Escenario

La voz romántica de Axel, en estado de gracia

Ataviadas con vinchas y sombreros, las plateístas recibían en la previa el reparto de carteles con el mensaje “siempre estaré”, con gran expectativa y ansiedad por ver el ingreso de su ídolo.  

Lunes 02 de Noviembre de 2015

Axel volvió a la ciudad y ratificó su gran momento y su ferviente convocatoria. Con euforia, el público (femenino en casi su totalidad) , heterogéneo en edades, recibió sus canciones agotando localidades en las dos funciones del fin de semana en el teatro El Círculo.

   Ataviadas con vinchas y sombreros, las plateístas recibían en la previa el reparto de carteles con el mensaje “siempre estaré”, con gran expectativa y ansiedad por ver el ingreso de su ídolo.

   Bien plantado con su guitarra acústica en el centro de la escena, la original puesta lumínica resaltaba su vestuario con brillo y, puntual, Axel inició el show del sábado con “Afinidad”, instalándose en la temática del amor.

   Se fue soltando y desplazando, también la gente, con el aire tropical de la rencorosa y revanchista letra de “Todo vuelve”, tras lo cual la banda imprimió su ritmo en “Pensando en ti”. En el saludo, con ovación de bienvenida, destacó al teatro, al que visitaba por primera vez: “uno de los más lindos de la Argentina”. También recordó su primer show en Rosario: un día de la primavera en La Florida, con las canciones de su primer disco.

   “Quiero mostrarles más de mi persona, de cómo soy”, anunció. Siguió reflexivo confesando que “soy muy arriesgado, eso me llevó a jugarme por esta carrera”. Y después dedicó “Y qué” muy especialmente “a los que se juegan todo por amor”.

   Con los primeros acordes en el piano, la gente identificó y anticipó su interpretación de “Qué estás buscando”, una balada que desembocó en un rock donde se destacó el riff de Aldana, su bella y expresiva guitarrista. “Maestro, déjela subir”, ordenó, complicando la tarea de la seguridad con su cercanía a la platea y la invitación a una fan al escenario.

    “Acá cuento cómo me gusta que me quieran”, dijo en la intro de “Quiéreme”, una de sus favoritas del último disco donde se autodefine como “loco lindo y trotamundos” y nunca “amarrado, cuerdo y calmo”.

   Se tomó un respiro para un largo discurso sobre la soledad del artista, cuando los flashes desaparecen, dejando entrever una mirada crítica a la maquinaria del éxito. “Sufrimos ese momento. No justifico, pero entiendo los excesos en esos momentos de soledad”, confesó. Era para introducir la historia de “La soledad”, una canción que nunca había cantado en vivo.

   En soledad, justamente, escribió, estando en México, “Angel dorado”. Antes de cantarla recordó la historia que inspiró el tema y propuso escucharla con el corazón, no con el oído y así la cantó. Respetuoso y en silencio, el público escuchó el tema dedicado a su hermano mayor y a Ian, su sobrino nacido luego de dos intentos frustrados.

   “Pueden pararse, hacer pogo y palmas”, dijo, cambiando bruscamente su estado de ánimo y aumentando el ritmo para cantar “Mis ojos”, el tema que inspiró el disco y “Te invito a ver el sol”. Después de “Quédate”, cantó “Te voy a amar”, otra melodía pegadiza con letra que propone un amor eterno.

   El músico rescató sus orígenes en el folclore y prometió en el futuro grabar un disco con canciones del género. No faltan los memoriosos que aún lo recuerdan cantando en las peñas de Cosquín, cuando artísticamente se lo conocía como Axel Fernando.

   Trató de encender un poco más la sala reclamando “el que se queda sentado, es un amargo” y se fue despidiendo con “Tu amor por siempre” y la esperada “Celebra la vida”.

   Antes de los bises, agradeció por agotar localidades de las dos funciones y dejó un mensaje ecologista pidiendo por el cuidado del agua y de los árboles. Otra esperada y previsible en su repertorio fue “Amo”, el primer bis. Después de “Si va a ser, será”, votada por las fans, anunció el final.

   “No importa si el 22 no gana el que votamos, hay que apoyar y tirar todos para el mismo lado”, dijo en el cierre dejando un mensaje de unidad. Se despidió con “Somos uno”, con aire norteño.  Con un repertorio concentrado en la temática del amor y canciones que refieren a historias personales, Axel sigue capturando la atención de miles de seguidores que continúan apuntalando una carrera artística exitosa.

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