Escenario

La magia, el mejor lugar para los sueños, en lo último de Woody Allen

Woody Allen regresa a los años 20 con una comedia que hace foco en la tensión entre la realidad y los deseos, en "Magia a la luz de la luna", la película recién estrenada en Rosario.

Viernes 10 de Octubre de 2014

En su larga carrera Woody Allen exploró su fascinación por la magia de distintas maneras: interpretando a un mago en "Scoop", enviando a Owen Wilson a un viaje en el tiempo en "Medianoche en Paris" o sacando a Jeff Daniels de la pantalla en "La rosa púrpura de El Cairo". Y ahora volvió a hacerlo en "Magia a la luz de la luna", la película recién estrenada en Rosario.

Y aunque podría pensarse que con el horrendo año que ha tenido por sus escándalos personales preferiría esfumarse como por arte de magia, el cineasta está haciendo precisamente lo contrario.

No sólo continúa haciendo películas al ambicioso ritmo de una por año que ha mantenido por más de medio siglo; también está promoviendo activamente esta comedia sobre un inglés que lo contratan y lo llevan a Estados Unidos para desenmascarar una posible estafa, pero en el medio aparecerán complicaciones personales y profesionales. Una selección musical que incluye temas de Cole Porter, Igor Stravinsky, Maurice Ravel, Beethoven y Kurt Weill, entre muchos otros clásicos de las décadas del 40 y 50, completan el clima de esta comedia ambienta en 1928 y rodada en la Riviera francesa.

Allen se sumó a la promoción del filme a pesar de estar bastante ocupado filmando la próxima en Providence, Rhode Island.

Pero quien haya especulado que Allen iba a hablar más de los asuntos personales que hicieron noticia el año pasado -nuevas acusaciones de que abusó de su hija adoptiva Dylan Farrow cuando ésta tenía 7 años- estará decepcionado. El director de 78 años mantuvo la palabra de que no diría más, tras haber publicado en febrero una carta en el New York Times en la que negó rotundamente las acusaciones.

Allen, público y privado. La pregunta ahora es si los asuntos personales de Allen afectarán la recepción pública de su nuevo filme, en el que Colin Firth interpreta a un cínico mago y Emma Stone a una joven espiritista con poderes mágicos que busca desacreditar Firth.

"Una cosa no tiene que ver con la otra", dice Michael Barker, copresidente de Sony Pictures Classics. Y el experto en taquilla Paul Dergarabedian espera que los cinéfilos estén de acuerdo.

"Creo que los fans separan estas cosas por completo en el caso de Woody Allen", dijo Dergarabedian, analista de medios senior para la rastreadora de taquilla Rentrak. "Uno sabe que tiene este bagaje, pero su arte trasciende todo eso. Sus seguidores parecen seguir haciendo fila para ver sus películas". Y los números le dieron la razón: estrenada el 25 de julio, ya recaudó 10,5 millones de dólares.

Hasta ahora, las reseñas de la nueva cinta han sido variadas. De cualquier modo, el mismo Allen dice que hace mucho dejó de tratar de descubrir cómo serán recibidas sus películas.

"No tengo ni idea", dijo en una entrevista telefónica al preguntársele sobre los prospectos para "Medianoche...". "Siempre estoy decepcionado de cada película cuando la termino", explicó, "porque hay una gran diferencia entre la fantasía que uno se hace cuando está en casa escribiéndola y piensa, «esto va a ser tan maravilloso»... y entonces uno de hecho tiene que ejecutarla, y Emma Stone no puede recorrer una habitación tan rápido como uno lo imaginó, porque ningún humano puede... Así que siempre estoy decepcionado, y nunca tengo idea de cuáles (películas) resonarán con el público".

Dergarabedian subrayó que los actores de renombre "siguen haciendo fila para trabajar con Allen". Esto incluye a Firth y Stone, quienes trabajaron con el director por primera vez.

Determinante. "Su obra ha desempeñado un papel tan específico en mi relación con el cine, que el que de pronto me inviten a sumarme a esa narrativa es emocionante", dijo Firth.

Stone, de 25 años -menos de la mitad de la edad de Firth-, también siente una conexión con las cintas de Allen. "Mi mamá me enseñó «Annie Hall»", dijo la actriz, quien señaló que el perro de su familia se llama Alvy, por Alvy Singer, el personaje de Allen en la cinta.

"Estaba muy nerviosa", dijo Stone sobre la idea de trabajar con Allen. Pero resultó muy bien y ahora está filmando la nueva película del director junto con Joaquín Phoenix.

En "Magia a la luz de la luna" se podría decir que Firth tiene el papel protagónico obligatorio de Allen. Y su personaje, Stanley, exuda el mismo cinismo sobre la magia y la espiritualidad que siente el director.

"Es un mago al que le encanta que le descubran sus errores", dijo Allen. "Especialmente porque sabe que la vida es un trabajo monótono, duro, brutal, triste, sin sentido, lleno de dolores de cabeza y de tragedia, que no vale nada".

Si eso suena duro, el director se encargó de reafirmarlo: "Al final te das cuenta de que sos un humano en Tierra, una aglomeración insignificante de células y neuronas, y eventualmente eso expira, eventualmente todo expira, es aterrador".

Woody Allen dijo que su mejor antídoto es la distracción, un regalo que ha tratado de darle a su público en los últimos 50 años. Pero no hay que esperar una respuesta alegre a si la experiencia lo vuelve un mejor actor.

"Desearía que eso fuera verdad", dijo con pesadez. "En el arte uno siempre empieza en blanco todo el tiempo. Aprendés un poco de la técnica con los años, pero la inspiración depende de los dioses".

"Si tengo suerte, tengo una gran inspiración y es una buena película, pero si no tengo suerte estoy menos inspirado y no es una película tan buena", dijo.

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