Escenario

"Hacer un doble papel es un golazo para los que nos gusta payasear"

La actriz interpreta a dos hermanas gemelas separadas al nacer que no tienen nada en común y que llevan vidas totalmente opuestas. Hoy se estrena “Educando a Nina”.

Lunes 11 de Abril de 2016

"Educando a Nina", la nueva comedia de Telefe, debutará esta noche, a las 21.30, en la pantalla de Canal 5. Allí Griselda Siciliani tendrá el desafío de encarnar dos papeles muy distintos: Nina, una joven bailarina de cuarteto con una personalidad explosiva y abierta, y Mara, una egocéntrica y frívola empresaria. Nina y Mara son dos hermanas iguales que no se parecen en nada. Ellas son hermanas gemelas, separadas al nacer, que llevan vidas opuestas, desconociendo la existencia de la otra. Pero la historia de las dos cambiará radicalmente cuando Nina se vea obligada a vivir la vida de su hermana.

"No es tan complicado hacer dos papeles", aseguró Siciliani. "Es más una exigencia física y mental para organizarte. Fue como juntar a dos personajes de dos tiras, pero hay que tener en cuenta que siempre deben estar oponiéndose. Fue un gusto total", dijo la actriz en charla con Télam. "La primera vez que vi cómo se cruzaban mis chicas me emocioné. Estoy feliz. Esto es un golazo para los que nos gusta payasear", agregó.

Una serie familiar. Nina y Mara son hijas extramatrimoniales de Manuel (Juan Leyrado), quien, por disposición de su hermano, se quedó con Mara sin saber que su amante había tenido gemelas. "Es una serie muy familiar, para reírse. Por momentos es naive, pero tiene los condimentos de una telenovela atravesados por el humor. Tiene los enredos necesarios de un culebrón, pero con la comedia de por medio. Ese es uno de los ganchos", comentó Siciliani, quien ya trabajó en Telefe el año pasado en 20 capítulos de "Viudas e hijas del rock and roll".

Fue justamente el lanzamiento de una comedia lo que se impuso el día de la presentación de la tira, cuando tanto la actriz como los directores, Mariano Ardanaz y Javier Pérez, resaltaron que no hay novelas de ese género hoy en la televisión local, donde predominan los dramas y los programas políticos.

"Creo que es una casualidad que no haya comedias en la tele", opinó Siciliani, a la vez que destacó que "Educando a Nina" es un programa "para toda la familia, en un horario en que se juntan a ver televisión". "Es verdad que entre los actores sabemos que hacer comedia no es fácil y hacerla en televisión mucho menos. Requiere de mucha creatividad y predisposición", remarcó la actriz, que está casada con Adrián Suar. "Además hay que rodearse de otros que puedan hacerlo. Si alguien no te devuelve la pelota es difícil ser buena comediante", aclaró.

Según comentó, en "Educando a Nina" encontró a ese equipo que la acompañó a realizar su papel, con un elenco que une a Esteban Lamothe, Rafa Ferro, Diego Ramos, Verónica Llinás, Juan Leyrado, Vivian El Jaber, Carola Reyna, Enrique Liporace, Martín Slipak, El Turco Naim, Chachi Telesco y Lucas Velasco.

"El proyecto me atrajo en todo sentido: la historia en sí y los dos personajes que debo representar", comentó la actriz, que también protagonizó tiras y unitarios como "Patito feo", "Farsantes", "Para vestir santos" y "Los únicos".

Ritmo de cuarteto. Los enredos en "Educando a Nina" empiezan después de que en un viaje a España, Mara, que fue criada como hija legítima de Manuel, es encarcelada por tenencia de drogas y, ante la amenaza de que esto se haga público, encuentran a Nina para que la reemplace, sin saber que ella es la hermana de la encarcelada. El título se da porque, justamente, antes de presentar en sociedad a la "falsa Mara" deben enseñarle su carácter a la impostora, quien trabaja como bailarina de cuarteto en el grupo de su novio (Furtado), lo cual es una "novedad" dentro de la televisión. "Nos metimos en el mundo de Córdoba y el cuarteto. Es una música que me encanta, que la tenía en el oído y que me gusta bailar. Vimos un poco cómo es la interna, pero también seguimos el libro", aclaró la actriz.

En medio de una televisión invadida por telenovelas extranjeras, Siciliani afirmó que se siente más atraída por las tiras locales que por los enlatados que vienen de afuera. "Quizás es porque no me engancho con el doblaje del idioma, pero la verdad es que me gustan mucho más las ficciones argentinas que las extranjeras. Acá tenemos mucha calidad", recalcó. "La verdad es que no veo como una amenaza los enlatados —sostuvo—, pero sí reconozco el fenómeno y veo que funcionan. Son los programadores los que los buscan, no los Reyes Magos. Si funcionan en todo el mundo no me parece raro que funcionen acá, pero somos nosotros los que tenemos que ver cómo hacer las cosas bien", se explayó.

La competencia. "Educando a Nina" competirá en su franja horaria con "Los ricos no piden permiso", la telenovela de El Trece, el canal que dirige Suar, el esposo de Siciliani. Pero la actriz afirmó que ellos no compiten en la intimidad de su casa. "El mismo me dijo: «Tenés que hacer esta comedia, vas a brillar». El tiene muy separado lo profesional de lo personal, no sé si por terapia, por experiencia o por qué", reveló.

Con respecto a su futuro, esta ganadora de un Martín Fierro como artista revelación en 2005, comentó que ya le han hablado de proyectos para Netflix, pero que por el momento no se sentó analizar ninguna oferta porque en el corto plazo está enfocada en el estreno de "Educando a Nina", el nuevo desafío para el prime time de Telefe.

Una historia de integración de dos culturas diferentes

“Educando a Nina” es una historia de la integración de dos clases sociales, de dos culturas diferentes, y también de cómo el amor vence todo tipo de distancias. Treinta años atrás, Manuel (Juan Leyrado), dueño de una prestigiosa editorial, estaba casado pero tenía una historia clandestina con una bella bailarina que queda embarazada. Para no complicar su matrimonio, desaparece y se refugia en su hermano José (Enrique Liporace). La bailarina da a luz gemelas y muere en el parto. José le avisa a Manuel que fue padre, pero sólo le entrega una niña y le oculta la existencia de su gemela, de quien José se apropia y la anota como Nina, su hija biológica. Por otra parte Manuel no es sincero con su mujer, miente con respecto al origen de la niña y le plantea su deseo de adoptarla. Pero la adopción de Mara termina siendo la causa del fin del matrimonio y  Manuel queda a solas con la niña. Treinta años más tarde, Manuel recibe la noticia que cambiará el rumbo de la historia: Mara queda detenida en España porque la encontraron intentando entrar al país con droga. Manuel le pide ayuda a su mano derecha, Patricio (Diego Ramos), para mantener la noticia en secreto. Entonces Manuel ve el videoclip de un grupo de cuarteto en donde una de las coristas parecería ser sosías de su hija Mara. Manuel apelará a cualquier solución con tal de que no naufrague la editorial y va en búsqueda de Nina. Se reúnen con ella y le hacen una oferta extraña: hacerse pasar por una persona muy parecida a cambio de mucho dinero. Manuel lo ve a José y comprende que Nina es su hija, y queda totalmente impactado. Pero enseguida empieza el entrenamiento en secreto para convertir en pocos días a Nina en Mara. Patricio será el encargado de educarla e iniciar su transformación, que parece imposible.

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