Escenario

"Entre tanta música enlatada, el reggae es algo con personalidad"

Willy Rodríguez habló del éxito del grupo puertorriqueño Cultura Profética, que toca hoy en Willie Dixon.

Miércoles 01 de Agosto de 2012

"Queremos dejar nuestra inspiración con canciones sinceras y que buscan un cambio", dijo Willy Rodríguez, imagen de Cultura Profética, mientras se acomodaba su extensa rasta hasta los tobillos. El grupo puertorriqueño toca hoy, a las 19, en Willie Dixon (Suipacha y Güemes), en el marco de los festejos de los 15 años de Cultura Profética.

La banda interpretará los temas que acaba de editar en "15 aniversario en vivo", el DVD que compila los mayores éxitos del grupo, grabado el pasado 15 de septiembre en el estadio Luna Park porteño ante ocho mil espectadores. Y, claro, también hará en directo los hits de "La dulzura", el disco que significó un alto en el camino contestatario de Cultura. Algo que Willy Rodríguez está lejos de admitir: "Nosotros tenemos en claro las razones por las cuales hacemos música y no tiene nada que ver con hacer canciones románticas o comerciales".

—¿Cómo es este presente del grupo en el plano artístico?

—Hay sinceridad en los temas y es importante todos los riesgos que tomamos musicalmente. Nunca nos quedamos en una zona cómoda, siempre buscamos y cambiamos, y esto, en un país como la Argentina, que es tan sensible musicalmente, y tan conocedor del género, resulta un éxito.

—¿Por qué el reggae es cada vez más convocante?

—Es que la música del reggae siempre va a permanecer, y el hecho de que ahora esté calando más profundamente es que es una de las pocas músicas con personalidad propia, con sinceridad. Y eso suma en medio de esta industria con tanta música enlatada que está predominando en este tiempo, con todos los realities y lo que se inventa para llegar a ser famoso.

—"La dulzura" fue importante en el grupo y también el tributo a Bob Marley, ¿pero cuál fue el momento bisagra del grupo?

—Cada disco tuvo su sello especial. Pero hubo un disco, "Diario", que pasó desapercibido, y fue importante para nosotros, porque estábamos en un momento musical muy lindo, teníamos otra formación. Aunque la cúspide de nuestra carrera fue con "La dulzura", por la propuesta, porque mostramos el lado mas arriesgado. Contrario a lo que piensa la gente, que estaba acostumbrada a las canciones de protesta nuestras, nosotros hicimos un trabajo distinto, y no fue nada fácil. Y viniendo de Puerto Rico, que hay tantos crímenes pasionales y tanta posesión en el amor, percibimos que el problema básico es la falta de sensibilidad, y el trabajo está orientado en ese aspecto porque de allí derivan todos los otros problemas.

—El amor está tomado como concepto y no como palabra de telenovela.

—Exactamente, cuando sacamos "La dulzura" la prensa nos decía que este disco estaba más romántico, pero no es romántica la palabra, no es que hablamos de que «eres mía», «soy tuyo», «no puedo vivir sin ti», no, sino de la complicidad que existe en las relaciones. En definitiva, todo en la vida se trata de relaciones.

—¿"La dulzura" vino para contrarrestar la angustia por la crisis?

—Y, claro, si seguimos hablando de que está todo mal, no podemos ver el lado bueno de las cosas. Y también todo viene con la madurez, cuando uno es más joven siempre señala, que todo es culpa del gobierno, y es responsable de esto, y de lo otro. Eso no deja de ser una realidad, pero todos somos parte de esa cuestión, y cuando uno viene más grande tiene que empezar a pensar en buscar alternativas, y de mirarse hacia adentro. Todo cambio empieza desde uno, desde lo que uno participa o está dispuesto a dar.

—¿Las críticas por haberse corrido del lado comprometido fueron duras?

—Es que no creemos que nos hayamos corrido del lado comprometido, porque siguen vigentes las canciones en nuestros shows. Algunos dicen que somos comerciales y que no nos vestimos como rastas, y que vienen a vernos muchas muchachas a los shows, y nos dicen «te amo». Pero tenemos en claro las razones por las cuales hacemos música y no tiene nada que ver con hacer canciones comerciales o románticas.

—Van cumpliendo sueños ¿les queda algo por soñar?

—Uh, bastante, tanto cosas personales como generales. Nos queda todavía ver ese cambio soñado, como la libertad de Puerto Rico, y nos queda como banda poder llegar a Europa. Queremos dejar un granito de arena en cada país, y tratar de dejar nuestra inspiración con canciones sinceras y que buscan un cambio.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario