Escenario

"green book", un pianista en el centro del infierno

Viggo Mortensen contó cómo es el filme que coprotagoniza junto a Mahershala Ali, con el que el director Peter Farrelly pasó de la comedia zafada a una historia sobre el racismo.

Domingo 10 de Febrero de 2019

"Green Book" marca un punto de inflexión en la carrera de sus dos responsables: su director, Peter Farrelly, debuta en el drama y en solitario, sin la compañía de su hermano Bobby, y Viggo Mortensen, deja de lado sus personajes taciturnos para ponerse en la piel de un ítaloamericano rudo y locuaz. Se trata de una comedia con tintes dramáticos basada en hechos reales que transcurre en el sur de Estados Unidos, cuando un virtuoso pianista negro interpretado por Mahershala Ali, decide dar una serie de conciertos en el epicentro de la segregación racial. La película, que se estrena el jueves y está nominada a diez premios Oscar, se basa en la vida real de Tony Lip (Mortensen), cuyo nombre real era Frank Anthony Vallelonga que trabajaba como personal de seguridad en el club Copacabana de Nueva York y que en 1962 se convirtió en el chofer de Don Shirley (Ali), en un viaje que les cambió la vida.

   Para protagonizar "Green Book", Mortensen, debió engordar más de 20 kilos a fuerza de ingerir panchos y pasta. Pero además volvió a fumar. "No fue difícil subir de peso. Lo difícil es perderlo, y aún estoy en ello. Pero era necesario, porque comer era el pasatiempo favorito de Tony, mi personaje. Bueno, comer y fumar. Le gustaba hacer las dos cosas al mismo tiempo. Antes del rodaje de la película, después de muchos intentos, yo había logrado dejar el tabaco. Ahora volví a fumar", contó el actor.

   A lo largo de su carrera, en películas como "La carretera" (2009) o en sus colaboraciones con David Cronenberg ("Promesas del este", 2007) o en la saga "El señor de los anillos" en la cual interpretó a Aragorn, Mortensen encarnó personajes taciturnos. En cambio su Tony de "Green Book" tiene una lengua filosa y un carácter avasallante. "Ese es uno de los motivos por los que al principio dudé sobre rodar esta película. Creía ser el actor equivocado, en parte también porque yo nunca antes había hecho comedia, y en «Green Book» hay mucha".

   La decisión fue acertada porque este trabajo le acercó su tercera nominación al Oscar como mejor actor, luego de "Promesas del este" y "Capitán Fantástico". Su compañero de elenco Mahershala Ali, ya obtuvo el suyo en 2017 como mejor actor de reparto por su trabajo en "Moonlight".

   En ese sentido, Mortensen no pierde la calma y espera que de ocurrir eso el próximo el 24 de febrero, su carrera no cambie radicalmente. "Todos sabemos lo que les pasa a muchos intérpretes después de obtener ese tipo de éxito y reconocimiento: se les ofrecen campañas publicitarias millonarias y empiezan a vender relojes y perfumes, aunque no necesiten el dinero. El problema es que, después de ver a un actor por la tele vendiendo café, es casi imposible creérselo en la piel de un personaje en una película, sea cual sea", afirmó.

   La película se para en el epicentro del racismo, en una época en que el racismo y la segregación en el sur estadounidense había llegado a extremos inauditos, como prohibir la libre circulación de los negros después del atardecer.

   "Hay gente que se alegra de que hayamos hecho esta película porque considera que desde que se proclamó la Ley de Derechos Civiles en 1964 hemos caído en los mismos errores: racismo, xenofobia, homofobia... En fin, intolerancia. Y estoy de acuerdo, pero esta película tiene su razón de ser y será valiosa en cualquier momento", declaró el neoyorquino.

   "Esta película puede llegar a ser un clásico", consideró el intérprete. "Hay muchos filmes que los ves y te parecen increíbles, pero las volvés a ver pasado el tiempo y decís «Mhmm, no era para tanto». «Green Book» es una película que se verá varias veces, va a gustar mucho y se va a recomendar. En cinco o diez años seguirá funcionando porque es divertida y está muy bien construida y dirigida", señaló y añadió que el relato "sostiene que el racismo está motivado por nuestra ignorancia sobre aquellos que no son como nosotros. Creo que es la película idónea para el mundo actual, tan dividido y enojado y lleno de odio".

