Escenario

"La murga te permite hacer humor y reflexionar en estos tiempos difíciles"

La agrupación rosarina La Cotorra festeja diez años de carrera con un nuevo espectáculo, "La celebración", otra apuesta a la tradición uruguaya con sello local

Viernes 01 de Diciembre de 2017

Hace diez años, un grupo de artistas rosarinos concretaron un proyecto inédito y ambicioso: formar una murga de estilo uruguayo, con 13 cantantes, percusionistas, disfraces, maquillajes, coreografías y esos cuplés que reflejan la realidad a través del humor, la parodia y la reflexión. No era sencillo, pero La Cotorra lo logró y pudo sostenerlo en el tiempo. El grupo local incluso se llevó el premio máximo, cuando en 2012 se convirtió en la primera murga argentina y extranjera en clasificar para el mítico Carnaval de Montevideo, donde actuó ante más de 70 mil personas. Hoy La Cotorra festeja todo este recorrido con un nuevo espectáculo, "La celebración", que se presentará esta noche, a las 22, en el teatro El Círculo (Mendoza y Laprida). La murga tiene en total 26 integrantes. Sólo sobre el escenario hay 13 voces, cuatro percusionistas y el director escénico y coral Ignacio Llanes. El director de la puesta en escena es Luciano Cinel, y en los textos y composición de temas participan Fernando Lingiardi, Diego Sidlik, Ariel Gianuzzi, Marcelo Tenaglia, Franco Santandrea, Iván Migno y Diego Carballido. Fernando Lingiardi —que también es conocido como periodista deportivo— habló con Escenario sobre la nueva creación de la agrupación y aseguró: "Acá nadie se lleva un peso. Esto es absolutamente vocacional".

—¿Cómo se gestó "La celebración"?

—El disparador fue celebrar los diez años de la murga. Y desde ahí nos dimos cuenta que hay un montón de instancias que tienen que ver con la vida que se pueden celebrar. Entonces situamos la acción en el salón de una fiesta, donde todos vamos a un festejo pero en realidad son fiestas diferentes para cada uno. Uno celebra una fiesta infantil, otro va a una fiesta retro porque añora ciertos momentos de su vida, otro está complicado por los excesos que se viven hoy en día, y algunos festejan como los yanquis los tiempos vividos, más allá de que estén en un funeral. Por ahí pasa el hilo conductor de este espectáculo.

—¿Hay referencias a la actualidad política y social o se concentran en otros aspectos?

—Si lo comparamos con los dos últimos espectáculos, sobre todo el "Mirá vos" del 2015, este no tiene tantas referencias políticas. Pero de alguna forma roza sí o sí la actualidad. De hecho hablamos del pasado cercano y de cómo llegamos a estas instancias.

—En el país estamos atravesando un momento especial: desde la incertidumbre por el submarino desaparecido hasta la muerte de Santiago Maldonado. ¿Cómo hacer humor y sátira en este contexto?

—Es todo un tema. Hay algo que nos ayuda: en la murga, pegado a un momento de humor, siempre hay una reflexión sobre el tema en cuestión. Y siempre tratamos todo con mucho respeto. La murga se pone a denunciar, pero La Cotorra denuncia y deja una pequeña bajada de línea y da su opinión. Sería muy fácil hacer sólo una descripción de los hechos. Igual es difícil hacer humor en estos tiempos, cuando pasan cosas dramáticas, pero la murga también te lo permite, porque para nosotros está todo junto, todo mezclado. El género atraviesa lo teatral, lo coral y los maquillajes con la denuncia, la sátira y las reflexiones. Están tomados de la mano. No nos vamos a permitir hacer humor con lo de Santiago Maldonado, pero sí con los tipos que tienen cierta responsabilidad con el caso. En un momento serio también tratamos lo de Santiago. Lo del submarino está demasiado abierto, todavía no hay responsabilidades concretas y no queremos pegar por pegar. Entonces no mencionamos ese tema por ahora.

—¿Qué balance hacés de estos diez años de la murga?

—Este es un colectivo por el cual ya pasaron cien personas y sus historias. Hubo una base que se mantuvo, pero el resto fue bastante cambiante. En algún momento soñamos con ser referencia, cuando el género recién empezaba a sumar adeptos, cuando todavía había que explicar la diferencia entre murga rioplatense y murga uruguaya. Hoy en Rosario hay más de 15 murgas con sus espectáculos. Es un género que muta porque tiene como base los cánones uruguayos, pero también tiene una impronta rosarina y argentina. En algún momento soñamos con esto de ser una nave insignia. Fuimos disfrutando mucho el momento, desde ir a cada barrio de la ciudad hasta lograr ir al carnaval de Uruguay. Nunca le pusimos techo a lo que proyectamos y ahora llegamos al teatro El Círculo, después de haber pasado por muchos teatros de la ciudad.

—Cuando uno ve la cantidad de gente que trabaja en una murga y la elaboración del vestuario, es inevitable preguntarse: ¿cómo se sostiene una murga, cómo se solventa la producción?

—Es una muy buena pregunta (risas). La idea es mostrar lo mejor que tenemos todo el tiempo, y eso nos ha abierto puertas para tocar en muchos lugares. Pero todo lo que se recauda con la murga va a la producción del próximo espectáculo, aún sin saber si va a haber un nuevo espectáculo. Los vestuarios son muy caros, más allá de la participación de talleres comunitarios en la confección. Somos muchos sobre el escenario, no es fácil. Acá nadie se lleva un peso, eso está claro (risas). Esto es absolutamente vocacional. Tenemos de cierta forma un espíritu amateur, si bien trabajamos de manera profesional. Cuesta sostenerlo, pero es todo por amor al arte.

La murga está de fiesta. La Cotorra ya montó seis espectáculos. En 2012 hizo historia participando en el mítico Carnaval de Montevideo.

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