Escenario

"La maldecida de Fedra", obra sobre el coraje de querer

Eleonora Wexler y patricia suárez cuentan cómo es "La maldecida de fedra".

Sábado 03 de Octubre de 2015

"Fedra", la tragedia de Racine, le hizo pensar a la autora y dramaturga rosarina Patricia Suárez cómo sería la vida de uno de sus personajes secundarios. Para eso enfocó su trabajo en Enone, que en la versión de Suárez se transforma en Pelegrina, la protagonista de "La maldecida de Fedra". Eleonora Wexler, premiada y memorable villana de tiras como "Noche y día", "Son de fierro" o "Valientes", por la que obtuvo el Martín Fierro y el Clarín, es la protagonista de este unipersonal. Ambas, autora y actriz, contaron a Escenario cómo es esta elogiada pieza que recorre un amplio arco de temas y emociones y que con dirección de Marcelo Moncarz se estrena hoy, a las 21, en el teatro La Comedia (Mitre y Cortada Ricardone).

La actriz comparte las funciones con el rodaje de su séptima película, "Ataúd blanco", un filme de terror en el que también actúan Julieta Cardinali, Rafael Ferro y Damián Dreizik, con dirección de Daniel de la Vega. Y la diversidad es algo que la entusiasma. "Por suerte son trabajos completamente diferentes. Un monólogo es algo que nunca hice y en este caso me interesó inmediatamente el texto, que era tan poético y bello".

Su personaje, Pelegrina, "es la esclava y sirvienta de Fedra, quien lastimada por su ser más querido es desterrada al desierto para vivir sus últimos instantes de vida. Mientras -según se adelanta- busca a un ser vivo que ama y que no encuentra, e intenta comprender su destino".

En la obra original se describen las relaciones tormentosas de Fedra, su esposo Teseo y el hijo de éste, Hipólito, su pasión secreta y decisiva en la suerte de Eunone, pero en el caso del unipersonal, la tragedia del siglo XVII inspirada en la mitología griega es apenas un punto de partida. "Es una tragedia, pero la obra original es un puntapié. En este caso todo el texto se basa en esta mujer, Pelegrina, a la que su madre vendió a los 8 años porque decía que eran muchos hermanos y no se puede estar queriendo siempre".

"El amor, el abandono, la soledad", son algunos de los muchos temas que toca el texto, pero además se habla del único amor que marcó a Pelegrina. "Se habla de lo significó ese ser, ese perro, habla de la simpleza. Lo que ella recuerda y lo más significativo que aparece dentro del monólogo es que ella nunca quiso a nadie, salvo a ese perro que la mordió y se escapó, y al que está buscando hace dos días y que es el ser que ella más quiere en el mundo. Tanto es así que le pone perro porque no tiene nombre y tampoco lo necesita".

Pelegrina es una niña abandonada, pero no es el rencor no es lo que la impulsa. "Justifica de alguna manera a la madre diciendo que eran muchos hermanos y que en el fondo era una mujer justa porque tenía que cuidar a otros hermanos. Sin embargo la sensación de pérdida se manifiesta y se pregunta en el monólogo «para qué la quise tanto mamá si usted no me quería». Por eso dice «soledad es lo que tengo, todos tenían sus amores y a mi me mordió mi perro, ese perro era su amor, ese perro que se pone nervioso en medio de la pelea de Hipólito con Teseo, que lo nombra muy poquito porque no hace falta saber nada de la tragedia para poder ver el monólogo". En general, las tragedias se desarrollan desde el punto de vista de la nobleza los dioses o los mitos, "pero lo interesante de este trabajo es que este personaje originalmente secundario es una mujer que por primera vez es protagonista de su propia historia", completó Wexler.

Moncarz, en tanto, acompaña esa idea. El creador, con una sólida trayectoria en la dirección teatral, señala sobre la obra de Suárez: "Me cautivó inmediatamente por cómo tomó un personaje de Fedra, para crear del mismo una historia bella y trágica". Y destaca cómo el texto se enfoca en una mujer que intenta "comprender por qué la vida la trató de esa manera", y que aunque se sabe "maldecida tiene un recuerdo brillante de todo su pasado".

Patricia Suárez, prolífica autora rosarina de piezas como la trilogía "Las polacas", "El tapadito" o "Desván", entre muchas otras, dijo que "es muy raro que aparezcan los sirvientes en las tragedias griegas", dijo la autora, y añadió: "Me gustan mucho las personas que están al servicio de otro. Ya había trabajado con las mucamas de Eva Perón. Este era un personaje que me interesaba, pero me interesaba contar la tragedia desde otro lado porque nosotros conocemos siempre la versión de los reyes, de los poderosos, y cuáles eran las pequeñas o grandes tragedias de quienes los servían".

"Unos van tirando amores, y otros los van recogiendo. Todo cosa del destino, y yo me digo: ¿para qué querer tanto cuando el otro no quiere?", dice en una línea el texto de Suárez. Sobre esas carencias, la autora explica: "En escena de lo que se queja es que se le fue el perro que era su único compañero, pero su deseo ha sido la libertad y el reclamo por el desamor. Cuando hay un deseo muy fuerte que no se resolvió, el pasado es un presente perpetuo", afirmó.

De la mitología griega, a Racine, y de allí a la actualidad, hay tragedias que se reiteran, señaló Suárez. "Cuando la escribí lo hice pensando en el mundo heleno, en los héroes, en la tragedia, en los griegos, y cuando la vi en escena me di cuenta que la que habla es un chica de la calle, que se tuvo que hacer sola porque la madre la vendió, como puede ocurrir ahora que tal vez alguien entrega a su hijo por una cuestión de miseria, y la madre de Pelegrina tiene que criar a otros hijos. Me parece que es súper actual porque habla de los estratos humildes de hoy, que no se si son de década o décadas ganadas, pero son esos chicos que viven en una pobreza infrahumana", concluyó.

RIGHT_INDENT_TABRodolfo bella

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