Escenario

"Las historietas no son solo entretenimiento superfluo"

Leandro Fernández, el dibujante santafesino que firma el cómic "La vieja guardia", en que se basó la película, habló de la íntima relación entre el cine y su trabajo.

Domingo 12 de Julio de 2020

Las historietas y el cine forman la dupla más exitosa de los últimos años. La televisión tomó nota de esta tendencia, y lo mismo hicieron las plataformas audiovisuales. Netflix acaba de estrenar “La vieja guardia”, una superproducción basada en el cómic homónimo y protagonizada por Charlize Theron, una de las máximas estrellas de Hollywood. La película sigue a un grupo de guerreros inmortales que han luchado durante siglos para proteger el mundo. Liderados por Andy (Theron), estos soldados lograron mantener su existencia oculta, pero sus extraordinarias habilidades van a salir a la luz, y justo en medio de una misión.

Detrás del cómic “The Old Guard” (editado en 2017 por Image) están el guionista estadounidense Greg Rucka y el dibujante Leandro Fernández, un santafesino que logró llegar a lo más alto del mundo de la historieta y ahora vive el “sueño del pibe” de verse reflejado en una película. El artista de 47 años, que nació en Casilda y actualmente vive en Granadero Baigorria, lleva más de 20 años de carrera y trabajó para gigantes como Marvel y DC Comics. Entre los títulos que ha dibujado se encuentran “Maverick”, “Spider-Man’s Tangled Web”, “The Incredible Hulk vol. 2”, “Wolverine vol. 2” y “The Punisher vol. 6”.

En charla con Escenario, Leandro Fernández contó entretelones de la filmación de “La vieja guardia”, recordó sus comienzos en Rosario y habló de su camino hacia las editoriales más importantes de EEUU. “Cuando era chico y me sentaba a dibujar, pensaba que con lo que estaba dibujando iban a hacer una película”, confesó.

—¿Cómo fue el proceso de llevar “La vieja guardia” a la pantalla?

—Nosotros concebimos y desarrollamos este cómic para que sea una historieta en sí misma. En ningún momento lo pensamos para el cine. Eso se dio después de forma natural. De hecho se interesaron por el proyecto cuando ya estaba publicado el primer volumen. Hacía tiempo que yo estaba haciendo trabajos de autor, creaciones originales, y un día me llama Greg (Rucka) para crear una historia de acción con inmortales. El planteo ya me pareció interesante en cuanto al tipo de historia que me gusta contar a mí, con un marco histórico, o con diferentes marcos históricos en este caso. La historieta generó interés bastante rápido. Se editó en 2017 y la película hace más de un año que está en posproducción.

—¿Qué características dirías que tiene el personaje que vos dibujaste, Andy, y que tiene en común con el que Charlize Theron encarna en la película?

—El nombre completo del personaje es Andrómaca de Escitia, y es un personaje que tiene mucha complejidad. La idea era hacer una historieta de acción, pero obviamente empezaron a surgir matices que naturalmente iban a salir a la luz, como las características humanas de los personajes. Son inmortales que vivieron todas las experiencias que un ser humano puede llegar a vivir, repetidas veces, a lo largo de muchos años. Saben lo que es vivir la soledad de permanecer cuando los que los rodean dejan de estar. Y también tienen esa incertidumbre de no saber por qué son inmortales. Yo me puse como objetivo que los personajes fueran fáciles de reconocer, porque los íbamos a ver en diferentes períodos de la historia y en distintas situaciones: en batallas, heridos, con sangre, con barro. Busqué que tuvieran una personalidad fuerte, una voz distintiva, pero no busqué que tuvieran ningún tipo de belleza clásica. En el cómic el personaje de Andy no tiene una belleza clásica, pero Charlize claramente es una mujer hermosa, con rasgos muy simétricos, y a la vez es una actriz súper talentosa, ganadora de un Oscar, que puede ser una actriz dramática y una actriz de acción al mismo tiempo.

—Charlize Theron también es productora de la película. ¿Cómo fue el primer encuentro con ella?

—A Charlize me la presentaron en el set. Fue interesante verla desde el punto de vista actoral, porque deja todo delante de la cámara, y también detrás de cámara, en su rol de productora. Había días en que se hacían tomas en donde ella no actuaba, pero ella siempre estaba presente. Es una mujer muy trabajadora, muy comprometida y muy inteligente. Trabaja muy duro.

—¿Cómo viviste la experiencia de estar presente en el rodaje?

—Me interesaba mucho estar en el rodaje, por curiosidad. Mi trabajo es contar historia con imágenes y siempre me llamó la atención el mundo del cine. Un rodaje es exactamente lo opuesto a lo que yo hago en mi trabajo, pero el objetivo es el mismo: contar una historia con imágenes. Claro que en el cine para desarrollar una imagen hacen falta un montón de cosas materiales, de gente involucrada trabajando, es un esfuerzo enorme con profesionales de todo el mundo. En mi trabajo yo estoy solito en el tablero (risas). Algunas escenas de la película se filmaron en medio del desierto y en lugares muy incómodos para trabajar, y ver eso es realmente impresionante.

—Vos naciste en Casilda y después te formaste en Rosario. ¿Cómo fueron tus comienzos y qué papel tuvo Eduardo Risso en tu carrera?

