Escenario

Falleció el cantante Demis Roussos, la voz de terciopelo de Grecia

La música, de luto. El cantante, que vino varias veces a Argentina en la década del 80, saltó a la fama en la década del 70 con temas románticos y pegadizos.

Martes 27 de Enero de 2015

El cantante griego Demis Roussos, murió el sábado a los 68 años en el hospital Ygeia de Atenas, por causas aún desconocidas. Conocido por muchos como "la voz de terciopelo", Roussos causó furor en los años 70 con éxitos como "Velvet Mornings" o "Goodbye, My Love, Goodbye", con los que dio la vuelta al mundo.

"Tenía una voz maravillosa, viajó por todo el mundo... amaba mucho lo que hacía", dijo la cantante Nana Mouskouri en la radio RTL France. "Era un artista, un amigo. Espero que ahora esté en un mundo mejor".

Roussos saltó a la fama a finales de los años 60 cuando, junto al compositor griego Vangelis (Evangelos Papathanassiou) y el músico Loukas Sideras, fundó el grupo de rock Aphrodite's Child. La banda lanzó tres discos con éxitos como "Rain And Tears" o "I Want to Live". El tercero de ellos, el experimental "666", está considerado un clásico del rock progresivo.

Aphrodite's Child se disolvió en 1972, y desde entonces Roussos emprendió la que luego sería una exitosa carrera en solitario gracias a su poderosa voz, que se acentuaba con las baladas. En realidad, la relación con Vangelis no se rompió: Demis puso voz al tema principal de "Carrozas de fuego" (1981) y al año siguiente colaboraría incluso en la banda sonora de "Blade Runner". El tecladista lo acompañó en aventuras como "Reflection" (1984), un recorrido por el cancionero estadounidense.

"Forever and Ever", "Goodbye, My love, Goodbye", "Lovely Lady of Arcadia" o "Velvet Morning" -en la que cantaba el famoso "Triki, triki, triki, triki, triki, mon amour"-, son algunos de los hits que sonaron tanto en Europa como en Latinoamérica, con varias versiones en castellano.

Escándalos. Roussos vino varias veces a Argentina, donde tuvo un enorme éxito hasta aquel fatídico concierto de 1980 en el teatro Opera, en el que fue cuestionado por hacer play-back. Esa polémica y la nunca aclarada afición de comer perros -habría sido un error de traducción en el que el cantante dijo que su comida preferida eran los hot dogs (los panchos)- fueron determinantes que el artista no regresara nunca más al país.

En el recuerdo quedan ya la larga melena, la barba y los amplios caftanes que este artista nacido como Artemios Ventouris Roussos en Alejandría (Egipto) solía lucir en sus actuaciones por todo el mundo. A medio camino entre un gurú del amor y un renegado, Demis se caracterizaba por su semblante sonriente. También viajaba con mucha frecuencia, por lo que se lo consideraba un bon vivant. Esa etapa coincidió con un descenso de su popularidad y episodios de depresión.

En las últimas décadas, Demis probó con las músicas étnicas y las partituras clásicas. Muy marcado por la cultura francesa, también lanzó "Inmortel", con joyas de la chanson, y adaptó a poetas como Baudelaire. El recopilatorio "The phenomenon", publicado en 1998, revelaba que nunca renunció a los experimentos y los caprichos. Se calcula que Roussos llegó a vender unos 60 millones de discos a lo largo de su carrera.

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