Escenario

La línea de ficción y realidad en "Un nuevo despertar"

Al Pacino se pone en la piel de un intérprete famoso en el ocaso de su carrera. El filme de Barry levinson echa luz sobre las llagas de la actuación.

Domingo 19 de Julio de 2015

El actor en su laberinto interpretativo y la oscuridad de la fama. Por esas aguas transitó Barry Levinson para dar forma a “Un nuevo despertar”, que no por azar tiene como nombre original “The Humbling”, que significa la humillación. Basada en una novela de Philip Roth (“La humillación”, 2010), Al Pacino regresa en su mejor forma, secundado por la ascendente Greta Gerwing y la experimentada Diane West. El filme, que se estrena el jueves en Rosario, es una de las interpretaciones más luminosas de Pacino, un actor que en esta ocasión juega a ser actor, lo que mejor le sale.

   Simon Axler (Al Pacino) es un veterano y famoso actor de teatro que sufre un bloqueo. Tras una patética interpretación de “Macbeth”, Simon no tiene más remedio que aceptar que sus días de éxito pertenecen al pasado, y cae en un pozo depresivo. En un intento por recuperar la magia, se deja llevar por una aventura con una mujer mucho más joven que él, aunque, claro, no reparó que era la hija de su mejor amiga.

   En un momento de la película Axler dice: “Como actor, he llegado a la convicción de que no se puede separar cualquier escena de un guión de lo que te ocurre en la vida real. Ambas situaciones son finalmente la misma”.

   Tras haber dirigido más de cuarenta películas, Barry Levinson contó por qué Al Pacino era el actor ideal para encarnar a Simon Axler. “Su personaje es un actor que ha trabajado en cine y en obras clásicas de Shakespeare. A Al Pacino, este personaje le iba como anillo al dedo. Al es uno de esos actores únicos que ha trabajado tanto en teatro como en cine. Es verdad que hay actores de cine estupendos, pero no han trabajado a los clásicos de la misma forma. Al no busca hacer algo que no le haya ocurrido de verdad, se siente cómodo en su piel. Es algo que le ha ocurrido durante toda su carrera”, dijo el realizador, que fue nominado 6 veces a los premios Oscar y ganó la estatuilla como mejor director con la inolvidable “Rain Man”, protagonizada en 1989 por Dustin Hoffman y Tom Cruise.

   Pacino y Levinson trabajaron juntos en “No conoces a Jack” (película para televisión que ganó un Globo de Oro, entre otros premios), por lo que ya tenían una relación intensa en lo afectivo y profesional. “Nos motivamos el uno al otro. Cuando ocurre algo le pregunto: «¿Y si hacemos esto? ¿Te parece interesante?» Y él me contesta: «Sí, sí. Justo estaba pensando lo mismo». Esto nos lleva a plantearnos cosas que no habíamos pensado antes. Nos lleva a probar cosas nuevas. Mi experiencia con Al es que está dispuesto a probarlo todo, a seguir explorando para ver si existe una manera mejor de contar las cosas. Hay que contar con un buen material pero al mismo tiempo, tienes que saber ir más allá. Las preguntas que nos hacemos es ¿hay un momento mejor que éste? ¿Hay algo más en esta escena? ¿Qué pasaría si?? Creo que es un juego muy divertido porque se trata de una persona de gran flexibilidad. Tiene esa elasticidad y el coraje de probarlo casi todo”, destacó el director.

   El cotizado actor neoyorquino, nacido hace 75 años con el nombre Alfredo James Pacino, contó cómo fue la génesis de este filme en las primeras reuniones con Levinson: “Estaba interesado en ver cómo se sentía Barry Levinson con la historia, porque ya habíamos trabajado juntos y lo admiro. Se trata de un gran director y sentía que era la persona ideal para dirigir el proyecto. Lo mismo pensaba de Buck Henry, el guionista. Ambos tienen más de 60 años y sabía que lo iban a entender. Nos encontrábamos en restaurantes y cafés en Nueva York y hablábamos sin parar. Desde muy temprano supimos que esta historia estaba hecha para nosotros. Adquirimos los derechos del libro y todavía recuerdo que cuando conocí a Phillip Roth, le dije lo mucho que admiraba su forma de escribir y lo contentos que estábamos con este proyecto”.

   Levinson señaló que cuando Pacino tuvo la opción de comprar los derechos, le pidió leer el libro antes. Pero una vez que lo leyeron y lo comentaron, se dieron cuenta que no compartían el mismo interés. “Los dos coincidíamos en el tono de la historia. Un actor que lo pasa mal al distanciarse de lo único que ha hecho bien en toda su vida. Eso lo entiende Al perfectamente. Más que la historia en sí, lo que nos interesaba era esa lucha interna. La pregunta clave era: ¿Cómo vive esto un actor?”, dijo el director.

   Una de las decisiones más importantes fue elegir a la actriz que iba a trabajar al lado de Pacino. “Pensamos en diferentes opciones y finalmente nos decidimos por Greta Gerwig”, dice el realizador, en relación a la actriz que da vida a Pegeen, y que se lució en filmes como “Frances Ha”, Noah Baumbach; “Arthur”, de Jason Winer y “De Roma con amor”, de Woody Allen, entre tantas otras.

   “La química entre ellos dos fue muy interesante. Greta representa lo nuevo y Al es ya un veterano. De eso va la historia, son dos personas en rumbo de colisión que vienen de mundos totalmente distintos”, apuntó Levinson. “No buscábamos a una actriz glamorosa. No queríamos ir al lugar común de la relación entre hombre mayor y chica joven. Ni a Al ni a mí nos interesaba esto. Greta tiene algo camaleónico que funcionó muy bien para el personaje. A lo largo de la película, ella va cambiando. A veces es graciosa, en ocasiones dramática. En algunas escenas resulta muy atractiva y en otras, muy sencilla. Aparentemente no es la dirección más obvia pero al final, fue la elección perfecta”, indicó en alusión a la joven intérprete.

   Gerwig contó cómo es la estructura del pensamiento de su personaje: “Pegeen conoce a Simon desde que era una niña. Sus padres eran conocidos suyos y ella se crió idolatrándolo. Estaba enamorada de él pero era muchísimo más joven. Luego creció y se convirtió en una profesora de teatro y lesbiana. Más tarde, el destino los volvió a juntar y ella se plantea qué pasaría si estuviese finalmente con la persona por la que siempre había sentido algo especial. Al final, se da cuenta de que este hombre, al que siempre ha querido, ya no existe. O quizás nunca existió”.

   Y agregó: “Creo que para Simon, mi personaje representa una especie de ángel oscuro. Ella le hace ver algunas cosas que no son necesariamente saludables”, añadió la actriz.

   Barry Levinson señaló que Pacino y Gerwig nunca habían trabajado juntos “pero conectaron de forma maravillosa, sabiendo cómo inspirarse mutuamente”. “Greta es lo suficientemente fuerte para protegerse de él -añadió-, ella aguanta lo que quiere aguantar, es muy efectiva. Al final tienes a estos dos personajes que se enfrentan y van evolucionando a lo largo de la película y esto resulta interesante. Ella es buenísima creando ese tipo de personajes”.

   Por último, Al Pacino le puso el broche a lo que para él es el concepto de “Un nuevo despertar”: “La idea de que estamos presenciando un momento de cambio en la exitosa carrera de un actor, de que somos testigos de lo que puede ocurrirle y en qué momento se encuentra. Espero que el público vea un lado diferente del trabajo de un actor, porque creo que todos somos actores”.

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