Escenario

La Sinfónica estrena una obra rosarina y homenajea a Ravel

La orquesta cierra su ciclo internacional con tres piezas del autor francés y una sinfonía del compositor Federico Miyara.

Jueves 12 de Septiembre de 2019

Bajo la batuta de su director titular, David del Pino Klinge, la Orquesta Sinfónica Provincial de Rosario cierra mañana, a las 21, en El Círculo, su Ciclo Internacional 2019, con un concierto dedicado a obras de Maurice Ravel y del rosarino Federico Miyara. De Ravel interpretará “La Valse”, “La Tumba de Couperine” y “Rapsodia Española”; de Miyara, en estreno mundial, “Sinfonietta de los Mártires”.

   “La Valse” es una de las obras preferidas de Del Pino Klinge y fue la segunda obra que dirigió al frente de la Sinfónica en 2008. “Llevo enzarzada esta obra en mi corazón hace cuarenta años. De Ravel es la que más siento, porque creo entender muy bien las imágenes que produce en la imaginación y el corazón del oyente: imágenes de inquietante belleza, de oscuridad y misterio, de tribulación del ser humano, y de indisimulada violencia. Es un vals que no se puede bailar: y cuando parece que sí se podrá, aparecen las sombras del Apocalipsis”, apuntó.

   “La Valse” resultó de las intenciones de Ravel de escribir una obra dedicada a la apoteosis del vals en Europa. Pero la tragedia de la Primera Guerra Mundial cambió radicalmente su perspectiva y la pieza acabó encarnando la imagen de un mundo en caída, siempre amenazado por la barbarie.

   El último “episodio Ravel” de la Sinfónica incluye “Rapsodia Española”: “La melancolía de «La Tumba de Couperine» y la violencia dolorosa de «La Valse» tienen su alivio en la luminosidad impresionista de esta obra”, dijo Del Pino Klinge.

   En tanto, “Sinfonietta de los Mártires”, la obra de Miyara, es un homenaje a tres personas fallecidas “como resultado de la intervención de diversas fuerzas represivas del Estado en democracia”, según señaló el compositor. Los dos movimientos de la pieza refieren a ello explícitamente: el primero se denomina “Clamor de Pocho Lepratti y Santiago Maldonado”. El segundo, “Introspección de María de los Angeles Paris” (en alusión a la docente muerta luego de torturada en una comisaría de Rosario en 2017).

   “La obra está enmarcada en un lenguaje moderadamente contemporáneo. Debido al tema que elegí, homenajear a tres mártires contemporáneos argentinos (el imaginario popular piensa en los mártires como algo de un pasado remoto), no quise utilizar un lenguaje exclusivo para especialistas, sino uno que pudiera llegar fácilmente al público que normalmente asiste a los conciertos de la Sinfónica”, explicó Miyara.

   El compositor imaginó así unos temas que, sin alejarse de los giros melódicos y armónicos que suele emplear pudieran, “al menos parcialmente, cantarse. No quise apelar a representaciones obvias como podrían ser el folclore o el tango, porque no es lo que normalmente hago: lo primero es ser auténtico, absolutamente sincero”, precisó. Miyara (Rosario, 1958) es autor de una profusa obra. Sus influencias van desde Bach a los contemporáneos Berg, Ives, Shostakovich, Bartok, Ginastera, Schnittke y Dutillieux.

Para Miyara, el hecho de que la Sinfónica de su ciudad interprete una obra suya es “un punto culminante” en su carrera como compositor: “Es el sueño del pibe que como pibe ni soñé”, graficó.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario