Escenario

Las ficciones van de lo social a lo político para no bailar por un sueño

El debut de "Entre caníbales" marca la contracara de "ShowMatch", aunque ambos coinciden en el oportunismo electoral.

Viernes 22 de Mayo de 2015

La televisión social da pelea. El enemigo a vencer, o el rival de siempre, es y sigue siendo Marcelo Tinelli, que con la boca abierta que ilustra esta nota parece reírse de todo. "Entre caníbales", que empezó anteanoche por Telefe (Canal 5) justo en el día que no sale al aire "ShowMatch", de El Trece (Canal 3), arrancó con buen paso. No sólo en las mediciones sino también en la temática, en la que confluyen una trama política, policial y de corrupción con una historia de amor. Y no es lo único que sale al ruedo en la tevé de aire. También se viene "La leona", por el mismo canal, "Cromo", de Lucía Puenzo, y la TV Pública no afloja con las ficciones comprometidas, aunque nunca se mete en la pelea del rating. Para mirar y mirarse.

La imagen de Joaquín Furriel en pleno discurso político para su campaña a presidente de la Nación, con el fondo de la imagen del óleo "Manifestación" (Antonio Berni, 1934) es toda un metáfora de hacia dónde apunta "Entre caníbales". Usar la política en la ficción en un año electoral. Habrá que ver cómo lo utiliza Juan José Campanella, director y coguionista de la tira, quien ya se manifestó en reiteradas oportunidades en la vereda de enfrente de Cristina Fernández de Kirchner.

"Pan y trabajo" se lee en la imagen icónica de Berni, ilustrada con rostros sufridos. Delante de esos necesitados se posiciona este político nefasto que pretenderá ofrecer un discurso de izquierda cuando su corazón está a la derecha. La política muestra la hilacha en la pantalla de tevé.

En un escenario similar surgió "El puntero". El unitario de Pol-ka emitido por El Trece mostraba a un Julio Chávez que mutaba en el Gitano Perotti, un puntero de la Villa 27 de abril que llegó a conocer la locura tras su militancia plagada de claroscuros y negociados políticos. Fue en 2011, el año de las pasadas elecciones presidenciales. Cualquier parecido con la actualidad, no es mera coincidencia.

La tele y la política se rozan más que nunca, más cerca del toqueteo que de la caricia. Si Daniel Scioli se hace el nudo de la corbata con una mano, Mauricio Macri baila cumbia y Sergio Massa habla de su pasado de mujeriego en la apertura de "ShowMatch", no es un hecho menor. Simplemente porque entre ellos estará el próximo presidente de los argentinos. Hasta la Iglesia habla de "farandulización penosa" de la política y la mismísima presidenta exigió "dejar de hablar pavadas y hacer pantomimas".

Contra esta burda puesta en escena, "Entre caníbales" parece mostrar armas valiosas, más allá del citado oportunismo.

La historia gira en torno al derrotero de Ariana (Natalia Oreiro), quien llega a la localidad de Ingeniero Márquez con una mochila pesada. Busca venganza y está dispuesta a todo.

Es que en ese pequeño pueblo conviven un amor muy grande y unos villanos temibles. Y ambos tienen una estrecha relación. El amor muy grande es su hijo, que nació justamente de una violación perpetrada hace veinte años por un grupo de indeseables que hoy ocupan cargos políticos en el municipio.

Oreiro le da hondo dramatismo a su personaje, quien contará con la ayuda del juez Lessin (logrado rol del actor rosarino Mario Alarcón). Lessin no dudará en matar a "Patita" Martínez, intendente y hombre de confianza de Rafael Valmora (Joaquín Furriel), quien va por la presidencia. La muerte de Patita fue un efecto sorpresa. Porque llegó sobre el final del primer capítulo y encima dejó fuera de la ficción a Alberto Ajaka, en una clara apuesta de Campanella por darle prioridad a la trama, en momentos en que se suele matar protagonistas sobre el final de las ficciones cuando el rating decae o hay fricciones en el elenco.

La historia de amor siempre pide pista. Y aquí aparece Agustín "El pibe" Larralde (Benjamín Vicuña), un subsecretario de Políticas Sociales, ninguneado en su trabajo, romántico empedernido, y que no tardará en sintonizar la misma frecuencia sensible de la heroína de la tira. Como contrapartida a su forma de pensar, Valmora (Furriel, con diez kilos más para este personaje) mostrará lo peor de sí y de la clase política con una frase que no admite segundas lecturas: "Para que te vaya bien en esto tenés que ser hijo de puta".

"La leona", con los protagónicos de Nancy Dupláa y Pablo Echarri, también apunta a hurgar la mirada en el contexto social, más cercano al mundo laboral que el de la política, pero no exento de él, desde ya. La historia se desarrolla en una empresa textil, en la cual una delegada gremial (Dupláa) se enfrentará a los dueños ante la amenaza del cierre de la fuente de trabajo. Su asociado en esta batalla será Franco (Echarri), quien se aliará a ella para resolver una vieja deuda del pasado, y en el camino surgirá una historia amorosa. Se prevé el estreno para junio en Telefe.

"Cromo", dirigida por Lucía Puenzo, aún sin canal definido, gira en torno a un grupo de científicos que investigan la contaminación del Paraná. La miniserie de 13 capítulos, que al igual que en el caso de Campanella también traerá a la pantalla chica a un crédito del cine, está planteada en formato de thriller, cuenta con el protagónico de Guillermo Pfening y promete abrir polémica por la temática.

La TV Pública, en medio de la avanzada de ficciones turcas, apostó a la calidad de contenidos con "Los siete locos", "Malicia" y "El otro".

Otros espejos donde reflejarse.

Buen arranque

14.4 puntos de rating marcó “Entre caníbales”. Fue el tercer envío más visto del miércoles.

 

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