Escenario

Griselda Siciliani: "Para este personaje utilicé mi oscuridad"

La actriz habló de su protagónico en "Morir de amor", la serie de Telefé que se estrenará el miércoles por Canal 5.

Domingo 14 de Octubre de 2018

Seductora, avasallante y multifacética, Griselda Siciliani va de la tele al teatro, del canto al baile, y se saca 10 en todas las materias. Viene de ganar el Martin Fierro por su primer protagónico en "Educando a Nina", y ahora, encara su segundo rol central en el primetime con la nueva serie de Telefe "Morir de amor", que se estrena el miércoles próximo en la pantalla de Canal 5. La ex mujer de Adrián Suar sale de su faceta de comediante para mostrar, tal como ella misma lo define "su lado más oscuro", en la piel de Elena, una mujer a la cual le diagnostican una enfermedad terminal. "Elena es un personaje políticamente incorrecto y las decisiones que toma a partir de esa situación no son muy naif. Y eso abre un juego para la actuación que es enorme", contó Siciliani en una entrevista con Escenario en el lujoso Faena Hotel de Capital Federal. Además, opinó sobre el nivel de la ficción argentina, dijo que la actuación "te alimenta, te cura y te sana las heridas", y confesó: "Yo me enamoro todo el tiempo, todos los días".

   La ficción está dirigida por Anahí Berneri, responsable de "Alanis" (ver aparte), convirtiéndose así en la única directora mujer que dirige en televisión actualmente. El elenco se completa con Esteban Bigliardi, que interpreta a Juan "Deseado" Molina, un hombre con rasgos psicópaticos que seduce a mujeres que están por morir para "despenarlas". Agustín Sullivan, Brenda Gandini y Nacha Guevara también formarán parte de este elenco de lujo.

   —Qué desafíos te implicó este papel tan intenso?

   —Es un gran desafío como cualquier personaje, pero los temas en lo que se mete la serie, universales, como la muerte y la enfermedad, te interpelan de otra manera. A mí me tocó mucho eso. A cada personaje de la serie le toca lidiar con diferentes temas, al mío le toca lidiar con una enfermedad terminal. Entonces es una situación límite que uno no conoce, lo ves en la vida pero no te tocó, entonces no podés recordarlo. Así que es lindo porque tenés que imaginar. Pero la imaginación va hacia lugares terribles. Elena es un personaje políticamente incorrecto y las decisiones que toma a partir de ese pronóstico no son muy naif. Y eso abre un juego para la actuación que es enorme.

   —El público se volvió más exigente a la hora de ver ficción, ¿cómo pensas que va a impactar esta producción en el público?

   —Por primera vez, me pasa que no tengo idea, porque es algo que nunca hice y que nunca ví. Esta novela es muy distinta a nivel estética y a nivel relato. Es muy zarpada. En un momento es un thriller porque mi personaje se convierte en una investigadora, en otros momentos, la ficción se pone lúdica, poética, y hay cosas que hasta yo me sorprendo de haber hecho. No tengo idea de cómo lo puede recibir el público. Al que le gustan las cosas locas están expectantes. Hay que tener ganas de sumarse, creo que va a haber un grupo muy cautivo de esta historia, que es muy fuerte. No lo puedo vender como algo liviano porque no lo es. Pero bueno, está en un horario tarde. Creo que la ficción argentina está mejorando en todos los rubros, hay gente muy talentosa. Además, hay más plataformas para que después se vean. Ahora, con las nuevas plataformas, las series tienen otro recorrido y los productores se explayan más. Estoy muy ansiosa.

   —Telefe tiene un prime time muy consolidado con "100 días para enamorarse". Lo vivís con presión o tranquilidad?

   —Con tranquilidad. Vaya bien o vaya mal, no va a depender de nosotros. Vamos a ir con una ficción amiga que le va muy bien. Y esto es otra cosa. "Morir de amor" es una serie que tenés que tomar la decisión de verla, no es que te quedó prendida la tele y la viste. Porque todo el tiempo pasan cosas. No hay momentos de transición, cada escena es fuerte.

   —Qué cosas tomaste de Griselda para componer este personaje y en qué te diferencias completamente? ¿La incomodidad funcionó como motor creativo?

   —Sí, por supuesto. El personaje tiene muy poco de mí. Pero para este personaje utilicé mi oscuridad, que todos tenemos. Poder hacer un personaje que está todo el tiempo en un plano muy oscuro estuvo muy bueno. Elena es muy seca, sobre todo al comienzo. Es una heladera, muy parca, parece que las cosas no la atraviesan, ni siquiera que le digan que va a morir. Entonces tuve que ir a buscar ese lugar frío en mí, que no es común, pero que me divirtió. Y trabajé con la incomodidad a todo nivel: con las escenas, las locaciones. Grabamos con muchísimo frío. Grabamos en una torre de 50 pisos de altura, en un precipicio, desde esas cosas reales incómodas, hasta la incomodidad de atravesar escenas fuertes de todo tipo: violentas y dolorosas. No es lo mismo que hacer una comedia que agota, pero desde otro lugar.

   —Qué sentiste interpretando a este personaje?

   —Todo lo que mi personaje decide hacer, yo no lo haría, pero terminé amándola. Todas las cosas que ella piensa a partir de esa situación no es lo que yo pensaría, pero me pongo en su situación, y bueno, uno tiene el prejuicio de decir "a mí si me dicen que tengo poco tiempo de vida haría tal cosa". Y no sé realmente. Porque con esa decisión te cambia tu naturaleza. No sabés con qué te podes encontrar en las situaciones más extremas del ser humano.

   —¿Qué le suma la directora Anahí Berneri a esta ficción?

   —Anahí es una genia, estoy muy contenta que se haya sumado a la televisión. Su mirada y su locura, ví sus imágenes y dije "wow". Es una gran incorporación para nuestra tele de aire. Es una trabajadora incansable, muy apasionada, siempre está pensado en qué sumar. Nunca había trabajado con una mujer de directora. Y eso se nota en el relato.

   —¿Te pasó, como dice Charly García, "morí sin morir y me abracé al dolor" por amor?

   —Amo a Charly. Sí obvio, porque es de ahí de donde los actores nos agarramos. Cuando te dicen que tenés que actuar como si te fueses a morir, no lo viviste y no sabés cómo es... pero sí sabés cómo es morir sin morir por amor. Me he sentido así, lo vivimos todo el tiempo. El amor es el sentimiento más límite. Si hemos vivido una historia de amor creo que podemos actuar cualquier cosa. Y me agarro bastante de mis momentos oscuritos. Creo que alimentás a la actuación con tu vida y la actuación te alimenta, te cura y te sana las heridas.

   —Tenés ganas de volver a enamorarte?

   —Me da igual, si estoy bien conmigo, estoy bien sola o con alguien. Yo me enamoro todo el tiempo, todos los días.v

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

script type="text/javascript"> window._taboola = window._taboola || []; _taboola.push({flush: true});