actor "proyecto power"

Fredy Villarreal: "Creo que de esto van a salir airosos los que mejor se adapten"

Fredy Villarreal, que se presenta junto a José María Listorti y Sebastián Almada, habló del rol social del humor en medio de la pandemia.

Domingo 23 de Agosto de 2020

Fredy Villarreal, José María Listorti y Sebastián Almada salen a la escena virtual de la nueva normalidad. El trío que hizo del humor su emblema, debuta en el formato de streaming con “Tertawa”, el título de sonoridad exótica que eligieron para el show que los reunirá en el teatro Astral el sábado próximo. Villareal, contó a Escenario cómo impacta este salto tecnológico en su extensa trayectoria y de qué manera modificaron su vida profesional y personal las restricciones impuestas por una cuarentena que ya pasó los cinco meses.

   El humorista evaluó los cambios de humor personales y sociales, aseguró que está atravesando una “versión beta” de su vida y cuestionó la gestión de la Asociación Argentina de Actores en la elaboración de protocolos para que los actores puedan regresar a la televisión. “Tengo los huevos al plato”, resumió, pero se declaró optimista a pesar de todo. Recordó el posible regreso de “ShowMatch”, aseguró que este “es el mejor momento para reírse” y comparó la adaptación que está experimentando la sociedad en distintos órdenes como parte de una suerte de evolución dawiniana. El show se realizará el sábado 29 de agosto, a las 22 y los tickets podrán adquirirse en la web de TicketHoy, con el 30 por ciento de descuento para los titulares de la tarjeta de beneficios de La Capital (ver aparte).

   —Los tres debutan en streaming. ¿Qué temores o ansiedad les produce este salto tecnológico?

   —Es la primera vez que hacemos streaming. Va a ser desde el teatro Astral como si estuviésemos con público presencial. Al ser nuevo, cuando las cosas te sorprenden desde lo novedoso como que tenés miedo que te agarre con la guardia baja cualquier circunstancia. Desconozco por dónde voy a canalizar mi miedo y desde dónde va a llegar mi miedo porque es todo nuevo. Lo único que sé es que voy a arrancar y voy a salir al escenario y me voy a preocupar que mi parte salga lo mejor posible, pero también no estoy lejos de pensar si las risas van a estar en el lugar adecuado porque va a haber risas grabadas. No sé si son funcionales porque la risa es muy subjetiva de cada uno, pero lo estamos preparando y lo estamos ensayando y hasta nos reímos de las risas que aparecen en lugares que jamás hubiésemos imaginado.

   —Podrían usar como recurso para el humor que aparezcan risas en los momentos más inoportunos...

   —Ahí tenés una prueba exacta que es tan nuevo todo que nos sorprenden las cosas para bien y para mal, en este caso para bien. Antes dependíamos de la reacción del público, ahora dependeremos de la reacción del sonidista (risas). Y por suerte tiene buen humor...

—Detrás de la nueva normalidad hay tragedia y situaciones muy tristes. ¿Cuál sería el aspecto gracioso que se le podría encontrar a situaciones como esta? ¿Es adecuado usar la ironía y el humor negro en este momento?

   —Es el mejor momento para reírse. Cuando la tragedia se acerca y convive con nosotros y con nuestras almas es el mejor momento para sonreír. Reír no significa que sea la curación de todos los males porque la risa no cura, como dicen algunos, pero sí acompaña para sobrellevar las circunstancias. Las sociedades más castigadas del planeta, que han vivido la esclavitud o que han vivido crímenes, han sido las que se han dedicado a la música, al arte, a reír. En la raza negra son excelentes bailarines y siempre tienen un motivo para festejar algo. Creo que en los momentos más adversos es cuando más se necesita una descarga como la risa, tener un recreo para tanta amargura.

    —Por lo que ves a través de tus redes, ¿notás que hubo un cambio en el humor a partir de la cuarentena y la pandemia?

   —En otra época no se hacían chistes, hoy se hacen chistes y depende de qué subjetividad tiene uno para analizar. No se pueden explicar todos los chistes ni intelectualizarlos porque es un chiste. Hay una frase que dice que explicar o ver como funciona un chiste para juzgarlo es como diseccionar una rana para ver cómo funciona su organismo y cuando viste cómo funciona la rana está muerta. Creo que es aprender a convivir con el problema. Cuando uno toma el problema como parte de lo que el mundo te ofrece, le perdés el miedo a decir no se toca este tema, no se dice. Al contrario, hasta se puede hacer humor. Muchos dicen que humor es tragedia más tiempo. Yo le incorporé también la distancia. Es tragedia más tiempo más distancia. Creo que hoy cuando el problema es parte tuya y convivís con eso automáticamente se puede hacer humor. Pero hay que entender también que hay gente es más susceptible y uno tiene que tocar una canción que le tiene que gustar a todos. Pero a medida que pasa el tiempo me animo a hacer chistes que no hubiese hecho en otro momento. Eso no quiere decir que desprecie situaciones de mis hermanos de sufrimiento, de dolor,

    —¿Cómo estás sobrellevando la cuarentena?

   —Como puedo. Se que no estoy en la versión que quise estar en mi vida. Es una versión beta, es una versión que no me gusta, paliativa y lo que no me gusta es que a medida que pasa el tiempo se proyecta en más tiempo esta situación. Trato de ser optimista, pero sencillamente puedo afirmar que esta no es la versión que quiero para la vida. No salir de mi casa, trabajando de esta forma. Si es así, estoy en problemas.

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    —Es un proceso de adaptación, de evolución, pero ¿es distinto hablar de nueva normalidad y normalizar una situación anómala?    

—Creo que de esto va a salir airosa aquella persona que mejor se adapte y no la que tenga más fortaleza. Y se está poniendo en juego algo de la evolución. De hecho la nota que nos está uniendo en esta charla es que voy a hacer teatro desde un lugar nuevo que se llama streaming y eso es una forma de haber resistido mi arte y no morir porque se va adaptando. Si en los teatros no va a haber gente, llevemos el teatro a las casas. No hace falta fortaleza, sino inteligencia y adaptarse a la tecnología.

   —En Argentina se habilitó la apertura de teatros sin público, a diferencia de Italia o España que permitió la apertura de salas de teatro y cine con limitaciones. ¿Cómo ves la gestión de esta crisis en el contexto mundial y después de cinco meses de cuarentena con Argentina en el puesto 13 del ranking global de países con más número de contagios?

   —Sería muy grosero de mi parte decir de qué manera no me gusta porque las veces que tuve que opinar sobre algo que está mal me cuesta mucho decirlo si es que no vislumbro una respuesta. ¿Si está mal cuál sería la forma en que esté bien...? Yo no encuentro la manera en que se soluciona esto porque todo es tan dinámico. De repente sale un virus y uno dice nunca va a llegar a la Argentina, otro dice puede llegar y llegó, el que dijo que no dice la verdad que me confundí, otro dice con una vacuna esto se termina, pero la vacuna llegaría en cinco años, otro dice que salió la vacuna, otros que no es efectiva, entonces ya perdí la brújula. No sé si esto es conspirativo o no, sí se que hay una realidad que es la que convive conmigo minuto a minuto. No sé cómo se soluciona, trato de preservarme y de adaptarme, rezo, miro al cielo y le pido a Dios que basta ya. Creo que se aprendió la lección. Sólo El sabrá cómo hacerlo, pero no hay nada que podamos hacer desde acá.

   —Hay quienes dicen que de estas situaciones se sale fortalecido. ¿Creés que es así?

   —Sin dudas, todos. Creo que esto va a ser recapacitar más a los buenos que a los malos. Creo que a los buenos nos va a pegar por el lado de que primero vamos a salir de esto valorando mucho más lo que antes no valorábamos, cosas simples como levantarte, mirar el día, ponerte contento y salir un rato a disfrutar del sol. Hoy cuando amanezco y veo que el sol entra por la ventana me pongo tan de mal humor... Tengo los huevos al plato. Pero siempre soy optimista y estoy convencido que esto en el corto plazo va a ser anecdótico. Yo me muero por volver a abrazar a mi mamá y a mi papá. Los tengo que saludar a la distancia, dejarles en la puerta lo que van a comer, comprarle algunos remedios e irme a mi casa. Qué moco volador tan maldito que me privó la posibilidad de que abrace a mis viejos. Que me prive la posibilidad de salir a tomar una cerveza y conocer una mujer... es un moco volador que lo odio con toda mi alma.

   —Tampoco podés usar Tinder o alguna otra aplicación de citas...

   —No... porque tampoco conocés a la otra persona. Y para colmo salieron a decir que pueden tener Covid pero asintomático... ¡lo que faltaba! Hasta el que parece sano no es sano... estamos en el horno.

    —Estás preparándote para volver a “ShowMatch”. ¿En qué situación están las negociaciones?

   —Tenemos una reunión, pero no sé que va a pasar con el programa, si va a tener aire televisivo o se va a resumir en las redes. No sé si está habilitado el protocolo para que volvamos con ese tipo de programas porque tiene situaciones en la calle y sería todo medio cercenado, a medio abrir, entonces se complica.

    —¿”ShowMatch” reemplazó a los programas de humor?

   —Sí, pero faltan ese tipo de programas como el de Marcelo, Olmedo, Porcel. El último programa de sketches que se hizo en la televisión argentina tuve la suerte de hacerlo yo y fue “La risa es bella” por Canal 13. También hicimos “No hay dos sin tres” en Canal 9 y después hubo alguno que otro en el que inviten algún cómico o alguna edición graciosa. Eso está faltando y eso me pone muy mal. El actor cómico se quedó sin trabajo.

    —Existe un reclamo muy grande de los actores por la parálisis del sector, como existe en otras actividades, con negocios cerrados...

   —Somos lo últimos. Acá hay que dejar en claro que el único que no tiene trabajo no es el actor. Hay un montón de argentinos que siguen sin trabajar. No es sólo el actor quien necesita trabajar. Toda la Argentina necesita trabajar, pero el actor es el que más desamparado está porque ya se sabe su final de que será el último. El día que se habiliten los teatro con público, será la última fase. Ya para un actor es deprimente pensar que estás último en la lista y si a eso le sumás que la gente que tiene que representar tarda en proponer protocolos para que puedas empezar a trabajar. Ahora por suerte salió el streaming, pero de un tiempo a esta parte un actor no podía ir a la televisión... Podías ir como entrevistado pero no podías ponerte una peluca... No se entendió... Entiendo que el gobierno no puede estar atento a cada uno de los problemas que se suscitan en una pandemia, pero entiendo que cada profesión tiene que tener entidades que la representen.

    —¿Qué rol tiene la Asociación Argentina de Actores en la situación que describís?

   —La Asociación Argentina de Actores ya debería tener un protocolo y no seguir hablándolo. Hasta hace poco, para la Asociación Argentina de Actores trabajar era un delito. Que un actor interprete un personaje en televisión era un delito. Eso es lo que no logro entender. No puede ser que no pueda trabajar, sobre todo el actor cómico que tiene un rol fundamental en este momento de tristeza, de pesadumbre, de depresión de la gente. Mis papás tienen más de 80 años. Lo único que hacen es mirar televisión. Y si a la televisión hoy le ponemos todos programas de información, que hagan una infodemia, va a ser peor que el Covid. ¿Qué futuro puede tener mi viejo si un día le dicen que no va a poder salir a la calle porque no paran de contar muertos? No hay un recreo, se pasan la posta del Covid, y cuentan muertos. No hay un puto programa de humor que me haga tirar un poco la mugre abajo de la alfombra. Y eso es lo que necesitamos los actores cómicos, que nos dejen trabajar para dar un servicio esencial de entretener. No quiero sepultar a nadie, ni creer que tengo la razón y que todos los demás son un desastre porque esto nos agarró a todos de una forma atroz y con la guardia baja, pero sí ahora hay que frenar la pelota.

Listorti y Almada, todo por humor

“El streaming es algo nuevo y como todo lo nuevo hay que tenerle respeto”, aseguró Sebastián Almada que el sábado compartirá el escenario con José María Listorti y Fredy Villareal. “Ya hice shows privados por zoom y me fue muy bien. La idea es atravesar esta experiencia sin ningún temor y con la alegría de poder trabajar aunque sea de esta manera”, afirmó. Por su parte Listorti compartó el show que harán como una fusión entre radio y televisión. “Estamos muy ansiosos porque es una experiencia nueva, no sabemos qué puede pasar, va a ser en vivo. Es sin red, es una mezcla de televisión y radio porque si bien la gente lo ve a través de una pantalla, nosotros estamos en un teatro, no tenemos público. La expectativa es divertirnos”, explicó.

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