Escenario

"La electrónica es animarte a viajar"

Los DJ's rosarinos Franco Cinelli y Leonardo Andrés lanzan "Cristal Jams", su primer vinilo de minimal techno juntos.

Domingo 08 de Abril de 2018

El cosmos electrónico late al ritmo de sus amos: Franco Cinelli y Leonardo Andrés. Los DJ's y productores rosarinos acaban de lanzar "Cristal Jams", un álbum a dúo que ya está a la venta en todas las disquerías de America, Europa y Asia y disponible en las plataformas digitales.

El vinilo editado a través del sello alemán Pleasure Zone, un ícono de la música electrónica, se puede conseguir en tiendas de Berlín, Barcelona y hasta Tokyo. En Rosario, se puede adquirir en La Montaña Discos y a través de plataformas digitales. Artistas como Dubfound, Silat Beksi, Funk E, Anton Zap, Sepp, entre muchos otros, publicaron a través de este sello.

   Este disco es el trabajo realizado por uno de los referentes internacionales de la música electrónica, Franco Cinelli junto a su amigo y colega Leonardo Andrés, ambos DJs y productores de la ciudad de Rosario. Cinelli no sólo es uno de los disc jockey más reconocidos del mundo, también es productor musical y posee una carrera de larga data; el rosarino hace más de 20 que se dedica a la música electrónica y se presenta cada año en los festivales más concurridos de Europa. Lanzó más de 25 discos de su autoría, algunos salieron en vinilo, algunos singles, otros álbumes, realizó más de 50 remixes y numerosas colaboraciones con otros artistas.

   Leonardo Andrés hace 20 años que incursiona en varios géneros musicales como el post punk y hace 8 se volcó a la movida electrónica. En esta etapa tocó en varias ciudades de Argentina, además de países vecinos como Uruguay y Brasil. Formó parte de la edición de un "Various Artists", una compilación del sello junto al sello Astelaguel, en un track en conjunto al rosarino Guille De Caminos. "Cristal Jams" es su primer lanzamiento en vinilo.

   En "Cristal Jams", el dúo de artistas produce un material consistente repartido en tres tracks de minimal techno; uno, de 13 minutos y dos de 7, que invitan a sumergir el cuerpo en un éxtasis musical infinito. En el lado A, se logra un beat impecable gracias al estilo de bajos, golpes hipnóticos y un clap seco que se acentúa al final del loop. El primer track del lado B, comienza con un juego de percusiones y hi hats cortos que introducen el desarrollo de los acordes, que junto a la base inyectan el groove. Al segundo track del lado B, lo define el bassline y una melodia armoniosa. Cristal Jams EP es un disco minimal techno por excelencia; por su tempo y suaves cambios de ritmo. Este vinilo tendrá una segunda parte que saldrá en 2019.

    Los DJ's rosarinos van a presentar el disco a principios de mayo en Sonorama Music House, un multiespacio en el cual funciona un estudio de radio abierto, en el cual se transmite vía streaming, una sala de ensayo para dj's y la disquería La Montaña Discos.

   En una entrevista íntima con Escenario, Franco Cinelli y Leonardo Andrés hablaron del proceso compositivo del disco, aseguraron que "si bien hoy no estamos pasando por uno de los mejores momentos de la escena, Rosario no deja de ser uno de los puntos mas fuertes del país", hablaron del momento de crisis que atraviesa el ocio en la ciudad y confesaron cómo se ven en 30 años: "No sé si treinta años me alcanzarían". Loop, cámara y acción, que las bandejas hablen.

    —¿Cómo surgió la idea de hacer "Cristal Jams" a dúo?

   Franco: con Leonardo nos conocemos hace tiempo, siempre tuvimos muy buena afinidad en lo personal y por supuesto en lo musical. Un día nos propusimos juntar máquinas en el living de mi casa, sin tener nada planeado, sólo queríamos juntarnos a experimentar sin ideas en concreto, y menos en pensar producir un disco. Muy rápidamente llegamos a plasmar toda esa química que tuvimos desde que nos conocimos por tantas cosas en común vividas a través del tiempo, en una extensa noche de trabajo y grabamos muchas horas de improvisación. A los días nos volvimos a juntar y nos pusimos a editar y concretar tracks, sin pensar en que todo terminaría plasmado en un disco. Luego de varios días de edición llegamos a 4 tracks terminados. El resultado nos dejo mas que satisfechos y eso llevo a despertarnos la idea de presentar una demo a algún sello para estudiar posibilidad de editarlo. Con el tiempo pensamos que Pleasure Zone (sello alemán comandado por Robert Drewek), el cual es uno de nuestro sello favorito de la actualidad, podía ser el indicado. Personalmente, yo ya venia trabajando con Robert desde hacia unos años con otros proyectos musicales, así que le presentamos el proyecto y quedo encantado, y nos propuso hacer un primer disco de vinilo con tres tracks y dejar una puerta abierta a hacer un segundo disco del mismo proyecto. Nos tomamos el tiempo que sentimos que fue necesario, todo este camino que conllevo desde sentarnos a ver que podía surgir hasta el día de la salida del disco fue aproximado de un año, quizás un poco mas. Nunca pensamos concretamente en hacer música para sacar un disco porque realmente no teníamos idea de lo que podía surgir. Somos muy fanáticos de este tipo de modalidades, de no apurar los procesos y menos el tiempo, así que el resultado nos tiene muy feliz.

   Leonardo: nunca dijimos "hagamos un disco", por eso es que se llaman jams. Simplemente conectamos las maquinas y nos dejamos llevar por el lenguaje de los ritmos. La música fue creada sin computadora, usamos un set up básico que consistía en sintetizadores, maquinas de ritmos y una consola. Luego si, se editó en un ordenador y ajustó para que pudieran entrar en un disco de formato 12" pulgadas.

