Escenario

Green Day cumplió durante tres horas

Unas  40 mil personas disfrutaron anoche de un largo show de la  taquillera banda pop-punk estadounidense Green Day, cuyo líder  Billy Joe Armstrong, saturó con un decálogo del demagogo,  absolutamente innecesario.

Sábado 23 de Octubre de 2010

Unas  40 mil personas disfrutaron anoche de un largo show de la  taquillera banda pop-punk estadounidense Green Day, cuyo líder  Billy Joe Armstrong, saturó con un decálogo del demagogo,  absolutamente innecesario.

La anterior visita de este grupo californiano fue hace 12  años, y en ese tiempo pasó por crisis artísticas hasta que se  reinventaron con la opera punk “American Idiot”, con la que  volvieron a conquistar al público rockero, en especial al público  adolescente.

La expectativa por verlos era grande y se acrecentó con la  persecución que el gobierno porteño realizó sobre los grandes  conciertos, esta fecha pasó del estadio de River Plate, a un predio  en Costanera Norte, luego al Hipódromo de San Isidro y, por último,  adonde recaló anoche, los terrenos de la ex Ciudad Deportiva de  Boca Juniors.

Por eso anoche, a la gente no le importó que el predio  quedara a metros del Río de La Plata en una noche fría que  anunciaba sudestada, y que tuvo como protagonista a un tenaz y  penetrante viento.
Junto al bajista Mike Dirnt y la baterista Tree Cool, fueron  construyendo a lo largo de los años la idea de ser, hoy, la banda  punk más taquillera con 65 millones de discos vendidos en el mundo.

Green Day no tiene la altura artística de los Clash ni la  emotividad de los Ramones, pero tampoco hace ese punk de McDonald`s  que tocan Blink 182, Paramore, Offspring y otros grupetes.

En sus dos últimos discos “American Idiot” y “21 Century  Breakdown”, el grupo lanzó una dura critica a George W. Bush y a  las graves consecuencias económicas de su gobierno y de las guerras  en Irak y Afganistan, pero también se ocupa de la falta de trabajo  y de la grave situación de los jóvenes sin futuro en su país.

Con todos estos ingredientes, la expectativa para verlos era  grande y el grupo cumplió con todo, sonando de manera notable,  tocando más de 30 temas en casi tres horas, amén de que Armstrong  batió el récord de “Aryentina” gritadas en una noche y de gestos  demagógicos.

“Ustedes son el mejor público del mundo”, “Esta es nuestra  noche y ustedes van a poder disfrutar del mejor show del mundo”,  fueron algunas de las frases que el cantante, líder y gitarrista  lanzó a lo largo de la noche.

Hubo otros gestos más tolerables como los fans que subieron y  a los que trato amablemente haciéndolos partícipes de la fiesta:  uno de ellos corrió desde el centro del escenario y se tiro al  mosh, otro cantó con él, una chica bailó y cantó con él “Are we  waiting” y luego lo besó.

Otra fans se llevó una guitarra de regalo por subirse y  cantar en “Longview”, del exitoso “Dookie” de 1994 y un último se  dio el lujo de mostrarle las nalgas a todo el público junto al  cantante.

Mientras tanto, en lo que a canciones se refiere, tocaron  todos los éxitos de “American Idiot” y de “21 Century Breakdown”,  en el medio hubo un set del notable “Dookie”, y un par de meddley  con clásicos del rock mundial.

En el primero de ellos tocaron “Blitzkrieg Pop” de los  Ramones, “Sweet Child of mine” de Guns n` Roses y “Higway to hell”  de AC/DC, mientras que en el otro tocaron “Satisfation” de los  Rolling Stones, “Break on through” de los Doors, “Hey Jude” de los  Beatles.

Musicalmente, la banda despejó cualquier crítica, suenan de  manera notable y con los aportes del guitarrista Jason White y del  tecladista Jason Fresse, se sostiene un sonido mucho más complejo  que el de tradicional punk de pub.

Esas marchas y canciones con bajada de línea, de una  elaborada estructura musical pudieron apreciarse en las iniciales  “Song of the Century” y “21 Century Breakdown”, en los 7 minutos de  “Jesus of Suburbia”, en “21 Guns”, y en “American Idiot”.

Para el final, y con el público resistiendo el frío viento de  la sudestada, quedaron la hermosa balada “Wake me up when  septembers end”  y la acústica “Time of your life”, luego de más de  tres horas de rock y pirotecnia, que dejaron a la gente que pagó  una buena cifra, más que contenta y con la panza satisfecha de  rock. (Télam)

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS