Jodie Foster regresa al cine después de cinco años en un thriller futurista
La actriz dijo que "Hotel de criminales" es "clarividente". La película transcurre en una ciudad diezmada por el cambio climático y la escasez de agua potable.

Jodie Foster volvió a ponerse delante de cámaras en "Hotel de criminales", el filme de ciencia ficción y denuncia social que se estrena mañana. Después de cinco años dedicada a la dirección de cine y a propuestas de streaming, Foster aseguró que este thriller futurista, la ópera prima del inglés Drew Pearce, reunía temas de su interés y la desafió a un regreso en el que debía mostrar una notable transformación física.

Aunque estuvo al frente de varios proyectos como directora, la artista confesó que después de cinco décadas en la industria, la actuación, aunque ya no es su prioridad, le sigue apasionando. "No es que haya cambiado ser actriz por ser directora: le dí más prioridad", afirmó.

"Actué durante casi toda mi vida, desde los tres años", dijo la actriz estadounidense en un encuentro con medios. "Es lo que más he hecho en mi vida, así que no me siento extraña al volver a hacerlo", añadió.

"Este trabajo es un lujo y un honor. Después de 52 años, actúo porque me encanta. Eso es todo. Es la única razón. Ya puede ser algo rodado con un iPhone, con un papel pequeño o una aparición especial en televisión. No tengo más casillas que marcar en mi lista", indicó Foster, cuyo último papel en el cine fue la película de ciencia ficción "Elysium" (2013), junto a Matt Damon.

Entretanto, dirigió un capítulo de "House of Cards", dos episodios de "Orange is the New Black", otro de "Black Mirror" y la película "Money Monster", donde dirigió a George Clooney.

"No es que haya cambiado ser actriz por ser directora, sino que le he dado más prioridad", indicó Foster, quien dirigió su primera película, "Little Man Tate" (1991), a los 29 años. En 1995 llegó su segundo filme, "Home for the Holidays", y pasaron 16 años hasta que estrenó su siguiente obra, "The Beaver" (2011).

"Pasaba mucho tiempo entre una y otra y quería cambiar eso. Me interesa más la dirección, pero sé que cuando sea mayor volverán a cambiar mis prioridades. Me ilusiona ver qué haré como actriz cuando tenga 80 años con la riqueza que eso conlleva. Tal vez sea la única sin retoques", dijo Foster entre risas.

Ahora, la doble ganadora del Oscar a la mejor actriz por "Acusados" (1988) y "El silencio de los inocentes" (1991) elige con mucho cuidado sus apariciones en la gran pantalla, y no dudó en seleccionar el guion de "Hotel de criminales" como su siguiente trabajo.

"Lo elegí porque implicaba una transformación física", reconoció Foster. "Se trataba de volver al cine con un aspecto muy diferente a como me conoce la gente. Hubo cierta resistencia porque resulta estremecedor verme por primera vez", concedió la actriz sobre el aspecto con el que aparece en el filme.

"Hotel Artemis", ópera prima del británico Drew Pearce, guionista de "Iron Man 3" y "Misión imposible: Rogue Nation", lleva la acción a una futurista ciudad de Los Angels sacudida por violentas protestas en las que la población pide agua potable.

En ese caos, unos ladrones malheridos ingresan en el hotel Artemis ("Hotel Artemis" es el nombre original del filme), gestionado por una enfermera que lleva dos décadas al frente de esa sociedad secreta con una sala de emergencias destinada únicamente a sus miembros.

El filme, donde aparecen Sofia Boutella, Charlie Day, Jeff Goldblum y Dave Bautista, toca temas como la desigualdad salarial, el cambio climático, los problemas del sistema de salud estadounidense, la falta de agua potable en ciertas zonas e incluso la brutalidad policial, aspectos que atrajeron a la intérprete.

"La película mira hacia los próximos 25 años. Son cosas que están pasando ya y que van a ir a más. Creo que es una historia clarividente. Muestra adonde nos dirigimos", señaló Foster, que mencionó "Matrix" como un ejemplo de cine de ciencia ficción que se adelantó a la realidad a la hora de mostrar cómo sería la sociedad en poco tiempo.

"¿Gente durmiendo en sus cuerpos pero haciendo de todo conectados a unos cables? Eso es lo que hacen mis hijos un domingo por la mañana", señaló la artista. "La tecnología es fascinante. El ser humano tardó miles de años en perder el pelo, pero únicamente tardó segundos en sucumbir a la revolución digital. Todo cambió de la noche a la mañana", indicó.

Foster, en cambio, lamenta que el movimiento feminista del "Me Too" no se haya implantado en Hollywood a la misma velocidad.

"Cuando era niña nunca ví a otras mujeres a mi alrededor, más allá de alguna artista de maquillaje y alguna supervisora de guión, ocasionalmente", declaró la actriz de 56 años y añadió: "Crecí con hombres. Ellos fueron mi escuela de cine y mi familia. Hoy en día hay paridad en casi todos los departamentos, pero no en el número de directoras", apuntó.

Como solución, la artista sugirió la idea de las cuotas, algo que, según afirmó, se da con éxito en Europa.

"Parece una locura, pero funciona. El problema es sistémico. Dicen que no hay mujeres suficientes que puedan dirigir una película de 150 millones de dólares, pero eso ocurre porque no se les ha dado la oportunidad de dirigir otras películas más pequeñas. Y cuando sucedió, no se les dio una segunda oportunidad", manifestó.