   Mortensen considera, asimismo, que las personas comienzan a "distanciarse, ver diferencias, ponerse por arriba o debajo de los demás" a través de las familias, sus entornos y ambientes. "Los niños no piensan en el color de la piel. No tienen dudas. Esas cosas se aprenden, pero si hay suerte, en la adolescencia o ya como adultos, uno se deshace de lo aprendido y aprende a jugar bien con los demás. Eso va a ocurrir siempre", indicó.

   En plena era de la segregación y de las leyes Jim Crow, Lip y Shirley forjan una singular amistad que duró hasta el final de su vida, pasados los 80 años. Durante su viaje en coche al sur de Estados Unidos y confían en una guía de viaje que proporciona opciones seguras de alojamiento para afroamericanos.

   Para Tony, ese viaje con Shirley en 1962 le abrió los ojos por primera vez ante la difícil situación de los afroamericanos en el sur y el aluvión de humillaciones y peligros muy reales que sufrían los negros por las leyes racistas y los privilegios blancos. Las leyes de Jim Crow restringían dónde los negros podían comer, dormir, sentarse, comprar y caminar. Asimismo, determinaban qué bebederos y baños podían usar los afroamericanos. De hecho, circunscribieron casi todos los aspectos de la vida cotidiana. Incluso ciertas ciudades del sur instituyeron leyes de "puesta del sol" que establecían como ilegal que las personas negras estuvieran afuera después del anochecer.

   La película toma el nombre de "The Negro Motorist Green Book (Libro verde del automovilista negro), una guía de viajes que se publicaba anualmente de 1936 hasta 1966 e incluía negocios y otros establecimientos que servían a clientes negros. "El libro verde", como se llamaba, fue creado y publicado por un cartero afroamericano de Nueva York, Victor Hugo Green, y se convirtió en una herramienta de supervivencia indispensable para los afroamericanos que viajaban en automóvil por todo el país.

   "Es una historia sobre las limitaciones de las primeras impresiones", indicó Mortensen. "La relación entre ambos demuestra que la ignorancia no es sólo cuestión de educación, de dinero o de lo viajado que eres. Puedes ser un ignorante teniendo tres doctorados o hablando ocho idiomas como Shirley. Tony parece un matón, pero es noble, tiene sus códigos, es un hombre de palabra y tiene honor", valoró.

   Shirley, por su parte, es un personaje taciturno y reservado, pero decidido en su misión de recorrer el sur mostrando su arte al piano. "Es una forma de protesta pacífica. Es su resistencia. Un tipo elegante y culto que decide ir al sur para que la gente vea que una persona negra puede ser tan hábil al piano como un blanco. Quiere cambiar la mentalidad de la gente", señaló Mortensen.

   Shirley fue un hombre culto y reservado que ingresó en el Conservatorio de Leningrado a los 9 años, hizo su debut en concierto con la sinfonía de Boston Pops a los 18 años y continuó con su formación para obtener múltiples doctorados y hablar varios idiomas. En 1955, en el momento de su primer álbum para Cadence Records, la revista Esquire definió a Shirley como "probablemente el pianista más talentoso en la industria... tan bueno que las comparaciones son absurdas". El legendario pianista y compositor Igor Stravinsky, quien fue un contemporáneo de Shirley, dijo sobre él: "Su virtuosismo es digno de los dioses".

   A Mortensen, criado en Dinamarca y Argentina, se le nota especialmente orgulloso de "Green Book" y está feliz, sobre todo, por Farrelly. "La gente de la industria no entiende cómo Peter ha podido hacer esta película, pero es alguien que lleva casi tres décadas haciendo cine", reconoció el actor, quien destacó el carácter sumamente abierto de Farrelly.

   Mortensen recuerda que en el primer día de rodaje, el realizador reunió a todo el equipo, incluidos cocineros y chóferes, y les animó a contribuir con sus ideas para mejorar la historia.

   "Normalmente los directores no son así. Una sugerencia puede parecer una crítica o queja. Son muy inseguros y lo entiendo. Hay mucha presión alrededor", apuntó el artista, que próximamente se pondrá detrás de las cámaras por primera vez en su carrera con la cinta "Falling".

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