Escenario

Esteban Lamothe: "Esta pelí­cula nos hace pensar que hay otras maneras de enfrentar la muerte"

El actor protagoniza el filme de Carlos Sorín "El cuaderno de Tomy", que se verá desde este martes en Netflix y que está basado en un caso real

Domingo 22 de Noviembre de 2020

El próximo martes 24 la plataforma Netflix estrena “El cuaderno de Tomy”, película inspirada en la historia de una mujer que, luego de ser diagnosticada con un cáncer terminal, decide escribirle sus memorias a su pequeño hijo. En la vida real, la arquitecta de 43 años María Vázquez fue operada y siete meses después fallecía, en abril de 2015, pero le dejaba “El cuaderno de Nippur” con frases sobre la maternidad, dibujos y explicaciones sobre la muerte a su hijo de tres años. María se hizo conocida también por hablar con actitud, desparpajo y humor negro sobre las vicisitudes del cáncer y la muerte, desde el hospital, tanto en Twitter como en los medios de comunicación. Finalmente, sus memorias se trasformaron en un libro, editado por Planeta. Dirigida por Carlos Sorín y producida por Pampa Films, la nueva película original argentina de Netflix “El cuaderno de Tomy” está protagonizada por Valeria Bertuccelli como María Vázquez y un elenco conformado por Mauricio Dayub, Malena Pichot, Paola Barrientos, Ana Katz, Catarina Spinetta, Diego Reinhold y un “grupo de actores descomunales”, como explica Esteban Lamothe en esta entrevista exclusiva con Escenario.

tomy.jpg

   —¿Cómo encaraste a Federico, tu personaje y esposo de María?

   —Lo pensé con Carlos y me junté mucho con Sebastián Corona, el viudo de María. El chabón es un personaje que la película lo encuentra en un momento donde no se puede permitir quebrar, está lejos de su ego, acompañando a su mujer con cáncer. Tiene una especie de iluminación frente a la muerte, Federico es el que hace los trámites, va y viene, es un compañero todo terreno. Seguramente el chabón se debe haber quebrado, pero la película no contempla ese momento. El desafío era no caer en golpes bajos, sino contar cómo él la acompañaba desde otro lugar. También se muestra todo lo que rodea a la muerte, hay mucha burocracia alrededor de eso. No mostrar el drama del viudo es lo lindo de la película, al contrario, elige mostrar su valentía y compañerismo.

   —¿Cómo viviste tu vínculo con Valeria Bertuccelli en la filmación?

   —Estuvo buenísimo, la admiro mucho, tenía muchas ganas de trabajar con ella y con Carlos. Se dio muy fácil, fue una conexión muy buena, tanto humana como actoral. Encontré una compañera bárbara con un talento y una generosidad enormes. Fue medio mágico lo que pasó entre los actores y actrices, el casting de la película es increíble, fascinante. Hay actores y actrices descomunales haciendo unos personajes re chiquitos, incluso hay no-actores, algunas de las enfermeras no son actrices. Recuerdo gestos mínimos de actores enormes como la escena de Ana Katz. Desde los roles protagónicos hasta los más chiquitos todo funciona muy bien, todo fluye y no pasa siempre eso. Había mucha química en el set y me parece que es un trabajo de Carlos muy bueno, súper impecable todo. En la peli hay un fuerte contrapunto entre lo dinámico de tu personaje y el de María siempre en la cama. Si, con Carlos decíamos que cada vez que Sebastián tenía que resolver un trámite se daban las “escenas de acción” de la película, porque el 70 u 80 por ciento está filmado dentro de la habitación donde está María siempre acostada. Esa dinámica es así, hay una dualidad entre la quietud de María y el personaje de Federico yendo y viniendo. Tampoco puede permitirse quebrar, esa es la nobleza de mi personaje. Además, está el humor ácido de María y la bondad de Federico, todo está equilibrado.

   —¿Cómo fue trabajar bajo la dirección de Sorín?

   —Es bárbaro, Carlos tiene tan claro lo quiere, es tan bueno el guión y son tan buenos los diálogos. Carlos tiene mucho oído cuando escucha los diálogos, es muy preciso. Para mí es muy lindo que te dirijan así, milimétricamente. Hay actores que les parece molesto que le marquen tantas cosas, pero a mí me gusta que me corrijan. Además, fue intenso filmar en un hospital de verdad. Teníamos un piso sólo para nosotros, era un set de filmación y eso no pasa siempre, es una bendición, porque se suele filmar en locaciones o en exteriores. Filmar en un hospital real me ayudó mucho para armar el personaje, hay algo de los ruidos, del olor, como a desinfectante o a Pinolux muy propio de un hospital. Por otro lado, he tenido algunas muertes cercanas cuando era chico y algunas no hace mucho tiempo, he acompañado a algún amigo en sus últimos días y tenía eso ya impreso en el cuerpo.

El cuaderno de Tomy | Tráiler oficial | Netflix

   —Además de la eutanasia se pone de manifiesto otro debate, el de las redes sociales, ¿Cómo ves la relación de María con Twitter?

   —María le ganó a Twitter, ella usó Twitter a su favor. Más allá de que hay toda una parte súper respetable de las redes sociales como herramienta de trabajo, también es verdad que hay un mal uso, que te viciás con las redes, que hay mensajes de odio. Sin embargo María Vázquez usó el Twitter y no Twitter a ella. En vez de paralizarse o huir de la muerte y del cáncer los enfrenta. Ella le gana a la muerte porque despliega una explosión de amor y creatividad zarpadas en posteos y mensajes de Twitter. La mina está siendo re sincera y eso la comunidad de la red social lo captó. Por mi parte, Twitter me parece una red social anónima y de choque. No me pongo ni muy contento si me dicen algo lindo, ni me enojo si me dicen algo feo. No la tomo muy en serio, es como un juego, de ninguna manera me afecta realmente la opinión de una persona en Twitter, me afecta la opinión de un periodista que me interesa como escribe, de un director, de un colega o de un amigo. Twitter es como un galpón con la luz apagada y todos tirando cascotazos para cualquier lado.

   —¿Cuál es el mensaje que deja finalmente la película?

   —Esta película nos hace pensar que hay otras maneras de enfrentar la muerte. Habla de la eutanasia, de tener una muerte digna. Si una persona ya sabe que va a morir, que su muerte es inminente, ¿por qué no puede elegir cómo morir? ¿Vale la pena estirarle la vida a una persona a cualquier precio? Me parece que la película abre debate entre elecciones privadas, lo que opina la Iglesia o la medicina tradicional. Personalmente creo que primero está el autoconocimiento y el respeto por la decisión que tomen las personas sobre su cuerpo, eso es sagrado para mí, pero parece que para la ley no. Es un tema para debatir y ¡no para tratar en Twitter! Debería ocuparse el Senado o la Cámara de Diputados, generar un debate a nivel político y nacional, pero como es sobre cáncer o la muerte nadie tiene ganas de hablar sobre eso.

   —El personaje de Mauricio Dayub como médico se articula bastante bien con esta idea que expresás y con las intenciones de María y Federico, ¿Qué opinás de su personaje?

   —¡Es un genio! Es un actor descomunal y compañero de oro. Es muy interesante el personaje que hace, es una genialidad, es un médico hecho y derecho, listo, ¡no hay nada que discutir! Lo amo a Dayub soy fanático de él, es uno de los mejores actores de Argentina y como compañero es un compañero espectacular. Mauricio Dayub presidente.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS