Escenario

"Esta película provoca mucho miedo porque está basada en la realidad"

El filme protagonizado por Elisabeth Moss, la actriz de "El cuento de la criada", actualiza el clásico de terror con una historia de violencia machista.

Miércoles 26 de Febrero de 2020

Elisabeth Moss es una de las actrices más exitosas del momento. Saltó a la fama con un pequeño pero magnífico papel en “The West Wing”, y después se convirtió en una estrella de televisión gracias a series como “Mad Men” y “El cuento de la criada”. También brilló en el cine en películas como “Nosotros” y “Un ladrón con estilo”. Ahora regresa a la pantalla grande como la protagonista absoluta de “El hombre invisible”, la nueva versión del personaje creado por H.G. Wells que actualiza el clásico de terror para convertir su historia en un thriller psicológico que aborda de lleno la violencia machista. La película, que se estrena mañana en Rosario, está dirigida por Leigh Whannell (el creador de la saga “La noche del demonio”) y el productor es Jason Blum, responsable de éxitos recientes como “Nosotros” y “Get Out”.

   Esta vez “El hombre invisible” está contada desde el lado femenino, desde el punto de vista de la víctima. Elisabeth Moss se pone en la piel de Cecilia Kassen, una mujer que está atrapada en una relación violenta y controladora con un científico rico y brillante. Cecilia logra escapar y desaparece en la clandestinidad con la ayuda de su hermana, su amigo de la infancia y su hija adolescente. Pero cuando su ex se suicida y le deja una generosa porción de su vasta fortuna, ella sospecha que su muerte fue un engaño y que él todavía está ahí para amenazarla y atormentarla.

   Moss sostiene que transformar al legendario personaje de terror clásico en un monstruo real —un hombre joven, rico, atractivo, inteligente pero manipulador, violento y desalmado— “era la única forma” de conseguir que una versión de “El hombre invisible” atraiga en estos tiempos a los espectadores. “El público es inteligente, no quiere que le des lo mismo. Tenés que tener una buena idea que le dé un motivo para ir a ver la película”, apuntó.

   El filme reflexiona sobre las cicatrices psicológicas que puede dejar una relación abusiva, pero la protagonista dijo que no estaba buscando una película con un mensaje concreto ni unas intenciones: “No quería encontrar una película que tuviera un mensaje, no necesariamente, pero sí quería encontrar algo que fuera diferente”, aclaró. No obstante, si tuviera un mensaje o una idea central, la actriz comentó que sería el siguiente: “Que las mujeres tengan voz, que la gente no esté silenciada, que todos tengan un lugar seguro en el que puedan hablar de lo que les ha pasado”.

   En ese sentido, Moss destacó que “a través del arte, de la literatura o el cine podemos crear espacios en los que las mujeres puedan hablar de sus heridas y sufrimientos”, y además subrayó cómo géneros aparentemente más livianos como la ciencia ficción o el terror son buenas herramientas para abordar cuestiones más grandes, de carácter más social o incluso político, que trascienden la propia historia de la película. “El género terror es muy interesante para contar historias porque podés ir al extremo, porque tenés licencia para mostrar cosas que no podrían suceder en una película normal. El terror es también un buen género para mostrar una gran metáfora, un mensaje, y que además esto sea muy entretenido”, afirmó.

   Las experiencias de los que sufren abuso emocional o físico forman un horror real que se presta naturalmente al cine de terror. “Una de las razones por las que esta película da tanto miedo es que está basada en la realidad”, dijo la actriz, y señaló que un filme no necesita fantasmas ni sangre para ser aterrador: “No es una ocurrencia loca. No es un hombre con un cuchillo ni una máscara. Es una relación real y una persona real”, enfatizó.

Un tema sensible   

El productor del filme, Jason Blum, y el director y guionista Leigh Whannell coinciden plenamente en este análisis. “A la gente le gusta ir al cine a asustarse y a tener un subidón de adrenalina”, y una vez captada su atención el terror es “un vehículo muy adecuado para contar otras historias”, dijo el productor.

   El director reconoció que abordar un tema tan delicado como el de la violencia machista fue una carga extra de responsabilidad en la que se sintió muy respaldado por la “perspectiva femenina” que aportó su actriz protagonista. “Creo que si te concentrás en el miedo, en entretener primero, después tenés la posibilidad de entrar en temas más sensibles”, señaló Whannell, quien también destacó de Moss su “enorme capacidad para darle profundidad” a su personaje y las situaciones límite que vive “sin caer en el exceso y sin llevar las emociones demasiado lejos”.

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