Escenario

Las joyas ocultas detrás de una competencia de alto voltaje en el Festival de Mar del Plata

Balance. El  30º Festival Internacional de Cine de Mar del Plata reunió durante nueve días cine de autor y lo último de Disney-Pixar, con filmes de América, Europa y Asia.

Lunes 09 de Noviembre de 2015

Con joyas provenientes de países tan disímiles como lejanos, la trigésima edición del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata llegó ayer a su fin. Y aunque fue una edición un tanto politizada en la previa al balotaje, ese factor fue anecdótico en contraste con el nivel de las películas exhibidas.

De los 2800 películas que se presentaron -de más de 86 países- fueron seleccionadas casi 400. “El abrazo de la serpiente” fue la ganadora del Astor de Oro, mientras que “Santa Teresa y otras historias” y “El movimiento” lo hicieron en la competencia latinoamericana y argentina, respectivamente. Aquí lo más destacado de lo que se vivió desde el 30 de octubre hasta el 8 de noviembre así como algunas joyas ocultas en medio de la cantidad y diversidad de esta competencia internacional en la que el mejor cine del mundo respiró aire argentino.

Además de “El abrazo de la serpiente”, que indaga en la capacidad de hermanar la cultura occidental con la aborigen en la Amazonia, hay títulos que no pueden dejar de verse en el caso de que lleguen a los cines rosarinos. Por un lado, “Remember”, ganadora del premio del público, del director de origen armenio Atom Egoyan y con el protagónico del ganador del Oscar, Christopher Plummer. Un thriller sobre la memoria y el olvido que pone al espectador en jaque constantemente.

En la lista se suma “El club”, que obtuvo doble premio, a mejor guión y mejor actor. Dirigida por el chileno nominado al Oscar Pablo Larraín, arremete contra los fantasmas de la Iglesia haciendo una especie de elegía a un cine con espinas. Y cómo dejar afuera a “Tangerine”, una radiografía de la vida agitada estadounidense. Filmada sólo con I Phones por Sean Baker sigue a una prostituta trans de Los Angeles que acaba de salir de prisión por un delito menor.

Mientras que “El Movimiento”, de Banjamin Naishtat, fue elegido como mejor largometraje de la competencia argentina, en esa sección también se destacaron “Camino a la paz”, “Los cuerpos dóciles”, “Kryptonita” y “Cómo funcionan casi todas las cosas”, que se estrena el jueves en salas comerciales.

“Kryptonita”, que se estrena el 3 de diciembre, marca el regreso de Diego Capusotto al cine, junto a Pablo Rago y Nicolás Vazquez. La película fue dirigida por Nicanor Loreti, también responsable de las dos entregas de la comedia “Socios por accidente”.

“Santa Teresa y Otras Historias”, donde la ficción y el documental cruzan sus límites para contar una historia de crímenes en la frontera de México y Estados Unidos, logró ganarle a excelentes producciones como “Allende, mi abuelo Allende”, que viene de ganar el premio a Mejor Documental en el Festival de Cannes.

Entre las distintas secciones del Festival, se destacó la de Panorama Autores. Y para quienes pudieron descubrirlas, hubo joyitas como “Heart of a Dog” de la creativa Laurie Anderson (esposa del fallecido Lou Reed), que ofrece un ensayo filosófico en clave budista sobre la finitud de la vida protagonizada por su perro. O “Right now, wrong then”, del surcoreano Hong Sangsoo, que ganó el premio mayor en el último Festival de Locarno por su sutileza psicológica.

En ese mismo segmento, la presencia estelar del director hongkonés Johnnie To fue todo un hito en el Festival. El realizador llegó para presentar “Office”, su nuevo filme que deslumbró a la audiencia en tono musical sobre las intrigas del mundo corporativo.

Otra de las secciones más deslumbrantes fue “Hora cero”, con producciones donde la ciencia ficción, el terror y los efectos especiales fueron protagonistas. “B-Movie:Lust & sound in west- Berlin 1979-1989” fue la destacada. Dirigida por Jorg A. Hoppe, Klaus Maeck y Heiko Lange, este filme enlaza el postpunk inglés y el ruido revolucionario de la música alemana de la mano de artistas como Joy Division, Nick Cave y Die Toten Hosen.

Dentro de la misma sección, y para los que pensaban que la ciencia ficción y el universo fantástico estaban condenados a producirse sólo en el exterior, salió a la luz -o mejor dicho a la oscuridad- “Daemonium: el soldado del inframundo”. Dos horas de efectos especiales made in Argentina, dirigido por el especialista del género Pablo Parés.

El Festival le abrió las puertas al cine boliviano en su sección Bolivia alterada, en la que se exhibieron trabajos de la nueva generación de directores. “Boliwood”, “Amazonas” y “Primavera” formaron parte de esta apuesta inclusiva.

El festival posee la virtud de ensamblar perfectamente tanques de Hollywood, como fue el estreno mundial de “Un gran dinosaurio”, la nueva película de Disney-Pixar que llega a los cines el 26 de noviembre y que se pregunta qué hubiese pasado si un asteroide no hubiese acabado con la vida en la Tierra hace millones de años. En el segmento del cine de autor se destacó el estreno mundial de “Anomalisa”, el reciente filme de stop motion de Charlie Kaufman, escritor de joyas como “El eterno resplandor de una mente sin recuerdos” y “¿Quieres ser John Malkovich?”.

“La fotografía es verdad. Y el cine es una verdad 24 veces por segundo”, dijo Jean Luc Goddard. Multiplicadas por 8 días consecutivos, la realidad y la ficción se entrelazan hasta borrar sus límites, y allí ocurre la magia del cine, que hace que el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata siga de pie más que nunca.

Vamos a la playa. Esta edición también contó con proyecciones en la playa, un gran acierto para acercar el arte cinematográfico a un espacio masivo. Películas como “Abzurdah” y “El clan” se proyectaron en el Balneario Hermitage Hotel, donde pudieron el público pudo asistir con entrada libre y gratuita a ver algunas de las películas argentinas más taquilleras y varios estrenos.

 

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