Escenario

"El teatro tuvo que reinventarsemuchas veces, y siempre sobrevivió"

Los directores Romina Tamburello y Juan Nemirovsky explicaron cómo adaptaron 14 obras de solo 15 minutos al formato audiovisual.

Jueves 06 de Agosto de 2020

En época de pandemia todo se transforma. Y el teatro rosarino asumió ese desafío. El verano pasado, en la galería de arte La Raíz, se desarrolló un exitoso ciclo de microteatros (obras de 15 minutos) por el que pasaron cerca de cien artistas y que reunió a más de 4.000 espectadores. Este encuentro, que terminaba el 30 de abril, se vio interrumpido de golpe por la cuarentena, pero ahora regresa bajo una modalidad audiovisual y desde el teatro La Comedia.

Hoy, a las 20, y todos los jueves de agosto, se podrán ver cuatro microteatros del ciclo La Raíz a través del canal de YouTube y la web de La Comedia. Bajo la producción y dirección de Juan Nemirovsky y Romina Tamburello, y con el auspicio de la Secretaría de Cultura municipal, se filmaron 14 obras en distintas locaciones del teatro, con la participación de 40 artistas locales. Esta noche se subirán las puestas "La intervención de los hermanos Tomblinson" (con dramaturgia de Tamburello), "Desconectados en Navidad" (de Inés Plebani), "Andan en el sótano" (de Federico Aicardi) y "Construir un paisaje posible" (de Laura Copello y Felipe Haidar). El público puede colaborar a través de una gorra virtual.

En charla con La Capital, Romina Tamburello y Juan Nemirovsky explicaron cómo se gestó esta propuesta y cómo se está adaptando el teatro a la llamada "nueva normalidad".

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Con barbijo. Nemirovsky dirigiendo “Emprendedores, escape a Miami”.

Con barbijo. Nemirovsky dirigiendo “Emprendedores, escape a Miami”.

—¿Cuál es el principal desafío de adaptar el microteatro al formato filmado?

Tamburello: En general llevar el teatro al formato audiovisual es muy complejo. Primero porque el contacto con el público se necesita, se extraña y hace que actuar en esas condiciones sea algo nuevo y raro. Por otro lado, como por lo general el teatro filmado es a una cámara, y eso no nos gustaba, con Juan y Sebastián Dadario (director de La Comedia) pensamos una especie de híbrido entre lo teatral y lo audiovisual: con una actuación más teatral, cercana a lo que sucedía en el microteatro de La Raíz, pero con una puesta a dos cámaras y una edición posterior.

—La dispersión y la multiplicidad de pantallas es un signo de estos tiempos. En ese contexto, ¿el microteatro sale ganando con respecto a las puestas más tradicionales?

Tamburello: Yo creo que hoy, con el exceso de pantallas, valoramos mucho más el convivio (reunión de artistas, técnicos y espectadores en una sala) que significaba hacer teatro. Todos estamos desesperados por poder sentarnos en una butaca a disfrutar de un espectáculo tanto como de subirnos al escenario a actuar. Es desde esas ganas que surge esta idea de microteatro audiovisual en donde, a partir de la puesta en escena, se ve el teatro La Comedia vacío, sin actores ni público. Hay tres locaciones donde se filman estas piezas: hall, escenario con fondo de butacas y escenario con fondo de pared. Eso sumado a la gran variedad de temáticas y géneros, y al estreno escalonado de cuatro piezas por jueves que se van acumulando para llegar al final de agosto con 14 microteatros. Nos parece una propuesta original para encarar este momento de quietud hasta poder volver a hacer teatro con público.

—¿Fue muy complicado grabar cumpliendo con todos los protocolos?

Tamburello: Sí, lo fue. Hicimos un flete el día anterior con todas las escenografías que fueron desinfectadas. Teníamos un cronograma muy ajustado de rodaje en donde no podía haber más de dos elencos en el teatro. Así que mientras uno montaba su escenografía el otro ensayaba, el camarógrafo Ramiro Ortega y los sonidistas Nicolás Tome y Leandro Piombo armaban la puesta de cámara y sonido mientras los directores hacían las puestas de luces con el personal técnico de La Comedia. Grabamos 14 microteatros en cuatro días. Pasaron más de cincuenta artistas que se acomodaron a este nuevo formato desde un lugar de solidaridad y humildad increíble. Fue un trabajo en equipo como pocas veces viví. Ahora estamos en la etapa de edición de los materiales según la fecha de lanzamiento.

—¿De qué se trata "La intervención de los hermanos Tomblinson", la obra que abre este ciclo online?

Tamburello: Es una obra que nace como un homenaje a la galería La Raíz. Sus dueños, Beltrán Ruiz y Alejandro Pérez, que fueron los productores de este ciclo de microteatro de verano, me contaron anécdotas acerca del mundo del arte plástico que funcionaron como disparadores. Desde ahí comenzó a trazarse la dramaturgia, enriquecida por dos actores que admiro, Macu Mascia y Mumo Oviedo. Los hermanos Tomblinson heredan una galería de arte en pleno Pichincha con más deudas que bienes, y entonces se les ocurre una disparatada manera de sobrevivir: vender como obra de arte a uno de ellos. Es una comedia negra que está muy relacionada con el presente: basta mirar alrededor y ver todos los locales que cierran por no poder mantenerse.

—A través de las experiencias de teatro por streaming que se han hecho hasta ahora. ¿Les consta que el público colabora en la llamada "gorra virtual"? ¿O tienden a pensar que es gratuito como casi todo lo que ven en internet?

Nemirovsky: Creo que el público, al igual que nosotros, se está adaptando a esta nueva normalidad transitoria. Hay cierto gesto de solidaridad que está funcionando muy bien en las gorras virtuales. Ojalá el público entienda el esfuerzo detrás de todo esto, que valorice el talento de tantos artistas y aporte a monetizar nuestro trabajo.

—¿Cuál es el ambiente actual en la escena del teatro independiente local? ¿Apuestan todo a proyectos vía streaming o van planeando un futuro post pandemia?

Nemirovsky: Esto que pasa ahora no deja de pensarse como momentáneo. Ojalá que así sea. La verdad es que extrañamos mucho el encuentro, que es la principal fortaleza del hecho teatral, pero mientras esto dure, y más aún si dura mucho, creo que iremos amigándonos con la idea del streaming y surgirán nuevas y mejores formas de hacerlo. El teatro tuvo que reinventarse ya muchas veces con la llegada del cine y la televisión, y siempre sobrevive y se fortalece. Esta no será la excepción.

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