Escenario

"Es difícil repetir la magia de los clásicos"

"Los Miserables en Concierto" se presenta hoy en el teatro El Círculo. El tenor Germán Barceló encabeza el espectáculo que recrea las canciones en castellano de uno de los musicales más célebres de la historia.

Sábado 07 de Septiembre de 2019

Desde los años 80, cuando se convirtió en un suceso primero en Londres y después en Broadway, "Los miserables" es el musical por excelencia para muchos amantes del género. Sus canciones épicas incluso trascendieron la historia que les dio vida y se transformaron en clásicos del siglo XX. "Los Miserables en Concierto" rescata justamente esas canciones, en su versión en castellano, con grandes voces y una orquesta de 30 músicos. El espectáculo que se presenta hoy, a las 21, en el teatro El Círculo (Laprida y Mendoza), está encabezado por el tenor Germán Barceló y el barítono Daniel Vercelli, y a ellos se suman un selecto grupo de cantantes y un coro de 50 personas.

Barceló se pone en la piel del gran protagonista del musical, Jean Valjean, un ex convicto (en la Francia del siglo XIX) que busca la redención después de cumplir 19 años en la cárcel por haber robado un pedazo de pan. Valjean no puede conseguir un trabajo honrado por culpa de su pasado, y entonces decide comenzar una nueva vida bajo una identidad falsa, mientras sufre la persecución implacable de un policía (el inspector Javert) a través de los años.

Con una extensa carrera como actor y cantante, Barceló se destacó especialmente en los musicales, con papeles en "Drácula", "Mamma mía" y "Che, el musical argentino". En charla con Escenario, el tenor habló de su amor por "Los miserables" y aseguró que "es muy difícil repetir la magia de los clásicos".

—¿Cómo está estructurado el espectáculo y cómo surgió la idea de llevarlo a escena?

—La estructura es de concierto, con una puesta similar a la que se hizo en Londres para los shows de aniversario de "Los miserables". A mí me convocaron Nora González Pozzi y la producción de Carlos Bermejo, y la verdad es que es un honor, porque "Los miserables" fue el musical que me abrió el corazón para dedicarme después a ser actor de musicales. Recuerdo que lo vi en el teatro Opera en el 2000, y ahí decidí que iba a dedicarme a esto. Yo había hecho algunas cosas en la tele y en teatro, y también había grabado un disco con Sony. Pero nunca había hecho comedia musical o teatro musical porque no conocía para nada el género. Imaginaba que era otra cosa, que había que bailar tap (risas), hasta que descubrí "Los miserables".

—¿Por qué creés que el musical "Los miserables" superó el paso del tiempo y se convirtió en un clásico?

—No sé cuál es el secreto para que una obra se convierta en clásico. Pero sé que la gente puede disfrutar de "Los miserables" una y otra vez, con el musical o simplemente con las canciones. Tal vez esto se dé por la falta de contenido nuevo. Lo estamos viendo en el cine y también en el teatro. Se está haciendo mucha remake porque es evidente que es difícil repetir la magia de los clásicos. "Los miserables" es una mezcla preciosa de ópera, canciones de Broadway y clásicos europeos. Y tiene algunas de las canciones más lindas de toda la historia del teatro musical.

—Las letras de las canciones tienen que ver con la injusticia, la pobreza y la lucha. ¿Eso se relaciona con nuestro presente?

—En las canciones de "Los miserables" pasan dos cosas muy interesantes: por un lado todos los personajes abren su corazón y cuentan qué les está pasando en relación a su estatus social y a su propia vida interior, y por otro lado aparece, especialmente en el personaje de Valjean, una necesidad de encontrar la solución en algo superior a ellos mismos. No buscan soluciones en su propia inteligencia o en sus propias capacidades. En la mayoría de las canciones los personajes se sienten necesitados de una ayuda externa, de Dios o de alguna fuerza superior. Valjean espera una redención de su propia personalidad y tiene esa crisis de identidad, porque quiere olvidar el pasado pero el pasado lo persigue.

—Vos tenés una larga carrera en los musicales. ¿Cómo ves el panorama en la Argentina para este género?

—Si es por las ganas y el amor que se le tiene a este género lo veo muy bien. Cada vez hay más gente que se quiere dedicar al teatro musical porque es un género que te enamora, que va más allá de las posibilidades económicas de poder lograrlo. Años atrás en la Argentina había productoras que traían musicales de afuera, pero con las diversas crisis económicas no se pudo seguir adelante. Yo trabajé en "Mamma mía" y con la gente de (la productora) Time For Fun, que traían grandes puestas. Pero, más allá del mercado, la gente sigue apostando, porque hoy en Buenos Aires tenés varios musicales en cartel. La clave está en lograr la forma de seguir haciéndolo sin fundir a ningún productor (risas). En Broadway lo intentan. Yo justo vengo de Nueva York y pude ver que hay cuatro o cinco obras que están andando bien, pero las demás ya tienen fecha de baja. No pasa solamente en Argentina. La diferencia es que cuando algo en Broadway la pega se queda a vivir 30 años como "El fantasma de la ópera". Me parece que a los proyectos hay que encontrarles el momento justo para que se puedan desarrollar, ni un minuto más ni un minuto menos, y más cuando se trata de algo grande como un musical.

voz cantante. Barceló fue parte de musicales como "Drácula" y Mamma mía". También trabajó en televisión.

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