Escenario

Fabián Gallardo: "La etapa de encierro me ayudó a hacer música"

El artista rosarino está grabando "Será", su séptimo disco solista. Elogia "la posibilidad de crear" en tiempos de pandemia.

Domingo 14 de Junio de 2020

“Estoy frente al piano, como siempre. El estudio es un lugar que se ha transformado en un gran aliado, porque estar en esta cuarentena en tu búnker con la posibilidad de crear es maravilloso”, dice Fabián Gallardo ni bien arranca la charla con Escenario. Y sobran pruebas para confirmar que lo que dice es más que cierto. Desde que empezó el aislamiento preventivo obligatorio, hace casi tres meses, el autor de “Los días por vivir” no se detuvo. No sólo subió el material de sus seis discos solistas a Spotify, sino que estrenó el video de “Todo se transforma”, que es el primer corte de su próximo disco “Será”, cuyo segundo video saldrá en algo más de una semana, y está todo el tiempo garabateando ideas y melodías en su teclado. “La pandemia no me hizo parar la música”, dice, y de alguna manera se corresponde con la frase que cierra cada una de sus publicaciones en Facebook: “La música no para”.

Geminiano e inquieto por naturaleza, Gallardo viene de una semana especial, ya que el lunes pasado cumplió años y pudo reencontrarse con familiares queridos, gracias a que el aislamiento pasó a ser distanciamiento en Rosario. Pero también tuvo un sabor distinto porque el día previo lanzó un show por streaming titulado “2DKDA1”, donde tocó dos temas de cada uno de sus seis discos solistas.

Como dato de color, en ese ida y vuelta con canciones de antes, ahora y siempre, volvió a disfrutar con su gente “Nada más que el cielo”, de “Revelando secretos”, su primer disco. “Esa canción la grabé hace 33 años, la letra la terminé dos días antes de los 15 que tenía para grabar el disco en Ion, y lo bueno es que todavía sigue siendo actual y me encanta cantarla”, dirá el músico integrante de La Trova Rosarina, que estaba en plena actividad cuando la pandemia obligó a suspender toda la actividad artística hasta nuevo aviso.

—¿Qué extrañabas por la cuarenta y qué fue lo primero que hiciste cuando se flexibilizó?

—Mirá, yo extrañaba mucho el río y esos domingos de comida familiar, que lo pudimos hacer, con los recaudos correspondientes. No sabés qué hacer y qué no, estamos todos descubriendo un mundo nuevo, digamos. Lo que sí pude hacer fue esa reunión familiar y estuvo buenísima, fue rara, porque uno no sabe bien cómo pararse, como si uno se olvidara de cómo se hacen algunas cosas. Yo ayer pasé por un bar, no había almorzado y quería comerme un Carlitos. Lo vi abierto y me metí, pero fue tan raro, porque entrás, tenés que pisar donde te indican, después te dan el alcohol, te sentás solo. Yo estaba con barbijo, pero pensaba “cuando llegue el sandwich me lo tengo que sacar” (risas). Qué se yo, es un lenguaje que no se sabe bien todavía cómo es.

—¿Es verdad que el encierro favorece la creatividad a los compositores?

—A mí el encierro me ayudó mucho con las músicas, porque venir al estudio, con tus maquinitas y tus instrumentos a mano, es un método que funciona, en general. Lo que no me ayudó es con las letras. Lo que está pasando por tu cabeza, sobre todo en la primera etapa de la cuarentena, es muchísimo. Y si lo querés volcar en un papel debe salir algo medio inentendible, porque tu cabeza tampoco lo termina de entender. Así que a nivel letras, honestamente, no sabía qué escribir, porque si escribía de lo que pensaba o lo que me estaba pasando iba a ser cualquier cosa. ¿Viste cuando leés algo después de mucho tiempo y lo ves raro? Me hubiera pasado algo rarísimo leyendo lo que hubiera escrito en este momento.

—Sin ninguna duda es un momento atípico por donde lo mires.

—Claro, por eso me aboqué mucho a las música, porque esta etapa me ayudó a hacer música. Fue como sacar las cosas afuera de una manera muy sana y es un lenguaje que se disfruta, porque puedo estar mal y tener mil quilombos, pero a veces te sentás en un piano y tenés pequeños minutos que te podés aislar de todos los problemas. Esa sensación de transformar en notas y en alguna melodía lo que tenés en la cabeza termina siendo un momento medio mágico. Y eso me viene bien, porque las palabras que se escuchan en el noticiero son protocolo, coronavirus, son todas las mismas palabras; entonces apago todo, subo al estudio, tiro un acorde lindo y es como un respiro. Yo sé que no soluciono nada, pero eso me sirvió. Creo que si hubiese hecho algo que tenga que ver con la cuarentena, posiblemente después nunca hubiese tenido ganas de cantarlo ni de escucharlo, porque es un sacudón a la humanidad muy fuerte. Acá no había un lugar para escaparse, a veces uno dice “menos mal que estoy acá”, pero esta vez no había “acá”. Nos pasó a todos en todos lados.

Fabián Gallardo - Todo se transforma (versión cuarentena)

—Hay gente que tiene disciplina para la creatividad y le rinde. ¿Cómo es en tu caso?

—Nunca la pude tener. Aunque no estés haciendo una canción, pero estás trabajando en un arreglo, grabando un instrumento de alguna canción que compusiste, yo creo que eso siempre requiere algo de inspiración. Y particularmente a la inspiración nunca la puedo buscar, siempre me busca ella, y hasta lo digo en algunas canciones: para mí la inspiración hace lo que quiere conmigo. No manejo eso, yo siento algo que viene, pero no lo puedo forzar a que venga, si viene viene, y por suerte viene seguido (risas). Y lo peor de todo es que me pasa también con el tema de trabajar esas canciones. Si quiero un arreglo de cuerdas con este tema no lo sé hacer matemáticamente, siempre lo hago con algo de adentro, con emoción, con pasión, con lo que tengo. Parece medio hippie mi relato, pero no lo puedo planear ni lo puedo hacer a nivel técnico. Lo que sí te digo es que cada nota que toco y cada palabra que pongo, es porque me está pasando algo.

Steely Dan: “el mejor show de mi vida”

Fabián Gallardo no duda cuando se le pregunta a qué músicos vuelve siempre a escuchar: “Steely Dan, con Donald Fagen, o las cosas solistas de Walter Becker, todo eso me parece genial. Yo escucho discos de ese grupo y te das cuenta que no ha pasado el tiempo. Estamos hablando de discos que tienen 40 años y no los cambio por nada”. Gallardo cumplió el sueño del pibe, porque pudo ver en vivo a su banda favorita. “Yo tuve el placer de ver dos veces shows de Steely Dan. Una vez fue en Nueva York, justo antes de que falleciera Walter Becker (N de la R: murió el 3 de septiembre de 2017) y después vi a Steely Dan, sin Becker, y fue el mejor show que vi en mi vida, no lo cambio por nada. Sentí que no había pasado el tiempo para nada, fue una cosa impresionante”. Respecto a lo nuevo, dijo: “A veces ando navegando por Spotify y oigo buenas cosas, me gusta mucho Fernández 4, uno de los grupos de Nico Sorín, me pareció increíble; y de lo nuevo me encantan Ca7riel y Paco Amoroso, y también Lizzo”.

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