Escenario

Juan Carlos Baglietto y Lito Vitale: "En el momento de tocar nos transformamos en dos guerreros"

El dúo regresa a Rosario con un show presencial. Celebran 30 años juntos con la música el próximo viernes 26 en el Anfiteatro Municipal

Domingo 21 de Febrero de 2021

El dúo conformado por Juan Carlos Baglietto y Lito Vitale cumple tres décadas con la música y este año lo festeja con la gira “Celebración”. Según cuentan ambos artistas, están “motivados y con las ganas a full” de volver a los escenarios, que destacan comparten con sus hijos Jano Vitale y Joaquín Baglietto. Recordando su primer disco juntos, “Postales de este lado del mundo”, de 1991, que incluía versiones de autores populares como Gardel, Homero Manzi, Atahualpa Yupanqui y Mores-Discépolo, ambos músicos vuelven a los shows presenciales y se reencontrarán con el público rosarino el próximo viernes 26 en el Anfiteatro Municipal.

En charla con Escenario, el cantante y el pianista rememoraron cómo nació su exitosa dupla y aseguraron que fueron criados “en libertad total”.

—¿Cómo están preparando esta celebración por los 30 años juntos?

Vitale: Es un recorrido de varios momentos del dúo, un recorrido de los muchos discos que hemos compartido con Juan, y para mitad de año ya habrá nuevas canciones para apoyar el resto de la gira. Con esta situación de tocar para un público reducido hacemos un show que será diferente del que haríamos en El Círculo o el Astengo, porque todos soñamos y queremos ver un teatro lleno. Ojalá a fin de año lo podamos hacer.

Baglietto: En principio teníamos un repertorio de infaltables que son muchos, no sólo porque el público lo pide sino porque a nosotros nos es muy grato tocarlos dentro de la estructura del show. Entre nosotros no hay discusiones de por qué tocamos o dejamos de tocar uno u otro tema, porque cada uno opina, elige y propone, pero en general nos ponemos muy de acuerdo. Tenemos un esquema armado del que vamos subiendo y bajando cosas, un repertorio elegido que coincide en que le gusta al público y a nosotros también.

Vitale: Además hicimos tres streaming con el dúo, de los cuales los dos primeros tienen una lista de temas cien por ciento diferente, no repetimos ninguna canción. Hay mucho material para tocar y muchos temas ya ensayados que salen solos, entonces es muy dinámico armar listas de temas que a nosotros nos gustan y al público también. El Anfiteatro es un ámbito para escuchar las conocidas, a diferencia de los teatros, que uno está más concentrado o con otras propuestas musicales, pero el Anfiteatro es para disfrutar del encuentro con el público.

Baglietto: ¡Es justamente para celebrar!

Vitale: Y estarán los clásicos “Naranjo (en flor)” que va seguro, “Piedra y camino”, también “La última curda”, “El témpano”, “Dios y el diablo (en el taller)”... Hay un montón de clásicos que van en este show.

—¿Qué recuerdan de cuando decidieron empezar a tocar juntos?

Baglietto: Te voy a contar cómo nace esto: yo tenía postergado un disco para chicos, en plena época de hiperinflación en el año 89. Tenía los músicos contratados y el estudio listo, pero la compañía discográfica decidió no llevar adelante el proyecto. Me quedé con esa especie de deuda y al año siguiente lo llamé a Vitale y le dije: ¿No querés hacer un disco para chicos? El día después me llamó y me dijo: “Ya lo pensé, hagamos un disco para grandes”. Así surgió este primer “Postales de este lado del mundo”, porque iba a haber un “del otro lado del mundo” en la cara B del disco. Pensamos en hacer una cara que fuera de autores clásicos de tango y folclore y la otra cara que fuera de autores contemporáneos a nosotros. Cuando nos pusimos a ver las canciones, nos dimos cuenta de que le apostábamos más a los clásicos que a los contemporáneos, porque de esos casi que partíamos de la misma información. Así que finalmente nos decidimos a hacer este disco de tango y folclore en versiones renovadas, que es con el que cumplimos 30 años. Te diría inclusive que fue un disco bastante pionero en versiones de tango y folclore, más relacionadas a una instrumentación de rock. Éramos dos muchachos con grandes inquietudes y con necesidad de hacer cosas, creo que lo seguimos siendo, 30 años más viejos pero con la necesidad de hacer cosas. ¡También más gordos y más pelados!

Vitale: ¡Pero nooo! Vos estas bárbaro, yo estoy más gordo.