—Mi infancia en Casilda está muy relacionada con el cine. Casilda tenía dos salas de cine alucinantes (ahora queda una, el cine Libertador). Una vez escuché que el cine Libertador tenía la pantalla más grande de Sudamérica. No sé si es verdad. Yo crecí con eso como si fuera habitual, entonces iba mucho al cine. Después de ver una película me entusiasmaba como para sentarme a dibujar y contar mis propias historias. Era la manera de contar mis películas, y así me metí en la historieta. Soy de una generación que leía historietas de forma natural, y algunas contaban la película que estaban dando en el cine en ese momento. Antes del VHS y del DVD uno miraba una película una sola vez, y la única forma de conservar algo de esa película era tener esa historieta. De a poco me fui metiendo en el tema. Hice un taller de historieta en Rosario y después me fui a vivir a Rosario para estudiar diseño gráfico. Cuando estaba estudiando me surgió la posibilidad de trabajar como asistente de Risso, y juntos empezamos a ver la forma de trabajar para editoriales de EEUU. Con él aprendí mucho y me fui metiendo en la historieta de forma profesional.

—¿Es muy difícil llegar a trabajar en el exterior?

—En el momento en que empecé a planteármelo como una posibilidad era la única que quedaba. Mi generación creció leyendo historietas que se hacían en Argentina, y había muchos autores y muy buenos: Risso, Zaffino, Vogt, Mandrafina, Pedrazzini y Breccia, padre e hijo. Pero la industria de la historieta empezó a verse muy afectada por los vaivenes económicos del país, y por eso pensamos en ir afuera. Ahora la historieta ha adquirido otra popularidad por el éxito de las películas que se basan en cómics, pero en los 90 pensar en vivir de dibujar historietas era un disparate. En esa época no existía Internet, así que para mostrar tu trabajo afuera tenías que viajar y golpear puertas, y estabas un año entero juntando la plata para el viaje. Conseguir los contactos también era todo un tema. Y a veces me volvía de EEUU sin nada.

—El cine se pobló de superhéroes en los últimos años, y ahora empiezan a aparecer las heroínas. ¿Qué películas basadas en historietas te parecieron especialmente atractivas?

—Me debo mucho cine. Y como estoy todos los días trabajando, no me queda tiempo para ver muchas películas de superhéroes. Hay cosas que me parecieron interesantes: las de “Batman”, las de “Avengers”, “Hellboy” o “300” y “Sin City”, que están basadas en historietas de Frank Miller. Me parece genial que el mundo del cine y la televisión le presten atención al género de historieta. Me siento orgulloso por la historieta en sí, por todo lo que puede contar una historieta y por las preguntas que puede generar, como “V de Vendetta” o “Watchmen”, de Alan Moore, por poner dos ejemplos. No se trata sólo de entretenimiento superfluo.

—Con este resurgimiento de los personajes de historietas, ¿puede ser que ahora los cómics sean concebidos sólo para ser llevados a la pantalla?

—Entiendo la pregunta. Cuando yo era chico y me sentaba a dibujar, estimulado por una historia, pensaba que con lo que estaba dibujando iban a hacer una película. Me mentía a mí mismo porque eso me estimulaba. Yo tenía un amigo, el gran dibujante Carlos Meglia, que decía que los dibujantes de historieta somos directores de cine frustrados. Y yo creo que hay algo de eso en nuestra naturaleza. Pero ponerse a hacer una historieta con las expectativas de que se haga una película es demasiado audaz, y las posibilidades de verte defraudado son muy grandes, porque en realidad es al revés (risas).

La vieja guardia | Tráiler oficial | Netflix

>> Una película de acción con equipo femenino

Después de sorprender en “Mad Max: Furia en el camino” y “Atomic Blonde”, Charlize Theron vuelve a convertirse en una heroína de acción de “La vieja guardia”, una historia ambientada en tiempos modernos pero que abarca siglos enteros. La actriz de 44 años interpreta a Andy (o Andrómaca de Escitia), una guerrera inmortal nacida en una era anterior a la historia misma, cuya experiencia en combate no tiene rival.

Theron protagoniza y produce la película, que se destaca por tener un equipo integrado en su mayoría por mujeres. La directora es Gina Prince-Bythewood (“Love & Basketball”), y los departamentos de edición, supervisión musical, efectos visuales y diseño de vestuario estuvieron bajo la mirada de profesionales femeninas.

“Me encanta poder redefinir lo que significa ser mujer, y creo que las películas tienen el poder de cambiar la narrativa y el diálogo”, dijo Gina Prince-Bythewood. “La valentía no tiene género. La fuerza no tiene género. Sólo existe”, afirmó.

Charlize Theron, por su parte, comentó: “En mi compañía productora queremos que el trabajo refleje que nosotros creemos en la igualdad de oportunidades, por eso no sólo nos aseguramos de trabajar con directoras, sino que nos esforzamos por armar equipos que se sostengan en ese principio de diversidad”, señaló. “Tengo dos niñas pequeñas y hermosas. Cuando ellas crezcan y miren hacia atrás, quiero que piensen que su mamá hizo las cosas correctas en este negocio, que creó oportunidades de trabajo para las mujeres y promovió la diversidad. Quiero que ellas se sientan orgullosas de mí”, agregó la estrella.

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