obra con música folclórica, con bailarines folclóricos, cantantes. Fue la obra que amo y que algún día me gustaría reponer.

—¿Tiene pensado incorporar a Rosario como tema de alguna comedia musical?

—Me gustaría hacer algo referido a Rosario. Estoy pensando en hacer algo con raíces en esta ciudad que amo, esta ciudad que me vio nacer y que me vio trabajar. Tuve oportunidad de ir a vivir a Buenos Aires, pero elegí Rosario. La amo, es mi lugar.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

script type="text/javascript"> window._taboola = window._taboola || []; _taboola.push({flush: true});