Escenario

"En primer plano está la obra del artista, y eso es lo que va a perdurar"

Juan Barreto, el líder de Tito Libélula, grupo con nombre propio, habló del sinsentido en la búsqueda creativa. Hoy presenta "Cunetas", gratis, en Plataforma Lavardén.

Viernes 31 de Agosto de 2018

Tito Libélula es una banda que explora la canción con aires de candombe y funk. El nombre propio aparece como un "juego poético", pero aparejado a "un sentir colectivo más que a la construcción de un personaje".

Así lo afirma Juan Barreto, el líder del grupo que hoy, a las 21.30, presenta su disco "Cunetas" en el Gran Salón de Plataforma Lavardén (Sarmiento y Mendoza), con entrada libre y gratuita. "Nos moviliza las ganas de comunicar nuestra música y pensamiento", dijo el cantante y compositor de Tito Libélula, también integrado por Aldo Simón (guitarras y coros); Cristian Oses (bajo); Walter Pinto (percusión y accesorios) y Tomás Arancibia (batería).


—¿Cómo surge la idea de que el grupo tenga un nombre propio? ¿Tito Libélula es un personaje irreal pero también alguien soñado que los representa estéticamente y sensiblemente a todos ustedes?

—Tito Libélula arranca siendo la construcción de un nombre como cualquier otro; un juego poético con elementos que nos rodeaban. La representación estética y la sensibilidad vienen más con las preguntas y el trabajo; como todo organismo artístico, uno parte de ciertos conceptos, pero el tiempo y el camino van definiendo las formas; hoy siento que Tito Libélula está mejor representado por un sentir colectivo que por la construcción de un personaje.

—"Cunetas", el título del disco, también es el nombre de un tema que refiere a la relación de la búsqueda con el sinsentido. ¿Buscar en lo artístico es un camino de ida?

—El sinsentido es una forma de abordar una patología de época, una patología que uno logra encontrar a partir de uno mismo, obviamente. Esta sociedad moderna en que vivimos, en la cual entramos en contacto con las cosas con un sentido netamente utilitarista, nos quita la posibilidad de pensar la vida en términos más profundos, lo cual nos nubla bastante para encontrar esto que se llama sentido, en lo personal y en lo social. Nosotros siempre hemos intentado apelar a la necesidad de encontrar estos sentidos, frente a la enorme responsabilidad de saber que uno es un comunicador y que el diálogo de un artista no concluye en lo que dice ni en la respuesta que le dan los otros, sino en la retórica que entre ambos se va generando.

—El tema de apertura menciona especialmente "la mirada hacia los otros". ¿En esta grieta política cada vez miramos menos a los otros?

—Esta es una época difícil para tod@s. Los valores de un sistema neoliberal son necesariamente egoístas, porque se trata más de negar realidades que de comprenderlas, de pensar la complejidad del mundo desde una óptica materialista e individualista. Esto lleva a una confrontación y nunca a un diálogo. Somos sujetos sociales y la tarea es pensarnos de esa manera, sin negar las realidades que nos rodean y sin ponernos a nosotros mismos como el centro del mundo.

—Tus canciones respiran candombe y funk, así como otras bandas locales y del país combinan otros ritmos sin prejuicios. ¿La mixtura de géneros también evoca la libertad expresiva de la música rosarina en este presente?

—La mixtura de géneros se produce por las corrientes que mueven a cada uno de los integrantes de Los Titos. Por mi parte, mi condición de uruguayo me hace traer este bagaje del candombe, pero cada uno tiene sus colores y al momento de arreglar los temas los ponemos en juego.

—¿Buenos Aires sigue siendo la gran meta para los músicos de la ciudad?

—Para nosotros Buenos Aires nunca fue una meta. Somos músicos locales, vivimos y respiramos en Rosario, nuestro desafío es seguir trabajando y comunicar desde aquí. En este momento, Buenos Aires, Reconquista, Santa Fe, Montevideo o Bogotá tienen un mismo valor, ya que nos moviliza las ganas de comunicar nuestra música y pensamiento.

—En "Artemanía" cantás "El artista es una brisa en un brisar" ¿considerás que el rol del músico es efímero o esa brisa puede girar para siempre?

—Más lo segundo. Tenemos sobrados ejemplos de artistas que con su obra y con su vida como respaldo han sido inspiraciones para generaciones enteras. Esto no necesariamente quiere decir que este artista se suba a sí mismo a un pedestal, porque allí terminaría la magia. "Un artista es una brisa en un brisar" hace mención al hecho de que el sujeto que realiza la acción es el segundo plano de la película; en primer plano está su obra y eso es lo que va a perdurar.


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