Escenario

El universo femenino no se toma vacaciones

El director Jonás Trueba y la actriz Itsaso Arana cuentan la historia de "La virgen de agosto", fuerte candidata al Astor de Oro.

Domingo 17 de Noviembre de 2019

“Me gustan más las personas que los personajes”, dice Jonás Trueba sobre su modo de hacer cine. Y con sólo ver su quinta película, “La virgen de agosto”, que pica en punta entre las favoritas para ganarse el Astor de Oro en la competencia internacional, sus palabras tienen correlato con lo que devuelve la pantalla. Pero, sobre todo, con lo que respiran sus criaturas.

   Jonás Trueba y la actriz protagonista y coguionista Itsaso Arana vinieron a La Feliz para la presentación de “La virgen de agosto”, una película que expone la crisis generacional de los que pasaron largamente los 30, pero en el contexto de una Madrid atípica en la primera quincena de agosto, un mes en el que la ciudad queda más distendida porque la mayoría sale de vacaciones.

   El director, hijo del realizador Fernando Trueba (“Belle epoque”, “El baile de la Victoria”), decide hacer foco en la mirada de Eva, una mujer que decide quedarse en la ciudad para encontrar los caminos que le den respuestas a sus preguntas. Entre esas búsquedas aparecerá su soledad, las viejas amistades dañadas y las nuevas amistades que tienden puentes y, claro, algún amor en puerta y ese deseo tangible de ser mamá antes que el reloj biológico haga sonar las alarmas.

   “Prefiero más la vida que hay en las películas que los guiones que pensamos al hacerlas”, dijo Trueba, quien también admitió algún punto de similitud de su historia con la de “El rayo verde”, de Eric Rhomer. Trueba se mostró distendido y conmovido en la rueda de prensa y en la charla con el público posterior al filme, que tuvo su estreno en Latinoamérica el viernes en el Festival de Mar del Plata ante un Auditorium colmado.

   “Creo que Eva va por una búsqueda casi mágica, una búsqueda de fe, o una nueva forma de creer”, dijo Arana, con la misma calidez con la que le dio vida a su personaje protagónico. La película refleja a “gente tratando de buscar respuestas, tratando de sanar y, en definitiva, de juntarse para buscar calor”, destacó la actriz. Y coincidió con la idea que ya había anticipado el director: “Quisimos poner las personas por delante de los personajes”.

pequeños milagros. En el filme hay una escena que tiene una frase clave en medio de un diálogo supuestamente banal y es “¿cómo se llega a ser una persona de verdad?”. Sobre ese punto, Trueba ahondó: “Esa frase surge de la idea de cuánto de nosotros hay en nosotros mismos y cuánto hemos heredado y no hemos elegido”. Y casi pisándole sus palabras, Itsaso Arana acotó: “En este tipo de escenas es cuando comprobamos que es una película donde no pasan grandes cosas pero son las pequeñas cosas las que generan pequeños milagros”.

   A continuación, Trueba habló del vértigo de estos nuevos tiempos y la contracara que ofrece el cine. “Ahora que todo va tan rápido, que todos andan con sus teléfonos móviles todo el tiempo, el cine nos invita a concentrarnos en algo. Está bien vivir la vida un poco más despacio, es una manera de vivir viviendo”, concluyó.

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