Escenario

"La libertad es la grandeza que tiene un personaje como Carmen"

Maximiliano Guerra estará hoy a las 21 en el Auditorio Fundación. Se presentará con el ballet del Mercosur. Danza con una fuerte impronta actoral.

Sábado 09 de Julio de 2011

Bailó como figura protagónica en los principales ballets del mundo y se dio el lujo de hacer diferentes personajes como El Quijote, Otelo, Espartaco, entre otros. Pero hoy se dejó seducir por la bella y libre Carmen -la protagonista de la ópera de George Bizet- para venir a Rosario. Así, Maximiliano Guerra bailará "Carmen" en el Auditorio Fundación Astengo (Mitre 754) a partir de las 21, acompañado por el Ballet del Mercosur, otra de sus creaciones. Aseguró que si bien su participación en la televisión le dio un mayor acercamiento a la gente, no es "tan malo" como aparece en el programa sino que afirmó ser muy exigente y que se enoja cuando le faltan el respeto a lo que ama: el escenario.

Maximiliano Guerra no necesita demasiadas presentaciones en el mundo de la danza y mucho menos desde que se popularizó su figura como jurado en el programa "Talento argentino". Este bailarín, que nació en el barrio porteño de Almagro y arrancó su formación en la tradicional escuela del Teatro Colón, resaltó que la danza es por sobre todas las cosas lo que lo conmueve y apasiona. Como la protagonista de la novela de Prosper Merimée (el autor de la novela "Carmen"), ama la libertad, esa que hace sostener las convicciones, los sentimientos. Para transmitir esa idea adaptó la novela, dándole un fuerte impronta actoral a esta versión que danza por el país y hoy en Rosario.

-¿Porqué "Carmen"?¿Qué te atrae de este ballet?

-En principio debo confesar que hay veces que las cosas te eligen a vos. Y así me pasó con "Carmen". Hace tiempo que tenía ganas de volver al ballet actoral y un día en la ciudad de San Nicolás estaba bailando con Patricia -Baca Urquiza su partenaire en la vida y en el escenario-, y le vi una mirada de "Carmen". Y me dije: esta obra es la que tengo que interpretar!

-¿Y qué representa para vos el personaje de "Carmen"?

-Es un personaje que mantuvo la libertad a pesar de que iba a la muerte. Para mí representa toda esa pelea que debemos tener en nuestras vidas para mantener tus dichos en relación a lo que sentís, tus convicciones. Y la libertad es la grandeza del personaje.

-¿La obra va a tener mayor fuerza en lo actoral?

-Sí, creo que presentar un obra de danza es como contar un cuento. Y por eso tenemos que dar énfasis a lo actoral. La compañía entrenó con Manuel Callau en la composición de los personajes para contar la obra desde ellos y siempre en torno a la apasionada Carmen. Es una novela y hay que respetarla como tal. De todos modos, a los cinco personajes originales les agregué uno más: el destino, que es el que maneja los hilos conductores. Para introducirla, presentamos "Tango Paradiso", un espectáculo con distintos estilos de tango-danza en diferentes épocas de la música. De esa manera, preparamos el terreno para la seducción y la sensualidad de la protagonista.

- Bailaste distintos estilos de danza, ¿cuál es el que más te apasiona?

-Básicamente me siento cómodo en el escenario, haciendo el género que sea. Pero seguro que lo clásico tiene un gran caudal de fantasía para interpretar y lindo de para disfrutar.

-También realizaste los más variados personajes en las principales compañías del mundo. ¿Hay alguno que sea tu preferido?

- Hay roles que me han enamorado como por ejemplo hacer Otelo, Espartaco o el mismo Romeo que es tan lindo, tan enamorado del amor. No tengo uno en especial favorito, son varios y los disfruto enormemente haciéndolos. Porque si algo tengo que decir es que vivo apasionadamente, con intensidad, disfrutando de la vida y todo personaje que haga está ligado con el disfrute a la vida. Y eso es lo que se transmite en el escenario.

—La conformación del Ballet del Mercosur, ¿tiene la intención de formar nuevos talentos?

—Sin duda que los hay y muchos. Llevo 11 años con el Ballet del Mercosur hoy integrado por bailarines de distintas provincias argentinas. Y por ejemplo, cuando llego al Teatro de la Plata y veo un ballet casi en su mayoría formado en mi compañía, es una gran emoción.

—¿Cómo influyó tu personaje de “jurado malo” en el programa “Talento Argentino”? ¿Ser más mediático te acercó a otras cosas?

—La televisión fue buena. Fue un “aprouche” distinto con la gente. Antes era cómo más lejano. En cuanto a lo de “malo” , no es que lo sea, sino que soy muy exigente. Lo mismo me pasa cuando trabajo con mis bailarines, soy muy perfeccionista. Me enojo mucho cuando le faltan el respeto al escenario que para mí es sagrado.

—Para muchos el ballet clásico es de élite. ¿Que opinión te merece?

—La danza ya es popular en la Argentina; tiene mucho público. Por ejemplo, con espectáculos como “Carmen” llenamos y tenemos que volver.

Argumento de una pasión

El argumento de la novela que dio vida al ballet “Carmen” cuenta que es la historia de una mujer hermosa y apasionada por la vida. Trabaja como cigarrera en una fábrica y como se pelea con una de sus compañeras es enviada a prisión por el Capitán Zúñiga. El detalle es que está enamorado de Carmen pero no es correspondido. Aparece en escena el sargento Don José, quien lleva a la cigarrera a la cárcel al mismo tiempo que es seducido para que la ayude a escapar. Más tarde, la gitana se interesa por el torero Escamillo, hombre de éxito y riqueza incipiente, adjetivos muy seductores para Carmen. Don José, al ver traicionado su amor y enceguecido por los celos, ruega a Carmen que sea únicamente para él. Ante la negativa de la gitana de abandonar su libertad, Don José la mata de una puñalada pasional y dolorosa. Carmen juega con los sentimientos de tres hombres, Don José, el torero Escamillo y Zúñiga. El Destino, como personaje siniestro, entrelaza la historia y comanda las situaciones para cumplir fatal e inevitablemente con su misión.

La puesta hecha por Guerra se enfoca en la intención de revelar las contradicciones esenciales entre la personalidad rebelde de Carmen y las condiciones de su época representadas por los personajes que la rodean. Carmen se enfrenta a una sociedad que, de acuerdo con sus cánones la niega y enjuicia. La disyuntiva que se le presenta es adaptarse o perecer. Ella, libre, voluntariosa e individual, prefiere morir.

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