Escenario

Guillermo del Toro regresa al cine con un oscuro cuento de hadas

“La Cumbre Escarlata” llega a las salas rosarinas este jueves. El director mexicano ganador del Oscar por "El laberinto del Fauno" dijo que se trata de "una película realmente escalofriante".  

Miércoles 14 de Octubre de 2015

El director mexicano Guillermo del Toro regresa al terror con "La Cumbre Escarlata", una historia de suspenso psicológico inmersa en el reino de los oscuros cuentos de hadas, que se estrena mañana en los cines rosarinos.

Siguiendo el éxito de sus exitosas películas como "Hellboy" (2004), "Hellboy II: The Golden Army" (2008), "Pacific Rim" (2013) y la saga de "El hobbit", el maestro del terror, del Toro, trae a la pantalla un oscuro e imaginativo romance gótico protagonizado por Mia Wasikowska, Jessica Chastain, Tom Hiddleston y Charlie Hunnam.

El realizador explica la premisa de su más reciente trabajo en seis simples palabras: "Los humanos son el verdadero horror". Con semejanzas a "El espinazo del diablo" (2001), una historia de amor de época velada por el horror, y a la obra maestra hablada en español tres veces ganadora del Oscar, "El laberinto del Fauno" (2006), su nueva película explora el obsesivo tema de que el amor es en realidad una dulce trampa.

Ubicada en el año 1901, a "La Cumbre Escarlata" se le ha dado un estilizado aspecto gótico contemporáneo a través del hipnótico estilo visual de del Toro. El público será arrastrado a un destino aterrador como ningún otro, donde la nieve sangra y cada esquina esconde un fantasma que permanecerá en su mente mucho después de que la película termine.

La película es conducida por la ingenuidad de su protagonista, Edith Cushing, interpretada por la actriz polaca-australiana, Wasikowska, cuyo primer papel importante lo obtuvo en la película de Tim Burton, "Alicia en el país de las maravillas". La joven Edith es una aspirante a escritora que vive con su padre en Búfalo, Nueva York, en los albores del siglo XX. Ella ha crecido atormentada por la pérdida de su madre y fue maldecida con el poder de comunicarse con las almas de los muertos.

Edith se encuentra indecisa entre dos pretendientes rivales: su compañero de la infancia, el Dr. Alan McMichael (Hunnam) o el irresistible forastero Thomas Sharpe (Hiddleston). Cuando su padre muere en circunstancias misteriosas, Thomas se lleva a Edith a su lujosa finca familiar llamada Allerdale Hall; una vasta mansión gótica en las remotas colinas inglesas llena de misterio y peligro. Ubicada en lo alto de una mina subterránea, la arcilla roja como la sangre se filtra a través de la nieve y tiñe la ladera de la montaña, ganándose así el sobrenombre de "La Cumbre Escarlata". Pero Thomas y Edith no están solos; la Cumbre Escarlata toma vida propia mientras que ella es perturbada con pesadillas y fantasmas. Pero el verdadero monstruo de la mansión está hecho de carne y hueso.

¿Podrá Edith descifrar el misterio de sus visiones antes de que sea demasiado tarde? Mientras el amor se convierte en locura y la pesadilla se vuelve una realidad, todo aquel que ponga un pie en la Cumbre Escarlata está en grave peligro.

Wasikowska no ve a Edith como una heroína, ni cree que haya un "bueno o malo" en la película. "Todos los personajes son relativamente ambiguos, lo suficiente para poderlos ver de ambas formas... todos hacen lo necesario para sobrevivir", reflexionó.

Para del Toro, el material de exploración de este género puede tener fantasmas, castillos en ruinas y "puede tener toda la parafernalia de una película de horror" pero intrínsecamente escondida está la clásica historia de amor en la cual "un personaje virginal está descubriendo un secreto, un tesoro, un oscuro pasado".

"La Cumbre Escarlata" es, de acuerdo con del Toro, "el más oscuro cuento de hadas", y la receta clásica incluye a un personaje en su viaje hacia la madurez. "Guillermo tiene la imaginación más precisa y rigurosa de los directores con los que he trabajado. Encuentra la belleza en las sombras", dijo Hiddleston.

"La Cumbre Escarlata" está en sintonía con las exploraciones de las aclamadas producciones de del Toro habladas en español, mismas que le valieron al realizador mexicano el reconocimiento internacional.

En consonancia con la personalización de su cuento, del Toro llenó su historia con muchos de los elementos que lo identifican. Algunos, tales como polillas y mariposas, fueron inspirados por las fascinaciones de su niñez, y ella vienen a representar a los personajes de Lucille y a Edith. Otros se han convertido en elementos básicos de su narrativa, como los juguetes mecánicos hechos con engranajes y mecanismos de cuerda, o la guarida tipo caverna subterránea que es usada para esconder profundos secretos o emociones. Lo que atrae a del Toro en su trabajo es "usar fantasmas para eliminar los antídotos humanos, para iluminar la historia de una forma humana". El tomó el clásico romántico gótico y le infundió su imaginativo acercamiento al construir una mansión embrujada que se convirtió en el centro del misterio. Aquí, el miedo vive dentro de las paredes.

De acuerdo con del Toro, "la forma en que se dirigió la película fue creando dos capítulos completamente diferentes. La primera parte sucede en América, y América es tabaco, oro y ricos sepias; es el color de progreso y de la vida. Cuando vamos a la Cumbre Escarlata, todo se vuelve frío y oscuro. Es una película realmente escalofriante".

La arquitectura del miedo

En las películas de Guillermo del Toro, las locaciones son clave para contar la historia. Así como en “El laberinto del fauno” y “El orfanato”, en “La cumbre escarlata” la mansión elegida para el filme fue diseñada especialmente. Allerdale Hall es una vasta mansión gótica asentada en la cima de una remota colina inglesa, con generaciones de secretos enterrados en su interior.“Es el set más grande que he visto en mi vida”, destacó el actor Tom Hiddleston.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS