Escenario

Fantasmas que cruzan el inconsciente en El Rayo

La obra, que sube a escena hoy, a las 22, en la sala de Salta 2991, hurga en una historia familiar de Aldo El-Jatib, autor de la puesta y mentor de la agrupación, para desandar una trama que expresa un arco tan vasto como intenso.

Sábado 02 de Mayo de 2015

El grupo laboratorio de teatro El Rayo Misterioso renueva su apuesta sensorial. Es el turno de meter las narices en “El fabuloso mundo de la tía Betty”. La obra, que sube a escena hoy, a las 22, en la sala de Salta 2991, hurga en una historia familiar de Aldo El-Jatib, autor de la puesta y mentor de la agrupación, para desandar una trama que expresa un arco tan vasto como intenso. “El espectáculo tiene varias etapas, la primera tiene que ver con todo lo que es el paraíso perdido, toda esta pureza que existió y luego se fue pervirtiendo a partir de la aparición de estructuras como la familia, como célula conflictiva y patológica, y que luego se transporta y proyecta a lo social: el pasaje desde las invasiones inglesas hasta la Primera Guerra Mundial, pasando también por lo vivido en el país, que tiene que ver con hechos violentos, mucha muerte, mucha represión”, dijo a Escenario el director sobre la obra protagonizada por María de los Angeles Oliver, Catalina Balbi y Ada Cottu. La pieza seguirá en cartel tras el debut de esta noche todos los viernes de mayo, en la misma sala y horario. Una buena oportunidad para ver qué hay más allá del circuito comercial y atravesar el misterioso rayo de la energía teatral.

   —La obra “El fabuloso mundo de la tía Betty” se presenta como una propuesta de “teatro fantasmal”. ¿Podés definir qué concepto encierra?

   —El teatro fantasmal es un concepto que surge a partir del trabajo técnico que estamos desarrollando, y que tiene que ver con la etimología de la palabra. “Fantasma” viene de phainos (presentar) y fhaos (luz), es decir, “presentación de la luz”, que tiene mucho que ver con la búsqueda del grupo en pos de lograr este nivel de verdadera presentación en el trabajo actoral. El teatro fantasmal es eso, la búsqueda de la verdadera presentación. Podemos también verlo desde el punto de vista de los campos magnéticos: un fantasma es pura energía y puede transportarse de manera etérica, y esto tiene que ver con el lenguaje teatral, que es la transmisión del actor a partir de esta fuerza electromagnética hacia el espectador.

   —¿Quién es la tía Betty y qué se cuenta en su fabuloso mundo?

   —La tía Betty surge de la historia familiar, mi tía Betty, que estuvo lidiando toda su vida con la locura, con sus depresiones, que la llevaron al final a ahorcarse y suicidarse. A partir de este hecho, que tiene que ver con la historia personal, siempre trato de proyectarlo y elevarlo a la cosa colectiva, es decir a historias parecidas que tienen que ver con esto de no poder conectarse con la realidad social, de no ser parte de ella, de rechazarla y, como mecanismo defensivo, desaparecer, eliminarse para no tener que soportar esta realidad.

   —La imagen del afiche muestra a una mujer semidesnuda en una pose sugerente. ¿Mostrar el cuerpo al desnudo, siempre en un contexto artístico, es una manera de transgredir ciertos acartonamientos del teatro comercial?

   —Transgredir el acartonamiento del teatro comercial va muchísimo más allá de los desnudos. En el teatro comercial también hay desnudos y realmente no tienen nada de artístico. Lo que pasa es que la palabra acartonado tiene que ver con algo armado, conservador. Y sí, el teatro comercial tiene que mantener eso porque su objetivo es hacer dinero. Me parece que son ellos los que transgreden lo que verdaderamente significa hacer teatro.

   —Escenificar el inconsciente ya es difícil, ¿cómo pensaste en poner en escena el inconsciente colectivo?

   —Cuando uno pone sus cosas propias, ya sea de su familia o de su problemática, sus conflictos personales, estamos viendo lo que tiene que ver con su inconsciente, con cuestiones profundas. Y si uno trata de poner esto en escena, creo que siempre hay algo, un arquetipo, que hace que, por carácter transitivo, aparezca un inconsciente colectivo social.

   —El Rayo, con su vasta experiencia, tiene un sello en el teatro alternativo local. ¿Qué características pueden señalarse como una marca indeleble de la esencia del grupo?

   —Poniéndome un poco en el afuera, lo que más he escuchado siempre tiene que ver con la gran capacidad actoral y el entrenamiento de los actores de El Rayo, fundamentalmente esto. También está este espíritu de la búsqueda de un ritmo, así, violento y esto de estar siempre machacando sobre la familia, sobre el facismo, y sobre toda la historia pasada nuestra, tanto sea de Argentina, universal o personal. Sí, esa podría ser la esencia de los espectáculos de El Rayo.

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