Baglietto: Yo no puedo decir que estoy más pelado, ¡porque no se puede ser más pelado! (risas).

Baglietto-Vitale - "Clásicos y Acústicos" - Nostalgias

—¿De ahí en más la elección fue siempre hacer música argentina o latinoamericana?

Vitale: Nosotros hacemos un repertorio anclado en la música argentina. Básicamente el dúo nace como un dúo de intérpretes pero con una intencionalidad puesta en hacer versiones. Quisimos hacer algo nuevo, distinto, tratar de desmarcarnos, algo que aporte en lo particular a las versiones que uno está acostumbrado a escuchar de “Naranjo en flor” o “Grisel”. Hemos intervenido “El día que me quieras” y estamos muy conformes con el resultado. Le hemos dado otra impronta a canciones populares como “Piedra y camino” y “La última curda”. Después te puede gustar o no. Y en el caso de los clásicos que inmortalizó Juan, como los temas de la Trova Rosarina, no tenemos tanto la necesidad de hacerlos distintos a las versiones originales porque ya son canciones originales. Sí en lo que refiere a tango y folclore tenemos una intencionalidad de hacer algo diferente y creo que los resultados fueron buenos.

Baglietto: No somos ni criollos ni tangueros, nosotros nos sentimos músicos que hacemos música argentina. Lo que nos define o nos distingue es no hacer un tango desde el sitio que lo haría un músico de tango tradicional y no hacer folclore desde un sitio que lo haría un criollo, sino que elegimos darle una visión propia y creo que eso ha permitido que haya gente que se haya acercado a hacer tango. No nos arrogamos el mérito de nada, simplemente por experiencia sé que hay gente más joven que gracias a nosotros se acercó al tango por algunas versiones que hemos hecho. Creo que, si tenemos una cualidad, es esa, hacemos que esas músicas sean familiares y a la vez las diferenciamos de las versiones originales, haciéndolas más cercanas a nuestra visión.

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“Nosotros necesitamos subirnos al escenario, es lo que nos llena el alma”, dijo Baglietto. 

“Nosotros necesitamos subirnos al escenario, es lo que nos llena el alma”, dijo Baglietto.

—En tu caso Juan, ¿te sentís referente de una canción popular o con impronta rosarina?

Baglietto: Cuando uno tiene un sentido de pertenencia con un lugar no se modifica, a pesar de que uno viva en otro lado o tenga un mundo hecho en otro sitio. Yo me siento rosarino a pesar de que vivo hace cuarenta años en Buenos Aires y lo vivo como un bien. Me enorgullece decir que soy rosarino. Hay tanta gente que adoro y soy un agradecido de tener amigos, familia y proyectos en Rosario. Es una ciudad que tiene una particularidad, me gusta esta cosa de mostrar y decirlo, ser un poco como un embajador de algunas cosas de Rosario, entre ellas la música. Sin saberlo y sin ponerse pretenciosos, creo que hay una corriente musical que netamente define o se identifica con Rosario, con muchos de los autores y compositores rosarinos, y eso tiene que ser motivo de orgullo. Rosario tiene un mapa musical enorme.

—Gloria Guerrero decía que a vos, Lito, no sólo había que escucharte tocar el piano sino también verte, por la energía arriba del escenario. ¿Cómo te ves 30 años después?

Vitale: En general, cuando un músico se sube a un escenario te moviliza, te pasa algo, te transmite algo diferente, porque si está ahí es porque tiene algo para decir. Y si eso sucede cuando con Juan subimos al escenario bienvenido sea. Nosotros no somos conscientes de eso, con Juan antes de subirnos al escenario estamos hablando por teléfono, resolviendo temas familiares o arreglando un cable o charlando con los técnicos, pero cuando llega el momento de tocar nos transformamos en dos guerreros, metidos en la emotividad y el dramatismo y la entrega que cada uno de los conciertos nos propone. Somos bastante carnales arriba del escenario, entregamos esa vena nuestra que probablemente haya visto Gloria conmigo. Vamos prendidos fuego, a entregar todo. El resultado siempre va a ser de entrega, eso sentimos y queremos trasmitir, y si el público lo siente está logrado.

—En estos 30 años juntos, ¿les quedó pendiente tocar o invitar a algún artista a sus discos o shows?

