Escenario

"La música de los grasas no vende"

Lejos, muy lejos está Ricardo Iorio de ser un tipo fácil de tratar. A Iorio no le interesa gustar. Es más, no se inquieta por quedar bien ante nada ni ante nadie. Dice lo que siente, como le viene en gana y cuando le da la gana.

Sábado 07 de Marzo de 2009

Lejos, muy lejos está Ricardo Iorio de ser un tipo fácil de tratar. A Iorio no le interesa gustar. Es más, no se inquieta por quedar bien ante nada ni ante nadie. Dice lo que siente, como le viene en gana y cuando le da la gana. Con este estigma le fue más que suficiente para convertirse en un referente del metal pesado en la Argentina. "En el rock nacional somos unos parias retorcidos, no nos pasan en la tele y ni siquiera nos ponen en las propagandas", vomitó el líder de Almafuerte, que hoy a las 21.30 presentará los temas de su último disco "Toro y pampa" en Willie Dixon, Suipacha y Güemes.

—Considerás que el heavy metal es un sentimiento?

—Bueno, "es un sentimiento" es una expresión muy trucha y reusada. Un club de fútbol es un sentimiento, un hobby es un sentimiento. Sí, por supuesto que es un sentimiento porque es algo sentido. Pero no deja de ser un entretenimiento ¿no?

—¿Qué significa Almafuerte para vos?

—Para mí significa poder concretar cosas que con otras bandas no pude. Es el resumen de toda la experiencia anterior adquirida. Para mí es el medio de expresión que me da vida día a día.

—¿Cómo ves al heavy dentro del rock nacional?

—Y...como unos parias retorcidos, no nos ponen ni en la tele y ni siquiera en las propagandas.

—Eso te molesta, evidentemente.

—No, yo sabía que era así. Desde los 12 años sabía que iba a ser así.

—A veces te da ganas de agarrar para otro lado...

—(Interrumpe) No, para nada, para nada, me da sí a entender que las personas que se ocupan de lo musical en este país no gustan de este género. Los que sí gustan de este género son personas muy buenas, que trabajan día a día. Y que no se ocupan de un trabajo plácido como el de distribuir música o de tener un programa de radio.

—¿Las discográficas siempre miran para otro lado?

—No, miran para donde les conviene. Y por lo visto no conviene difundir la música de los grasas, la del que no está en el boliche y está en el taller mecánico. Ellos no defienden la del aventurero, la del tipo que tiene agallas para enfrentar la vida y no teme tener un poco de panza. Claro, es que esta gente no toma Actimel todas las mañanas.

—¿Sentís que Almafuerte hace música popular?

—Sí, lo siento, sí.

—¿Qué rescatás de las letras de la banda?

—¿Qué rescato?

—Sí, qué es lo más importante de las letras del grupo, a qué apuntás.

—Y, mirá, lo dicen las letras. Si después de hacer las letras yo tengo que describir a qué apunto, y... me tengo que suicidar, loco, con un gancho en la nariz. Yo entiendo lo que me decís. El concepto general está dado en el transcurso de los años y de las creaciones. Por el árbol se conoce al fruto, así que hay que morderlo al fruto. No creo que sea yo quien tenga que decirle al pueblo, a lo popular, o a quien quiera entrar a esta música a qué apuntan mis letras.

—En tu disco solista hacés un guiño a autores del rock nacional de los 60 y 70. ¿Te parece que en esas décadas estuvo lo mejor del rock de este país?

—Y, como rock, sí. Ahora le metemos rock a todo, digamos que estamos todos adentro de una bolsa. Para mí el origen del rock es eso, es Vox Dei, es Manal, es eso. Después se fue tergiversando y entonces lo que hace Juanes y el hijo de Julio Iglesias es rock también. Ahora el rock es cualquier cosa. El rock nacional para mí es eso y por eso intenté hacer esas canciones más que nada para identificar mi manera de cantar, y tal vez para el tipo de generación que escuchó eso. No sé, es una idea alocada, otra idea más alocada de todas las que he tenido. Alocada y sin beneficio, digamos.

—¿Antes el rock cantaba verdades, ahora también?

—No, para nada (risas). Por eso te digo que meten todo en la misma bolsa. Ese es el negocio y es el mundo como está. A mí no me quita el sueño ni me importa un carajo. A mí me importa tocar y seguir siendo feliz.

—Pero vos sos de decir verdades y bajar línea contra el sistema.

—A veces bajar línea no significa estar en contra. Describiendo el presente inmediato es cómo se hace el rock. En esa descripción del presente inmediato va la capacidad de cada uno de saber observar su presente y su entorno.

Rock en los extremos

Ricardo Iorio no pudo evitar dejar una opinión de dos figuras extremas del rock. "De Charly García te puedo decir que me parece excelente toda su obra y lo apoyo, pero cuando quieran curar a alguien que se acuerden cuando es chico, porque curarlo cuando es grande es matarlo". Y respecto a Pity Alvarez declaró: "Estoy en otra franja totalmente distinta a la de Pity. Musicalmente, imaginativamente y expresivamente. Nos apreciamos, pero no estoy en ésa".

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