Escenario

La mejor "Norma" que se puede ver en la escena lírica de la Argentina

Gran producción de la Opera de Rosario. Magnífica actuación de Haydee Dabusti

Sábado 24 de Mayo de 2008

La Opera de Rosario se propuso tres títulos emblemáticos para esta temporada: "Norma", "Traviata" y "Turandot". Los tres representan momentos claves en la historia del género. Este mes subió a escena el primer título de la temporada, "Norma", que hoy tendrá su última función en El Círculo.

La ópera de Vincenzo Bellini es un paradigma del bel canto, entendiendo por esto al período del primer romanticismo musical, donde la voz era el instrumento dramático por excelencia. Los teatros se llenaban para escuchar las grandes voces de esos tiempos, María Malibrán, Giuditta Grisi, Giuditta Pasta y al impresionante tenor Giovanni Battista Rubini. Rossini, Bellini y Donizetti fueron los maestros consumados de este estilo pensado para los golosos de las bellas voces.

Norma es uno de los papeles más exigentes para las sopranos, que deben cantar a la perfección la implacable partitura y hacer creíble a un personaje que demanda un despliegue extenuante de energía física, dado que tiene que mantenerse cantando casi las tres horas que dura la ópera, por esta razón pocas cantantes se arriesgan a encarnar a la trágica sacerdotisa druida. Haydee Dabusti cumplió con dignidad todas esas exigencias, actoralmente compuso una Norma mayestática y nunca pierde la dignidad de ser la sacerdotisa de un pueblo oprimido.

Dabusti es dueña de potentes agudos y una perfecta comprensión de la técnica belcantista

El aria más esperada, "Casta Diva", fue cantada con una línea introspectiva y contundente. Muy buenos los dos grandes dúos con Adalgisa y el "Qual cor tradisti" (¡qué corazón traicionaste...!) el impresionante final con el tenor.

En definitiva, la Norma de Haydee Dabusti, es de lo mejor que se puede escuchar hoy en la Argentina.

La mezzo soprano María Luján Mirabelli, en el papel de la sufrida Adalgisa, fue toda una placer, la línea de canto impecable, con sólidos agudos y voz media, pero sobre todo un conocimiento impecable del estilo belcantista. El "Mira, o Norma, a’ tuoi ginocchi" (Mira Norma en tus rodillas) con el final "Sì, fino all’ore estreme" (sí, hasta la hora final) tuvo la consistencia de campanas de cristal, sencillamente antológico.

Horacio Castillo dirigió atinadamente el coro, logrando un sonido homogéneo y momentos de efectividad dramática.

En síntesis, la Opera de Rosario logró una muy buena producción de un título para nada fácil de realizar. Una producción de este tipo solo podíamos verla hasta hace poco en los grandes teatros líricos de Capital Federal, que se pueda hacer con este nivel de excelencia desde Rosario habla del estupendo trabajo que se hace en nuestra ciudad. Las 4.500 espectadores que se esperan hablan que el trabajo de La Opera de Rosario no es un arar en el mar.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario