Escenario

Historias simples contadas con minimalismo

El autor local exhibe hoy el mediometraje “Hermano querido”, en Arteón. “Quise mostrar el choque cultural que se da dentro de una familia”.

Lunes 02 de Noviembre de 2015

 Hansel Germán Monzón muestra su “drama woodyallenesco”. Se trata de “Hermano querido”, el mediometraje que se exhibirá desde hoy y hasta el viernes, a las 18.15, en Arteón, Sarmiento 778, planta alta. El realizador local cita a Woody Allen como una referencia ineludible, debido a que en su producción aborda un tema muchas veces visto en la obra del autor de “Manhattan”: el desencuentro en la pareja.

   La historia, con guión y dirección del autor, cuenta el derrotero de Matías, un músico rosarino radicado en Italia, donde emigró hace años en busca de cumplir el sueño de vivir de su arte. Ya consagrado con su orquesta de tango, regresa a visitar a sus afectos, pero su presencia produce una crisis en la familia perfectamente constituida de su hermano. Con realización de Encuadre Producciones, “Hermano querido” está protagonizada por Raúl Calandra, María Laura Lavizzini (Lala Brillos), Julián Sanzeri y Juliana Morán.

   —¿Cómo surge el proyecto?

   —Estuve mucho tiempo sin filmar por lo que comencé un taller de escritura narrativa con el profesor Marcelo Scalona, como una forma de canalizar mis ansias de contar historias y sin tener que enfrentar la complejidad de un rodaje, algo que me tenía un poco acobardado. En el taller descubrí a Raymond Carver, con quien me identifiqué inmediatamente al sentir que su forma de narrar encajaba perfectamente con mis historias. Luego de un par de años y haciendo un repaso de mis escritos, me di cuenta que tenía material para algunas películas. Por ese estilo carvereano, donde con intimismo y minimalismo se cuentan historias simples, de esas que le pasan a seres anónimos, supuse que si podía llevar esa “simpleza” sugerida por el texto a la forma de narrar con la cámara, la película sería posible.

   —¿Cómo armaste el elenco?

   —A Raúl Calandra lo conozco desde hace muchos años, aunque hacía bastante que no nos veíamos. Hemos trabajado en películas de otros realizadores, él por supuesto actuando y yo como técnico de efectos, que fue a lo que me dediqué en un tiempo, algo que tuve que aprender por necesidad de resolver algunos efectos visuales en trabajos míos, ya que no había en Rosario nadie que lo hiciera. A María Laura Lavizzini me la recomendó un amigo que la conocía como actriz y la verdad me sorprendió. A Julián Sanzeri lo conocía hacía un tiempo, sabía que era músico y se lo propuse más que nada por el psique du role. No sabía que era actor y cuando hablamos del proyecto resultó que era un actor experimentado, había comenzado de niño con su tío, el admirado y querido Norberto Campos. A Juliana Morán la tuve que elegir a partir de un casting. Fue la actriz que más me costó conseguir, no me venía bien ninguna, pero tanto buscar tuvo su recompensa, creo haber logrado un muy buen laburo.

   —¿Dentro de qué género lo ubicarías?

   —Bueno, si tenemos en cuenta la calificación drama o comedia, obviamente sería un drama. A mí me gustaría llamarlo un drama woodyallenesco.

   —¿Por qué surge específicamente el relato sobre un músico y su relación con su familia?

   —Lo que quise mostrar es ese choque cultural que se da, inclusive, dentro de una misma familia, donde uno de sus integrantes decidió vivir distinto al resto, plantarse en un lugar propio y no seguir los mandatos sociales o familiares. Y bueno, lo del músico creo que se me ocurrió por eso, porque el músico, en general, es un baluarte contracultural, por lo menos los que me gustan a mí.

   —¿Qué opinión tenés del cine que se produce en Rosario?

   —La verdad, no he visto tanto como para dar una amplia opinión, pero de lo que vi me gustó mucho “Bienvenido León de Francia”, de Néstor Zapata. Me pareció una historia muy nuestra y muy tierna. Me gustó también una película llamada “100.000 atados”, porque es original, jugada, hay ahí una apuesta interesante y está lograda. He visto algunos cortos de jóvenes, alcanzo a ver talento en varios, pero lo que me preocupa de muchos es la gran influencia televisiva y de Youtube, pero no una influencia que pueda considerar creativa, es como una influencia de formas, pero de formas vacías, es mi atrevida opinión.

   —Así como existe una actividad teatral intensa en la ciudad, ¿creés que es posible desarrollar una industria de cine local?

   —Como creer lo puedo creer, pero hay gente que viene batallando desde hace mucho y por algo no se da. Creo que a pesar de haber estímulos económicos del Incaa, no hay un apoyo posterior, tan necesario para que los trabajos se difundan, eso atenta contra la producción cinematográfica, el realizador filma para que su trabajo se difunda, si se detiene esa rueda se pierde el entusiasmo y nadie quiere poner dinero.

   —¿Cuál es el desafío de producir en tu ciudad?

   —Para el tipo de trabajo que he encarado, no hay un desafío, hasta ahora, a pesar de haber trabajado cada vez más profesionalmente, nunca lo hice con o por dinero y el hecho de haber podido armar, en esas condiciones, un equipo de gente con experiencia. Allí están Fernando Zago en cámara y dirección de fotografía; Oscar Vega en dirección de arte, Esteban Sesso en banda de sonido, Juanchi Durán como sonidista, lo mejor de la ciudad. Y me allanó mucho la concreción del proyecto.

   —¿Tenés otros proyectos?

   —”Hermano querido” es un mediometraje de 45 minutos, es la primera historia de un tríptico con el que quedaría conformado el largometraje. Cada una de las historias tiene su propia unidad narrativa, lo que me permite presentarla de a una, pero están ligadas por un tema común: el desencuentro en la pareja. Este verano espero poder filmar la segunda de las historias, ya está el guión y casi tengo a los actores.

   —¿Qué expectativas tenés con la película?

   —Por el momento pienso presentarla en festivales, pero para eso voy a esperar a terminar el largo.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS