Escenario

La ópera, un género con un futuro incierto

Hace pocos días se tuvieron que suspender las funciones programadas de "La Traviata" en el teatro El Círculo. La ópera nació en los palacios de la nobleza y desde su origen se necesitaron muchísimos recursos para mantenerla en funcionamiento.

Domingo 12 de Octubre de 2008

La ópera nació en los palacios de la nobleza y desde su origen se necesitaron muchísimos recursos para mantenerla en funcionamiento. Así lo han demostrado los grandes teatros del mundo y Rosario no es la excepción, al punto que la falta de subsidios ha puesto en alerta a la Opera de Rosario. Con muchos inconvenientes, la institución puso en escena "Norma" en mayo pasado y debió suspender las funciones previstas de "La Traviata" para los días 2, 4, 7 y 8 de noviembre en el teatro El Círculo, en una coproducción del Teatro Colón de Buenos Aires, la Asociación Cultural "El Círculo" y la Opera de Rosario, en adhesión a los festejos por el centenario del coliseo porteño.

Después de muchos años de gestiones por parte de un grupo de amantes del género, entre los cuales ocupó un lugar preponderante el fallecido maestro Rubén Botta, la Opera de Rosario consiguió montar "Tosca", su primer espectáculo oficial en septiembre de 1999.

Con la ayuda económica de la Municipalidad, se vivieron años pujantes, durante los cuales se estableció una temporada operística que llegó a ofrecer tres títulos anuales, un caso único en el país, ya que solamente en Buenos Aires se cuenta con instituciones que pueden mantener una temporada de características similares.

Los problemas comenzaron cuando, en épocas de vacas flacas, se suspendió el subsidio, y la producción de la ópera "Norma", en medio de la pelea entre el gobierno y el agro, no logró autofinanciarse con la venta de entradas y abonos.

Sobre ese particular, uno de los coordinadores de la Opera de Rosario, Marcelo Aronna, comentó: "Hasta el año pasado recibimos un subsidio del Ejecutivo a través de la Fundación del Banco Municipal de Rosario, el cual sumado al esfuerzo de muchas voluntades, permitía concretar nuestras producciones. Durante el corriente año, si bien la Municipalidad nos anticipó su continuidad, nos anuncia que suspende dicho apoyo a días del estreno de la ópera «Norma». Ante la imposibilidad de cancelar las funciones, sumado a la dificultad para conseguir auspiciantes, nos vemos actualmente involucrados en una serie de gastos inevitables y contraídos con antelación que no podemos afrontar".

"La crisis con la producción de «Norma» ha generado una situación de desconfianza general entre el coro y los técnicos. Estamos peor de cuando empezamos", aseguró Aronna.

La crisis obligó a suspender la producción de "La Traviata", que aunque anunciada y con buenas ventas de entradas no ofrecía garantías de poder recaudar tanto como para autofinanciarse, ante la duda se optó por la suspensión y la devolución de las entradas. Mientras que la tan anunciada "Turandot" de Puccini debió reprogramarse para marzo del año próximo.

Una solución es alquilar las producciones del Teatro Colón, pero se deja de lado a los artistas rosarinos que trabajaban en vestuario, escenografía y puesta en escena. Con el alquiler, además, se traiciona uno de los postulados con lo cual nació la Opera de Rosario: hacer hincapié en producciones locales con artistas y técnicos locales.

Con ese criterio, la Opera montó "Tosca" en 1999, "Las bodas de Fígaro" en 2000, "Nabucco" y "La Boheme" en 2001, "Rigoletto" en 2002, las zarzuelas "La Gran Vía" y "La verbena de la Paloma" en 2003, "Madama Butterfly", "La voix humaine" en "Il Pagliacci" en 2006 y "Carmen" en 2007, entre otras.

También la falta de apoyo oficial restringe los títulos a presentar a los más transitados y conocidos, algo que no contribuye al desarrollo artístico de los artistas locales. Hay que agregar que se elevó al gobierno provincial un pedido de subsidio, las autoridades de cultura aun no se expidieron.

Una luz al final del túnel puede ser la presentación del proyecto de "Puerto de la música" iniciativa provincial que pretende unir las distintas manifestaciones musicales en un ámbito arquitectónicamente funcional. ¿Será ese el lugar permanente de la Opera de Rosario con subsidios provinciales y una proyección popular? Solo el tiempo y las autoridades podrán responder a esa pregunta? Por lo pronto, "hoy", el futuro de la ópera de Rosario es incierto.

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