Vitale: En mi caso vivo invitando artistas, lo hago en la TV Pública. Con Juan, cuando tocamos en dúo, hasta ahora no encontramos el lugar para compartirlo con alguien más, porque es muy fuerte y encerrado en sí mismo lo que sucede con los tangos y nuestras canciones. En realidad yo lo acompaño a Juan, hay un diálogo musical entre nosotros y en cada versión sutilmente hay modificaciones, por lo que sumar a alguien más a ese juego todavía no nos fue necesario. Pero hemos compartido momentos hermosos con Jairo o con Juan y los rosarinos. También teníamos pensado hacer algo con Sandra (Mihanovich), Juan y yo, pero todavía no está en los planes.

Baglietto: A Vitale le falta tocar con... no sé...

Vitale: ¡Hasta con Piñón Fijo toqué! (risas).

Baglietto: En mi caso tengo una anécdota que quedó en la imposibilidad, una invitación para compartir con Goyeneche, del que me quedé con las ganas de participar. En general, salvo que tengamos la ambición de juntarnos con Paul McCartney, no sé si nos quedó pendiente tocar con alguien más. Por esta cuestión de la libertad que tenemos al hacer música y rodearnos con otros artistas, creo que no tenemos grandes asignaturas en ese aspecto.

Vitale: Además, con el programa de tele conocí a tanta gente que para el show en el Anfiteatro vamos a invitar a Ana Lola y a la China Roldán, dos artistas rosarinas muy especiales. Y pensamos en sumarlas en el tema más rosarino que hay, “El témpano”, que se va engalanando con la presencia de tantos invitados.

—Invitaste a muchos músicos y músicas jóvenes a tu programa. ¿Cómo ven la escena musical actual y en especial la presencia de tantas mujeres?

Vitale: En el 2020 y durante este año hice varios encuentros virtuales a través de la tele y el 23 de enero produje un especial por el día de las Personas Músicas, por el nacimiento de Spinetta. Ahí se abrió algo que me encanta que es lo federal, en cada canción participan un montón de músicos de distintos lugares de la Argentina. Algunos con mucha fama, otros con poca, con más o menos trayectoria, tanto mujeres, hombres y personas de distintas elecciones sexuales, todo al servicio de once canciones que funcionaron muy bien. Juan y yo hemos sido criados en la libertad total. Mi viejo y yo teníamos la idea de que no había distinción, de que el mandato eran mujeres y hombres juntos, así que todo lo que produje antes de la Ley de Cupos siempre estuvo muy emparejado. No ponemos las energías en buscar especialmente mujeres músicas, sino que siempre seguimos en esa línea. Sara Hebe me encanta y Paula Maffia y Lucy Patané también, y desde siempre estuvieron Sandra, Hilda (Lizarazu), Fabiana (Cantilo) y Teresa (Parodi). Es un mundo de mucha genialidad musical el de les argentines. Además de todo eso, apoyamos la Ley de Cupo y sugerimos que se cumpla.

Baglietto: Comparo esta cuestión como cuando en los años setenta hacíamos cosas para sentirnos más fuertes. Se creaban asociaciones de músicos o agrupaciones que tenían que ver con la necesidad de visibilizarse. Adhiero profundamente a la igualdad o a la diversidad, casi lo mismo aunque signifiquen lo contrario, y comparo esta necesidad de juntarse con aquella que teníamos hace 40 años. Todo lo que sea para visibilizar la necesidad, el talento, la comunicación, la confraternidad y la cultura bienvenido sea.

Baglietto-Vitale - Ella ya me olvidó

—¿Cómo vivieron la pandemia?

Vitale: Algunos tenemos la suerte de haber podido bancar esta situación y tirar un poco de buena energía y creatividad. Esto no quiere decir que no suframos o hayamos sufrido, hay que pasar el momento y tener muy en cuenta cómo lo pasan nuestros hijos y la gente que queremos. Además, tenemos público que nos sigue y está bueno tirar buena onda.

Baglietto: Como dice Vitale, nosotros pertenecemos a un grupo de gente que tiene opciones, con lo cual no es que ha sido sencillo atravesar la pandemia, pero hay otra gente que no las tiene. En mi caso aprendí a relacionarme con otros músicos desde sus casas y aprendí a grabar con otros artistas a distancia. Igualmente, la cuestión del streaming está buena si es sólo una opción y no la única posibilidad. Nosotros necesitamos subirnos al escenario, ese es el código al que estamos acostumbrados, es lo que nos llena el alma. En nuestro caso la posta es el vivo, el aplauso y el aliento de la gente que no se compara.

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