   —¿Cómo ven la escena musical electrónica rosarina de la cual son protagonistas? ¿Creció en los últimos años?

   F: Rosario tiene mucho potencial, desde lo artístico hasta al nivel del público de música electrónica. Si bien hoy no estamos pasando por uno de los mejores momentos de la escena, Rosario no deja de ser uno de los puntos más fuertes del país. Hoy en día nos falta mostrar más la parte cultural, lamentablemente hay muy poco de esto en la calle. Si bien hay productores trabajando en ello, pero se necesita más, mucho más. Hay mucho por hacer, mucho por trabajar y un mundo infinito que mostrar y madurar. Los eventos masivos sin contenido cultural no son los que riegan la semilla. Nada sin contenido crece a lo largo del tiempo.

   L: creo que la ciudad atraviesa una etapa difícil con respecto al ocio. Salir a bailar hoy no es lo mismo que hace unos años atrás. Si bien la escena es interesante y pasan cosas, está muy tergiversada y cuesta entender hacia donde apunta. Quiero decir que los pocos lugares que quedan en la ciudad, no dan espacio para que los artistas crezcan y se desarrollen, quizás por no cubrir con las expectativas de convocatoria, de la forma en que lo hacen con fiestas mas masivas. Hoy se trata más de la autogestión. Hay que seguir trabajando e informando, veo que por momentos se vuelve a las bases y eso me seduce.

   —¿En Europa hay más oportunidades para producir que en Argentina?

   F: sí, por supuesto, es complicado comparar. En Europa no es novedad todo esto, ojo, acá tampoco realmente. Pero por supuesto que Europa lleva bastante más tiempo y eso hace de que haya mas cultura, movimientos, diversidades de eventos y no sólo de baile. En Europa hay mucho trabajo sobre lo cultural desde la música y eso no sólo que es importantísimo sino que hace mucho hincapié en el crecimiento y enriquecimiento del género, que es muy amplio, y no todo el mundo se termina de dar cuenta la infinidad y magnitud de este mundo.

   L: lo que puedo ver de Europa es que hay mas todo. Si bien aún no he viajado, espero hacerlo este año, pienso que hace mucho mas tiempo lo hacen, y muy bien. Ellos están mas cerca de todo lo que está en boga y su acceso es mas rápido, pero todos perseguimos un mismo fin, fluimos hacia el océano único, e internet nos abrió las puertas de ello.

   —¿Cuándo decidieron dedicarse a producir música electrónica?

   F: fue por decantación familiar y pasional. Mi padre fue clave en todo esto, el fue ingeniero en audio, por lo cual al nacer inmediatamente me vi enredado entre cables, equipos y discos. Crecer de este modo me disparó la pasión por todo lo que conlleva la música. De muy pequeño tome clases de música, estudié con mi padre y aprendí no sólo de música sino también sobre equipos, funcionamiento, desarrollo, instalaciones... y sin diagramar demasiado mi vida acá me encuentro, después de unos largos años y hasta la eternidad.

   L: más o menos por el 2010 en mi caso, venía de formar parte en bandas de rock, post punk, música alternativa, grunge, marcado por los 90"s, muy MTV, Generación X. Siempre estuve interesado en conocer e investigar diferentes estilos. Creo que hay que escuchar, de ahí se impulsa la creatividad y las nuevas ideas. La electrónica se basa en la repetición, en animarte a viajar, en descubrir y desglosar elementos por separado y darle una nueva vida a los mismos. La magia de hacer de algo que ya existe un mundo nuevo.

   —¿Quiénes son sus influencias artísticas en todos sus géneros, ya sea en la música, las artes plásticas o visuales?

   F: Alan Parson, Quincy Jones, Afrika Bambaataa, Public Enemy, Funkadelic, Eddie Grant, Synth Pop, Techno, House, Disco, Rap, Soul, Electrofunk, Prince, Dave Smith, Skateboarding, Drum Machines, Tarantino, Brian Terry, Lee Perry...

   L: las influencias son todo, ese momento en el que sentís que lo escribieron para vos, es maravilloso, encontrarte dentro de su narrativa y surfear la misma ola, libera el sentido de transmisión. Puedo hablarte de que me sentí atraído por diferentes estéticas y mis gustos mutaron a través de los años. En la adolescencia el glam, Motley Crüe, Michael Jackson, de ahí a The Ramones, The Clash, The Cure, The Smiths, Depeche Mode y músicos nacionales como Gustavo Cerati y Estupendo, una banda de principios de los 2000. Todo eso para llegar al electro, minimal, techno, house, dub y micro. Hoy las corrientes vienen desde un lado más subliminal, no tan concreto. Los artistas que me llegan fuerte en este momento son Thomas Melchior, Bruno Pronsato, Denis Kaznacheev, Daniel Bell, Ricardo Villalobos, Brian Terry, Raresh, puedo estar días nombrando. También escucho jazz y veo mucho cine, gusto de David Lynch, Jim Jarmusch, Adrian Lyne y contemporáneos como Terrence Malick y Dereck Cianfrance.

   —¿Cómo se ven de acá a 30 años? ¿Ser DJ es un carrera para toda la vida?

   F: haciendo las mismas cosas que ahora. Seguiré madurando y aprendiendo. Lo que quizás puedan cambiar sean los viajes y tanto movimiento pero a su medida creo que todo se puede, no veo que tenga una limitación grande en ese sentido.

   L: totalmente. Hago lo que me gusta y eso es para toda la vida. Y me quedan muchos campos por explorar. Es infinito, por lo tanto, no sé si treinta años me alcanzarían.

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