Escenario

La cara oculta y más perversa de las redes sociales

El documental de Netflix "The Social Dilemma" revela y explica los oscuros mecanismos de los gigantes tecnológicos y sus temibles consecuencias

Domingo 20 de Septiembre de 2020

Es imposible no sentirse identificado o perturbado con “The Social Dilemma”, el documental que acaba de estrenar Netflix sobre la cara oculta y más perversa de las redes sociales. No es ninguna novedad que detrás de los “likes”, los memes y los videos que se viralizan hay un submundo (en parte ya expuesto o vivenciado cotidianamente) de adicción, manipulación, trolls y fake news. Pero el hallazgo de este docudrama dirigido por Jeff Orlowski (ver aparte) es revelar y explicar cuáles son los intrincados mecanismos que manejan las redes o gigantes como Google para transformarse en empresas multimillonarias, mientras los usuarios pasan horas “scrolleando” como si se tratara de un pasatiempo inocente y gratuito.

Para eso Orlowski se vale de testimonios de primera mano de ex empleados de Google, Facebook, Twitter, Instagram, YouTube y Pinterest, entre otros. Sus voces se van a encargar de justificar la acertada cita de Sófocles con la que empieza el documental: “Nada extraordinario llega a la vida de los mortales separado de la desgracia”.

El testimonio guía y protagonista es el de Tristan Harris, que trabajó tres años en el área de “ética del diseño” en Google y es cofundador del Centro para la Tecnología Humana. Calificado por los medios como “lo más cercano que Silicon Valley tiene a una conciencia”, Harris habla con conceptos claros: “Pasamos de un entorno tecnológico basado en herramientas a un entorno basado en la adicción y la manipulación, eso es lo que cambió”, dice sobre su paso por Google.

Harris se refiere a “tecnología persuasiva” o “técnicas de crecimiento acelerado”. Para traducirlo: los gigantes tecnológicos no quieren crear herramientas útiles para el usuario, sólo pretenden que sean “adictivas” y que el usuario quede enganchado.

El dilema de las redes sociales | Trailer Español Subtitulado | Netflix

El director usa distintas técnicas (ficción, animación) para imprimirle ritmo al documental, pero en realidad no son necesarias porque las declaraciones de los entrevistados alcanzan y sobran para lograr una narración tan entretenida como inquietante. Tim Kendall (ex director de monetización de Facebook), Justin Rosenstein (el inventor del botón Me Gusta) y Guillaume Chaslot (creador de la infraestructura de videos recomendados para YouTube) terminan atacando sus propias creaciones, que nacieron, en algunos casos, con la mejor de las intenciones.

Los testimonios de los expertos desmenuzan cómo los gigantes tecnológicos almacenan información para predecir las conductas de las personas, lo cual les permite incrementar cada vez más sus ganancias a través del scrolling infinito, las notificaciones y las recomendaciones personalizadas, transformando a los usuarios en una presa fácil para las publicidades, todo tipo de propaganda política y manipulación.

Por otro lado, psiquiatras y psicólogos aportan datos duros y escalofriantes sobre el deterioro de la salud mental en EEUU a la par del crecimiento exponencial de las redes. Sólo por poner un ejemplo, los casos de depresión y suicidio en preadolescentes y adolescentes se dispararon a partir de 2011, justo cuando los nacidos a partir de 1996 comenzaron a usar sus teléfonos celulares en la escuela secundaria.

Es curioso ver cómo los especialistas admiten que les cuesta mucho controlar la exposición a la redes en sus propias casas, con sus propios hijos. Y también cómo los ingenieros que trabajaron para Google, Facebook o Instagram terminaron volviéndose “adictos” a los productos que ellos mismos ayudaron a desarrollar.

Radicalización política

En un momento del documental, la analogía entre el funcionamiento de las redes y la famosa película de 1998 “The Truman Show” se vuelve inevitable. El empresario Roger McNamee, ex inversor de Facebook (y uno de los mejores testimonios del documental), la usa para ejemplificar cómo funciona el algoritmo de las noticias en Facebook: “Es como si fuéramos 2.700 millones de Truman. Cada persona construye su propia realidad con sus propios hechos”.

En este contexto queda abonado el terreno para las fake news, las teorías conspirativas (se mencionan las relacionadas al coronavirus) y el crecimiento de grupos como los terraplanistas, los antivacunas y los supremacistas blancos. Otro fenómeno fomentado desde las redes es la creciente radicalización política y el ascenso de la extrema derecha en distintos países del mundo. El documental cita incluso el caso cercano de Bolsonaro en Brasil, y bien podría haber sumado la tan mentada “grieta” argentina.

La parte menos lograda de “The Social Dilemma” es la dramatización que muestra a una familia tipo y cómo cada uno de sus integrantes se relaciona con la tecnología. Si bien esta ficción puede resultar didáctica para cierto público que no está en contacto con el tema en debate, en algunos pasajes se torna algo bizarra y aburrida. En su lugar hubiese sido más enriquecedor sumar algunas voces que confronten y opinen diferente.

Así y todo, “The Social Dilemma” casi no presenta fisuras, y además deja en claro que la intención no es demonizar a las redes ni exponer moralinas. Eso se hace evidente hacia el final, cuando después de tanta mirada desesperanzadora, el documental intenta echar un poco de luz y explorar cuáles serían las soluciones, o nada más los pequeños trucos para evitar que una herramienta tan fabulosa como Internet y las redes sociales se vuelvan en nuestra contra.

“Yo era un adicto a las redes”

El director y coguionista de “The Social Dilemma”, Jeff Orlowski, es también conocido por los documentales “Chasing Ice” (2012) y “Chasing Coral” (2017). El primero, que reflejaba las consecuencias invisibles del cambio climático, ganó un premio Emmy. En una entrevista con la agencia Efe, Orlowski confesó que él solía ser “un verdadero adicto” a las redes sociales. “Yo estaba mirando las redes todo el tiempo. Y cuando intenté quitármelas de encima, las técnicas tradicionales para superar una adicción, como puede ser una adicción a las drogas, me ayudaron”, contó. El realizador dijo que espera que llegue pronto una regulación de las redes para proteger a los niños y los adolescentes. “La regulación quizá signifique que Google, Facebook y Twitter valgan menos dinero. Pero, ¿cómo es posible que un producto gratis valga miles de millones de dólares? Hay algo que está muy mal ahí, hay algún mecanismo malvado que está convirtiendo algo gratis en miles de millones de dólares”, afirmó.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario