Escenario

"Es importante como artista sostener el compromiso social"

El bailarín Maximiliano Guerra interpreta al pintor mexicano Diego Rivera en la obra "Fenómena Frida", gran estreno esta noche en el Fundación Astengo

Viernes 22 de Septiembre de 2017

La vida de la artista y pintora mexicana Frida Kahlo (1907-1954) será siempre fuente de inspiración, no sólo por su originalidad pictórica y su vida trágica, sino también por la pasional relación que mantuvo con el pintor Diego Rivera. La historia de esta pareja ha nutrido a directores de cine, escritores, diseñadores de moda, artistas y a miles de personas en el mundo que encontraron en estos dos mexicanos multifacéticos una particular mirada de la política, el arte y el amor. Es por todo esto que es imperdible el estreno de la obra de danza y teatro "Fenómena Frida", con el protagónico de los bailarines Maximiliano Guerra (como Diego Rivera) y Patricia Baca Urquiza (como Frida Kahlo), esta noche en el teatro Fundación Astengo, a las 21.

Maximiliano Guerra hace días que está en la ciudad y entre ensayo y ensayo cuenta sobre la investigación que realizó para poder interpretar y darle forma a su personaje, el muralista mexicano Diego Rivera. "El era como un gran rey del mundo, con sus conquistas, sus modales y su parte artística, desde ser comunista y estar pintando en el Rockefeller Center? era un tiempo además de muchos sucesos y contradicciones, vivió la revolución bolchevique en el 17 y luego la revolución cubana y la época de la Guerra Fría? todo esto era Rivera, que de joven se fue a Europa a estudiar, estuvo diez años con una rusa y su primer hijo lo tuvo con otra rusa. Amar a las mujeres siempre estuvo en su naturaleza, pintar a una mujer y después tener relaciones sexuales era algo común en él, sin involucrar sentimientos".

Según el bailarín, la pareja Frida-Diego fue genial y muy performática, no sólo desde lo artístico sino también desde la idea misma de fidelidad, cuestionada por las constantes relaciones paralelas que mantenían ambos pintores. Guerra cita una famosa frase atribuida a Rivera para explicar esta particular manera de entender el amor: "Yo puedo ser leal, pero fiel no". Y cuenta que "eran dos líderes del Partido Comunista mexicano con ideas revolucionarias para su época desde todos los aspectos de la vida, pero Frida llegó al corazón de Rivera de alguna manera, al final estuvieron toda la vida juntos".

Sin embargo el quid de la cuestión es cómo interpretar semejantes personalidades, cómo traducir la historia de Frida y Diego a la expresión corporal, al baile, al manejo teatral del cuerpo. "A ellos les decían el elefante y la paloma, así que buscamos similitudes con estos animales, improvisamos sobre sugerencias de la coreógrafa, desde la danza contemporánea, el contact y el ballet clásico, para tener una representación de cada mirada", explica Maximiliano.

Pero siempre hay un tercero en discordia y en esta historia es Cristina, la hermana menor de Frida, interpretada por la bailarina rosarina Magali Baratini.

"Frida permite a Diego pintar a su hermana sabiendo que algo podría pasar entre ellos; Frida quiso saber hasta dónde llegaba la libertad de Diego, quien al final tiene un amorío con Cristina y termina siendo la que quiebra un poco el matrimonio". Es que la pintora mexicana sostenía con ironía que tuvo dos accidentes en su vida: el primero, un choque con un tranvía que le destroza la columna vertebral y la sometió a más de treinta operaciones; el otro, haber conocido a Diego Rivera.

"Esto es la base de lo que van a ver, Diego Rivera estuvo al lado de Frida hasta su muerte, hay en él una cosa tierna de protección, cuando la conoce y descubre el talento que tiene Frida la empieza a armar como artista, la presenta en sociedad como una diosa azteca, la acompaña y levanta su carrera", explica Maximiliano Guerra. La obra comienza con una Frida débil, a quien la colgaban para cambiarle los corsets y fajas médicas, que empieza desde ese lugar trágico y da cuenta del dolor y sufrimiento físico. Cronológicamente se verán distintas etapas de la vida de Frida Kahlo, con más de veinte bailarines en escena. Según Guerra, esta puesta tiene de bueno que, salvo él y su esposa Patricia Baca Urquiza, que son de Buenos Aires, el resto del elenco está conformado por "una troupe de la zona de Rosario y alrededores", ya que la idea de "Fenómena Frida" es girar por el país contando con los bailarines de cada lugar.

Puesta desafiante

Bajo la dirección de la coreógrafa Marlén Puello y con la presencia del Cuba Ballet Rosario, "Fenómena Frida" es una puesta en escena desafiante donde danza, teatro y plástica concurren en una inspiradora performance que atrapará al espectador con todos los sentidos.

La función cuenta además con los auspicios de la Secretaría de Cultura y Educación de la Municipalidad de Rosario y del Ministerio de Innovación y Cultura de Santa Fe.

"Es importante como artista el compromiso social, no me refiero tanto a la política y si bien todos tenemos una tendencia, creo en el compromiso de poder decir desde mi lugar lo que pienso y creo, poder contar las necesidades que uno tiene. Somos seres humanos que vivimos en esta sociedad y de repente tenemos nuestras cosas buenas, nuestras cosas malas", explicó Maximiliano al ser consultado por el significado de contar la historia de Frida Kahlo y Diego Rivera.

Es que el bailarín ha intentado siempre llevar al ballet más cerca de la gente y buscar temas populares para representar sobre el escenario. "Nos pasa lo que a todos: los laburos, los apretones, la economía, las caídas y las levantadas de este país, tenemos que poder decir las cosas que pensamos, no tengo fanatismo por un partido político, queremos que nuestro mensaje sea abierto a que la gente complete la historia".

Maximiliano Guerra espera que haya muchas más funciones en Rosario de "Fenómena Frida", para pensar en una temporada de verano en Carlos Paz o Mar del Plata, además de girar por el país. "Es una obra que va a dar que hablar, hay posibilidades de llevarla a México, Brasil, Italia y Estocolmo", aclaró.

La directora y coreógrafa Marlén Puello empujó a los bailarines a otro lugar, diferente al que estaban acostumbrados. "Van a ver a una Patricia y a un Maximiliano distintos de lo que vieron hasta ahora, hay muy buena música contemporánea y mexicana, además de una escenografía maravillosa? Marlén nos llevó a un lugar muy especial, bello y desafiante", concluyó Maximiliano. Así promete ser esta obra, bella y desafiante, como la historia de Frida Kahlo. Como la vida misma.

Maria Noel Do

Especial para LA CAPITAL

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