Escenario

Joaquín Sabina llegó a la Argentina y no dudó en confesar su amor a Rosario

“Sólo en la Argentina se puede hacer esto: dar una conferencia de prensa con un cigarrillo y tomando cerveza”, disparó ayer Joaquín Sabina haciendo un gesto de sorpresa con sus ojos y subrayando la ocurrencia con una carcajada.

Martes 15 de Marzo de 2011

“Sólo en la Argentina se puede hacer esto: dar una conferencia de prensa con un cigarrillo y tomando cerveza”, disparó ayer Joaquín Sabina haciendo un gesto de sorpresa con sus ojos y subrayando la ocurrencia con una carcajada.

Unos minutos antes se había anunciado que se agregaría una función extra, el 13 de abril, en Buenos Aires, la que se sumará a las 15 previstas para su paso por la Uruguay y Argentina, entre las que se incluye Rosario y representantes de Sony Argentina le entregaron el disco doble platino por su disco “Vinagre y rosas”.

En el cálido mediodía porteño, Sabina se presentó ante un auditorio de una veintena de periodistas que lo esperaba en el Luna Park, donde presentó su gira por la Argentina de “El penúltimo tren”, espectáculo que tendrá su parada en la estación de Rosario el próximo sábado 26, en el Salón Metropolitano (Alto Rosario).
 

Con saco de fondo oscuro y grandes cuadros rojizos, sombrero blanco y medias con rayas horizontales, el trovador se apoltronó en un blanco sillón vintage dispuesto, con una gran sonrisa, a responder las preguntas de los presentes. Cuando este enviado se presentó como proveniente de Rosario, el cantante rápidamente interrogó “¿De Rosario Central?”.

La pregunta apuntaba a las razones por las cuales había declarado en un reportaje que “Buenos Aires es un barrio de Rosario”. El oriundo de Jaén dijo: “Me anticiparon, cuando dije eso, que lo pagaría caro.... Es verdad que me gusta mucho Rosario, primero porque allí tengo muchos amigos, desde (Juan Carlos) Baglietto, que fue el primero, hasta Fito (Páez) y el Negro (Roberto) Fontanarrosa... Y luego el amor a los colores de Rosario Central. Y después a ese clima portuario, antiguo que tiene, a esa memoria que aún conserva, los marinos del puerto, las putas... Todo eso me encanta”, sentenció.

Con un clima de jovialidad, el artista dejó en claro que no piensa abandonar la carrera al remarcar que lo de “El penúltimo tren” viene a cuento de que está seguro “que no será el último”.

Sabina no ocultó en ningún momento su romance con la Argentina. “Ayer cuando entraba por la 9 de Julio el corazón me daba saltos como la primera vez que vine a este país, ahora me siento muy en casa, bien porteño”, indicó después de dos décadas de viajes y conciertos. Incluso no dudó en remarcar que “Con Argentina aún tenemos una relación de amantes”.

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